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Cada minuto un ciudadano denuncia una riña en Bogotá

En 2014 se realizaban 1.101 llamadas diarias o 45 llamadas por hora, hoy son 56 llamadas, una por minuto en promedio. El incremento fue de 18,5% en llamadas de riñas en 2015 frente al 2014. De acuerdo con Medicina Legal y Ciencias Forenses en Bogotá se presentan 377 riñas por cada 100 mil habitantes, en el primer semestre de 2015 se presentaron 1350 llamadas diarias por riñas.

 

Al revisar las causas de los homicidios comunes en 2015, el 59% ocurren entre habitantes del mismo sector, el 28% ocurren por riñas y el 90% de los involucrados en los homicidios pertenecen al estrato 1 y 2. Las zonas de la ciudad donde se concentran la mayoría de los homicidios son Bosa occidental, Lucero e Ismael Perdomo en Ciudad Bolívar, Corabastos y Patiobonito en Kennedy,  Suba Rincón y La Sabana en Mártires.
El tema es preocupante. Los mecanismos de prevención aplicados no funcionan. No se ha estudiado suficientemente un esquema que permita alternativas para su disminución. Por ejemplo el fin de semana de celebración del amor y la amistad en 2015 se incrementaron en un 27% las riñas, a pesar de las medidas de toque de queda y aumento de policía. Con preocupación evidenciamos que es un problema de convivencia relacionado con comportamientos agresivos y desesperados que ocurren en entornos familiares, barriales y comunitarios.
El origen de las riñas está en responder a agresiones verbales o actitudes irrespetuosas, defender a otra persona, defenderse de un robo, vengar una ofensa anterior y efectos de consumo de licor o sustancias sicoactivas, calificados por la Policía como casos de intolerancia.

 

Territorios con comunidades sin espacio público, en hacinamiento crítico y con bajos ingresos son propicio para generar este tipo de comportamientos, como es el caso de la Unidad de Planeamiento Zonal -UPZ- Corabastos, ubicado en la localidad de Kennedy, zona que carece de espacio público vecinal, cuenta con 0,20 m2 de parque vecinal por habitante, cuando el mínimo aceptable es 2,42 m2. Cada vivienda alberga un promedio de 4,27 personas y el 95% de su población es estrado 2.

 

Las autoridades intentan resolver la problemática con mecanismos inadecuados como la represión y la reacción. En los últimos tres años no se ha podido reducir la barrera de 16.7 muertes violentas por cada 100 mil habitantes lograda en 2013. Hay causas sobre las cuales no se ha actuado, entre ellas las riñas.

 

Es reto para la nueva administración de Bogotá proponer y adoptar una política de seguridad ciudadana que revise las premisas con las cuales se actúa, de tal manera que los viejos problemas que persisten se ataquen con renovadas estrategias y acciones de política dirigidas a la población que afronta dificultades en entornos urbanos agresivos.

@MaFeRojas

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