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Un balance de la primera versión ‘Ser Pilo Paga’ en Bogotá

Ser Pilo Paga es hoy la apuesta más grande del Gobierno Nacional para asegurar la educación superior de jóvenes de escasos recursos. Sin embargo, desde su lanzamiento en el 2014, el programa ha generado amplio debate entre alumnos, profesores, rectores y expertos.

El programa Ser Pilo Paga parte de la premisa que los mejores estudiantes del país deberían acceder a la educación superior independientemente de su condición socioeconómica. El Ministerio de Educación, junto con la Universidad de los Andes, desarrollaron el programa de tal manera que  los mejores estudiantes irían a las mejores universidades del país, dándole la libertad a los ‘’pilos’’ de escoger el programa que quisieran en la universidad que quisieran, independientemente del costo.}

El balance en Bogotá

En Bogotá, el Rosario, la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, la Universidad Jorge Tadeo Lozano, la Javeriana, La Sabana, La Salle, la Santo Tomás, los Andes, la EAN, el Externado, la Sergio Arboleda, la Nacional y el CESA se encuentran acreditadas por el Ministerio de Educación para recibir a los ‘’pilos’’ del programa.

Durante el 2015 se concentraron en la capital la mayoría de los estudiantes, pues la ciudad acogió a 3761 ‘’pilos’’ repartidos entre las universidades mencionadas. Así, las universidades que más ‘’pilos’’ recibieron durante el año fueron La Salle con 1106, la Jorge Tadeo Lozano con 698, Los Andes con 624, la Javeriana 615, La Sabana con 421, EAN con 288 y Santo Tomás con 280 alumnos.

Tras las primeras mediciones del programa educativo se ha encontrado que en la universidad de La Salle los ‘’pilos’’ representaron el 48% de las matrículas del semestre,  mientras que en Los Andes la mayoría de los cupos de medicina se fueron para los beneficiaros del programa. Frente a esto, vale aclarar que las universidades no se encuentran obligadas a dar algún trato preferencial a los ‘’pilos’’ durante el proceso de admisión.

Adicionalmente, el programa también contempla darles a los alumnos un subsidio para que cubran los gastos de manutención mientras estudian con el fin de evitar la deserción universitaria.

A favor y en contra

Aunque la premisa es bastante sencilla, en la práctica el programa ha encontrado críticos, quienes han hecho una férrea oposición desde su anuncio. En este sentido, en un artículo publicado en El Espectador a finales del 2015, el profesor Víctor Manuel Gómez de la Universidad Nacional, cuestionó el progrma.

En primer lugar, con la inversión necesaria para el programa Ser Pilo Paga se podrían financiar alrededor de 30.000 estudiantes adicionales en las universidades que hacen parte del Sistema Universitario Estatal; por tanto el gasto es excesivo e innecesario pues, según Gómez, sería más eficiente financiar de manera adecuada las universidades públicas.

En segundo lugar, este programa puede llegar a aumentar la brecha que hay entre universidades privadas y públicas, pues lo que se está haciendo, es ‘’fortalecer a las fuertes y debilitar a las débiles’’. Finalmente, para Gómez el principal argumento en contra de este programa es que ‘’los alcances de SPP son excesivamente limitados y su sostenibilidad cuestionable’’.

Desde otra perspectiva, para el rector de la Universidad de Los Andes, Pablo Navas ‘’el mejor negocio que uno puede hacer es llevar los mejores estudiantes a las mejores universidades’’ al referirse al programa Ser Pilo Paga.

En efecto, durante una entrevista publicada en El Tiempo en Septiembre del 2015, el rector manifestó que de tener los recursos, habría recibido a más de los 600 estudiantes que ingresaron a la universidad como beneficiarios del programa.

De hecho, en un conversatorio realizado entre los rectores de las universidades que recibieron alumnos beneficiarios del programa, manifestó que la universidad se vio beneficiada de recibir a los ‘’pilos’’ en la medida que ‘’Además de contribuir a una mayor diversidad dentro del alumnado, nos llevó a desarrollar sistemas de apoyo novedosos, como acompañamientos y sistemas de detección temprana de dificultades que, siendo autocrítico, deberían haber existido en la universidad desde siempre, y que ahora benefician a la totalidad de los estudiantes’’.

Para el rector de la única universidad colombiana incluida en el ranking de las 300 mejores universidades del mundo realizada por el Times Higher Education, el programa Ser Pilo Paga es un éxito.

 

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