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25 de mayo por la dignidad de las mujeres víctimas de violencia sexual en Colombia

Por: Gabriela Riaño

@Gabyriaog

En Colombia, el 25 de mayo, se conmemora el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano, según el decreto  1480 del 2014, expedido por el Presidente de la República hace 3 años.

Leer Decreto: http://bit.ly/1Ei2H2j

El conflicto armado interno en Colombia, ha dejado 18.544 mujeres afectadas por delitos contra la libertad y la integridad sexual. En la actualidad avanzamos en la resolución pacífica de un conflicto a través de salidas negociadas, preparándonos para reflexiones importantes: el paso del tiempo nos demostrará que este conflicto, no sólo lo producían las armas, sino que los hechos violentos han sido el resultado de conductas fuertemente enraizadas en la marginalización de personas y en una cruel desigualdad social que se ha perpetuado en nuestro país.

Empero, se ha logrado identificar que a través  del conflicto armado colombiano, las mujeres han sufrido graves afectaciones –físicas y psicológicas- en la mayoría de las veces estas mujeres han sido utilizadas sexualmente como arma de guerra. Mirando el retrovisor, la historia ha retratado que el abuso sexual ha ayudado a debilitar los pueblos para ganar la contienda. África ha sido un laboratorio lleno de casos en donde los ejércitos han abusado de las mujeres para causar mayor desestabilidad en las poblaciones. En Rwanda, entre 100.000 y 250.000 mujeres fueron violadas durante los tres meses de genocidio en 1994. Los organismos de las Naciones Unidas calculan que más de 60.000 mujeres fueron violadas durante la guerra civil en Sierra Leona (1991-2002), más de 40.000 en Liberia (1989-2003), hasta unas 60.000 en la ex Yugoslavia (1992-1995) y al menos 200.000 en la República Democrática del Congo desde 1998. Según publicación del departamento de información pública de ONU, actualizado en 2015.

El fin del uso de esta arma ha sido dominar y causar dolor profundo para destruir  moralmente a su población. Es grave esta situación que se ha vivido, los derechos de la mujeres vienen siendo vulnerados desde hace cientos de años agravando la problemática social.

Evidentemente, la violencia sexual es uno de los delitos asociados al conflicto que presenta mayores índices de subregistro e impunidad: las cifras refieren un 97% de denuncias sin sentencia condenatoria. Hoy en día en Colombia cientos de mujeres que han sido víctimas del conflicto armando y han vivido maltrato sexual, no denuncian por temor al rechazo y a la vergüenza frente a este terrible escenario. Es importante resaltar que las mujeres víctimas del conflicto armado interno son sujetos de protección constitucional reforzada por mandato de la Carta Política de 1991 y de las obligaciones internacionales del Estado colombiano en materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

Las afectaciones que sufren las mujeres por los hechos victimizantes ocurridos en los territorios de origen, al llegar a otras ciudades suelen incrementarse –en algunos casos- debido a la pérdida de la seguridad alimentaria, falta de vivienda, exclusión laboral, exclusión social, discriminación e inestabilidad. Algunas afectadas han denunciado que sufren pérdida de la identidad cultural, desintegración familiar, miedo, hacinamiento, daños en la salud, daño psicosocial, ruptura del tejido social y falta de recreación. Otras sufren los flagelos de la drogadicción, el alcoholismo o la prostitución. También hechos de Re-victimización por factores como amenazas de los actores armados, violencia sexual, reclutamiento de hijos e hijas, persecución, y son sometidas a desplazarse nuevamente en el interior de la ciudad.

Por lo anterior, es urgente hacer un llamado al Estado Colombiano, con el fin de fortalecer las líneas de acción que se han creado en las instituciones para la protección de los derechos de las mujeres. Así mismo, es fundamental hacer un llamado a las mujeres,  para que pierdan el miedo y denuncien estas graves violaciones a las que se ven expuestas.

Como dice, la colega, Jineth  Bedoya,  una mujer admirable que tuvo la valentía de enfrentar la realidad y denunciar su caso no solo en  Colombia, sino que llego a instancias internacionales y ahora trabaja por todas aquellas mujeres colombianas que no saben cómo enfrentar estas situaciones. Así como la campaña pedagógica de Jineth, hoy 25 de mayo la invitación es a NO CALLAR: #NoEsHoraDeCallar Mujeres es hora de cambiar una realidad y unir fuerzas para ayudar a otras que han vivido esta realidad histórica del país.

Es importante construir procesos de transformación en la ciudad, de inclusión y reparación a las mujeres, el reconocimiento de los derechos y la participación en los procesos, apoyando a las entidades del distrito que abanderan planes para mitigar la violencia que viven las mujeres y las secuelas que ha dejado el conflicto en muchas de ellas.

Nunca Más Violencia mujeres, es hora de cambiar la historia.

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