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El ensayo que pudo ser el western nacional: Malos Días (2016)

Por Oscar Cabrera

Seré directo, mi interés en la opera prima de Andrés Beltrán es muy especial, y por fin concluye la larga espera.

Hace tiempo escribí un artículo para el diario El Pueblo (http://elpueblo.com.co/detras-de-la-pelicula-malos-dias-un-thriller-con-esencia-calena/) sobre la película, luego de unas preguntas a su director. Capto mi atención de inmediato su intención de realizar una incursión de género, en concreto al Western con un toque de Neo Noir. Una ruptura nada complaciente de esquemas en el cine nacional. Y después de una muy larga posproducción, la vi y cumple con lo prometido, apenas.

Lucia y su hija Emilia, se esconden en una cabaña esperando al hombre “encargado” de ellas que llaman El Turco, quien robo un cargamento de esmeraldas. Casualmente llegan un par de sujetos buscando ayuda, uno está herido; y luego de un tiempo en su estadía, descubren quiénes son y pretenden sacar provecho de la situación, sin embargo todos sus planes cambiaran de rumbo.

Las claves del género están bien adaptadas en su guion, el cual ofrece momentos, secuencias e interacciones creativas bajo sus parámetros. El problema radica al ser en ocasiones literal en su ejecución, pues en esa búsqueda de equivalencia referencial dentro de su cuidado envoltorio visual,  descuida ciertos aspectos del tosco armazón que le darían mayor posibilidad de exprimir el potencial y darle identidad más allá de un dinámico, o funcional ejercicio en contados destellos.

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En consecuencia no fluye como debería, porque se nota demasiado la excesiva intervención de Beltrán. Es palpable sobre todo en sus afectadas actuaciones que progresan con poca naturalidad y aquello cohíbe el relato. Claro, el trasfondo de sus personajes es presentado eficazmente y los maneja con inteligencia mediante detalles sutiles, pero el desarrollo es insatisfactorio. La construcción es algo floja y carece de mayores matices o dimensiones para romper la crisálida de sus arquetipos. Las únicas que sobresalen son la madre e hija con sus fisuras que si bien no son profundas, al menos generan la empatía necesaria y nos importa su encrucijada. Los demás pistoleros contemporáneos son herméticos en su limitada caracterización y motivaciones endebles, sin alguna seña particular que refleje carisma por lo menos. Seria estilo sobre sustancia, aun así deberíamos querer seguirlos en su travesía y evitar ver su proceder solo porque el guion lo dice.

Por ello desaprovecha quizás un subtexto de ambigüedad moral, además de su huella en el giro existencial de Emilia y Lucia; pero en estos entes de éticas difusas en su concepción, diálogos tan atractivos por ejemplo como la historia de la Rana y el Escorpión contada por El Turco quedan forzados. Pretende dar connotaciones, aunque carecen de impacto en una narrativa irregular.

Es blanda y su base son las conveniencias. Por supuesto esperaba sus trampas, pero olvida disimularlas e impide sumergirnos y creer. Se nota el efectismo, nos saca de la inmersión. No confía lo suficiente en el espectador y resuelve a calzador sus misterios, eliminando cualquier atisbo de tensión o suspenso genuino que podía ofrecer. Lástima por ciertas escenas, encuentros e incluso gestos de riqueza sensible.

Aun así posee planos maravillosos, y un trabajo ejemplar en la composición de su montaje. La secuencia del tiroteo final es impresionante acorde a sus recursos, breve e impecable. Aparte de la acción, sus momentos serenos también están bien filmados, aunque la profundidad de campo se echaba de menos. A veces no se percibía acorde a lo que requería.

A pesar de lo anterior, la disfrute mucho al apreciarla por su valor como propuesta renovadora en el panorama actual. Aplaudo el riesgo consciente de sus problemas y también de sus puntos interesantes. Me goce los guiños, el tono de algunas frases de antaño y la ingeniosa visión de algunos clichés. Ayuda también tener una banda sonora tan conseguida e inclusive evocadora. Felipe Linares es quien mejor se luce.

Se mueve por su propia corriente y cuando su joven autor depure esos detalles que mencioné, su próxima obra seguro será la experiencia completa que estremezca nuestra cinefilia.

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