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“Ambos somos minorías, tanto los taurinos como los antitaurinos”

El Diario Bogotano habló con Víctor Diusabá, periodista aficionado a la tauromaquia y opositor de la consulta taurina que el distrito está impulsando. Este diario había presentado una entrevista con Natalia Parra, animalista directora de la Plataforma Colombiana por los Animales ¡ALTO!, sobre la visión de los antitaurinos sobre lo que está pasando con la consulta. Aquí presentamos el otro punto de vista, la otra posición acerca de esta polémica discusión.

El diario bogotano ¿Cuál es su visión de la consulta antitaurina que posiblemente se va a celebrar el próximo 25 de octubre?

Víctor Diusabá La consulta es inconstitucional. Ya existía la decisión de la Corte Constitucional en torno a ratificar que la actividad taurina es legal y responde a una concepción cultural. Se inventaron este cuento para cerrarle los caminos a algo que tiene el respaldo de nuestra carta magna. Hay unos intereses de parte del señor alcalde de Bogotá, intereses demagógicos y politiqueros.

E.D.B. ¿Cree que la consulta va a lograr que la tauromaquia desaparezca en Bogotá?

V.D. Cualquier actividad tiene un riesgo en esto que yo llamo un estado de opinión. Cualquier minoría o actividad que no cuente con el apoyo de la mayoría de la opinión es susceptible de desaparecer. No hay una conspiración contra los taurinos sino contra una minoría y esta es la sociedad que Petro concibe. La fiesta brava perdurará en la medida en que el toro de lidia siga existiendo.

E.D.B. ¿Usted ve alguna posibilidad de que la fiesta brava se transforme para que no haya maltrato del toro  y así pueda seguir formando parte de la ciudad?

V.D. Yo respeto profundamente a quienes conciben la tauromaquia como un tema de maltrato animal. Según nuestra perspectiva lo consideramos un arte. Si se van a dar concesiones, que se den tras un proceso de reflexión dentro de la afición misma, no de opresión que es lo que es la consulta. Por ahora estamos demasiado ocupados en defender la sola existencia de la fiesta.

E.D.B.Volviendo al tema de las minorías, los antitaurinos argumentan que ustedes no lo son porque sus derechos no han sido sistemáticamente vulnerados a través del tiempo

V.D. Ambos somos minorías, tanto los taurinos como los antitaurinos. A la gran mayoría le resulta intrascendente el tema. Hay demasiados problemas en la sociedad actual para detenernos en la situación del toro de lidia. De hecho, dentro del mundo animal hay problemas muchos mayores como el del maltrato de los animales en los mataderos y otras formas de abuso que tienen que ver con animales domésticos. Se ha pretendido vincular la fiesta brava a las minorías de las esferas de poder. Ese es el estigma y no puede ser más falso. La fiesta brava tuvo en España un origen netamente popular. Esta asociación con la élite es una de las cosas que están haciendo flaquear la fiesta brava porque si aún fuera popular habría un arraigo cultural innegable.

E.D.B. ¿No cree que las transformaciones entre los seres humanos y el resto de animales es lo que está llevando al fin de la tauromaquia?

V.D. No niego que esa sea una de las razones que más ha jugado en contra de la fiesta brava. Desde Walt Disney se ha humanizado mucho a los animales y pero creo que la relación entre hombres y animales es mucho más compleja que eso. Amamos y protegemos a los animales domésticos, será un animal el que nos dé de beber y comer hoy. Creo que cada animal tiene su lugar.

Pero creo que ha habido otras cosas que le han hecho daño a la fiesta brava. Yo no sé si en el año 3012 se va a existir. Probablemente no. Pero si se acaba, no será por la imposición. La verdad es que los peores enemigos de la fiesta brava somos nosotros. El costo de la fiesta le ha quitado su estatus popular. De las diferentes castas de toros que existen, sólo se está criando el domec, lo cual le quita emoción a la fiesta porque todos se comportan igual. No se le ha dado la oportunidad a las nuevas generaciones de novilleros. Ha faltado democracia en la fiesta.

E.D.B. En caso de que se haga la consulta y la ciudadanía se pronuncie en contra de la fiesta brava ¿qué le queda a la Corporación Taurina y a la afición?

V.D. Nos queda todo porque la consulta no es vinculante. Es una consulta pero no está por encima de las decisiones de la corte. Es una de las tantas banderas con las que este señor Petro pretende abandonar la alcaldía con miras a su sueño de ser presidente. Él quiere que se recuerde su lucha a brazo partido contra la tauromaquia cuando se sabe que solía apoyarla. Lo mismo es el día del carro y otras cosas que hace en una ciudad en la que la inseguridad campea y se ha perdido toda la cultura ciudadana. No deberían haber tantos recursos y esfuerzos destinados e este tema cuando hay mil más apremiantes.

 

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