Inicio / Las mujeres / “Antes que el boom de la noticia, primero la justicia” Claudia Quintero, sobre el caso Otálora
La Corporación Anne Franke, que dirige Claudia Quintero, exige sobre el caso Otálora una pronta investigación por parte de las autoridades. El Diario Bogotano habló con ella para conocer su análisis.

“Antes que el boom de la noticia, primero la justicia” Claudia Quintero, sobre el caso Otálora

Claudia Yurley Quintero es víctima del conflicto armado y ha dedicado una buena parte de su vida a trabajar por los Derechos Humanos a través de una organización con énfasis en enfoque género, la migración forzada y la trata de personas. Tras el escándalo protagonizado esta semana por las denuncias realizadas contra el Defensor del Pueblo por acoso sexual contra su secretaria privada, Astrid Cristancho, la Corporación Anne Franke, que dirige  Claudia Quintero, emitió un comunicado exigiendo la renuncia de Defensor Otálora y una pronta investigación por parte de las autoridades competentes. El Diario Bogotano habló con ella para conocer su análisis frente a estos hechos.

La Corporación Anne Franke, se ha encargado de llevar una serie de casos de mujeres que realizan denuncias de distinta índole ante la justicia. Y, aunque Quintero reconoce que la Defensoría del Pueblo ha sido un gran aliado en el manejo de los casos con las víctimas, exige que la actual Defensora para los Derechos de las Mujeres y Asuntos de Género, Susana Rodríguez, se pronuncie sobre los hechos ocurridos esta semana en dicha institución.

“Un problema ético muy delicado”

“Estamos evaluando la posibilidad de continuar trabajando con la Defensoría del Pueblo a partir del pronunciamiento que Rodríguez realice”, indica Claudia Quintero. Sobre este asunto enfatiza que la organización le encomienda todos sus casos a la Defensoría, y por tanto, a falta de pronunciamientos y de acciones contundentes, se dificulta mucho que en el manejo con las víctimas se apoyen en esa institución oficial.

Por el contrario, sugiere que de continuar las cosas como están, optaría por marginalizar completamente a la institución y apoyarse  en la Procuraduría General de la Nación. En efecto, ésta defensora de los derechos humanos cuestiona los argumentos bajo los cuales convencería a una víctima de acoso sexual de solicitar apoyo ante la Defensoría del Pueblo tal y como está la situación.

“No soy yo quien decida si Otálora es culpable o inocente” indica, sin embargo la lectura que ella hace de la situación corresponde a un problema ético bastante delicado que debe ser revisado apropiadamente. Ciertamente, ella manifiesta que cualquiera de los dos escenarios planteados es igual de grave.

“Si se acepta la versión de Otálora, es necesario hacer una revisión cuidadosa de los recursos de la entidad y de cómo fueron estos gastados, pues, de haber utilizado recursos públicos para realizar viajes con su supuesta novia, el Defensor estaría incurriendo en peculado” explica. En ese sentido, también cuestiona una relación amorosa en donde una de las partes está en capacidad de firmar la carta de despido de la otra a su antojo, “Ésto como mínimo es un debate ético que el país debe realizar en profundidad” afirma.

Por otra parte, desde la perspectiva de la presunta víctima es necesario escuchar lo que ella tiene que decir puesto que de ser ciertas sus denuncias esto sería verdaderamente grave para la institución. Para Quintero, independientemente de cómo se mire el tema es necesario investigarlo pues o es un caso de corrupción, o es un caso de acoso; de cualquier forma es supremamente grave que el Defensor esté implicado en cualquiera de los dos escenarios.

Los Defensores de Derechos Humanos deben ser personas probas, cuidadosas de su imagen y particularmente, el Defensor del Pueblo es un cargo que requiere unas dignidades y cuidados altísimos y por tanto, este tipo de situaciones no deben sucederle a quien desempeña el cargo, indica la directora de la Corporación feminista.

La Ruta de la Denuncia

Desde otra perspectiva, para Claudia Quintero es muy importante la línea que se debe seguir al realizar una denuncia. Ciertamente, aunque ella recibe múltiples denuncias que podría publicar en su cuenta de Twitter para generar comentarios, prefiere proteger a la presunta víctima y poner el denuncio correspondiente ante las autoridades competentes.

En este sentido,  manifiesta que si Astrid Cristancho se hubiese acercado a alguna organización de mujeres o defensora de Derechos Humanos, el primer paso hubiese sido instaurar la denuncia ante la Fiscalía y no, la publicación de una columna del talante como la de Daniel Coronell. “La ruta de denuncia es muy importante, que de igual manera se hubiese podido acudir a los medios pero con una denuncia y pruebas en la mano” explica.

“En Colombia, los avances en contra de la violencia de género son más bien escasos pues, si una mujer con el nivel de preparación académica de Cristancho en el cargo que ostentaba, desconocía la Ley 1257 o, tenía aun temor de realizar la denuncia de acoso sexual invita a una reflexión muy honda entre las mujeres”. Hay que cuestionarse, analiza la defensora, si lo que ha fallado en Colombia es la información, pues si una mujer abogada no conoce los procedimientos para realizar este tipo de denuncias, es poco probable que una mujer de escasos recursos se encuentre al tanto de estos.

Quintero puntualizó que la exposición negativa recibida en Twitter y en otras Redes Sociales por parte de Cristancho, fue completamente innecesaria pues de haber seguido la ruta de denuncia se habría ahorrado el tener que soportar las opiniones de miles de desconocidos en Twitter comentando sobre su caso. “Si esto se trataba de un tema de miedo, Astrid Cristancho tenía derecho a acceder a una serie de medidas que garantizaran su protección inclusive, a través de organismos internacionales como ONU Mujeres, cuya presencia es altamente reconocida en el país”.

Al final, lo que exige la organización dirigida por Claudia Quintero es que se haga justicia; “Independientemente del escenario al que nos estemos enfrentando, la justicia debe propender por desenmarañar y obtener la verdad para éste caso”.

Te puede interesar

La Capital tendrá nuevo Centro Recreativo

Con una inversión de 78 mil millones de pesos, el Batallón de Reclutamiento del Ejército, ubicado en el centro junto al sector antes conocido como el Bronx, se adecuará para albergar la oferta creativa de Bogotá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *