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Un gerente que no entiende su función

La radio y la televisión pública en Colombia se han convertido en vehículos de propaganda del proceso de paz y demás intereses del presidente Santos. En su cabeza el mensajero presidencial y otrora periodista John Jairo Ocampo, gerente de RTVC, cumple a cabalidad con esa función.

¿Deben los medios de comunicación públicos servir al gobierno de turno o ser independientes en su contenido?  Este interrogante ha generado sendos debates dentro del periodismo, ganando por lo general la tendencia de que el periodismo debe ser independiente sin importar quién sea su patrocinador. En Colombia el debate se presentó especialmente con Canal Capital bajo la administración de Gustavo Petro, quien nombró como  gerente al periodista y hoy Concejal de la Bogotá, Hollman Morris.  Múltiples  críticas recibió el medio y su manejo en  los cuatro años de administración progresista, por lo que sorprende que hoy que está pasando lo mismo a nivel nacional con RCTV nadie  diga nada.

Como bien lo expresó Daniel Coronell en su columna de la revista Semana el 26 de Julio de 2014 titulada “Gerentes y Directores”,  refiriéndose al manejo de canal Capital en ese entonces,  los gerentes de los medios de comunicación serios no pueden entrometerse en el contenido editorial, su labor es netamente administrativa y comercial. Por eso  es inaceptable que el actual gerente de RTVC John Jairo Campo este direccionando los contenidos editoriales de la radio y la televisión pública.

Primero no entiende uno como el gerente de una entidad que maneja alrededor de setenta  funcionarios de planta y setecientos contratistas, es responsable de  los canales de televisión Señal Colombia, Canal Institucional, Canal Trece y el Canal Uno esté destinando su tiempo a ser protagonista, interviniendo en el  noticiero de la mañana de radio y tenga un programa de economía en ese mismo medio. Pero no contento con eso, también tenga un programa de televisión e  introduzca sus opiniones en los contenidos de los demás espacios.

El gerente de RTVC debe antes que cualquier cosa ser un administrador de recursos y generador de proyectos para mejorar la prestación del sistema que cumple una función social fundamental para el país, sus alcance no lo tiene ningún medio privado, logra llegar a los municipios más apartados del territorio nacional. Es cierto que hay un margen para influir en los contenidos pero no se debería, como periodistas sabemos por qué no es ético que el gerente se meta, y John Jairo bien debería tenerlo claro, pues sus inicios estuvieron marcados por una importante carrera periodista en RCN Radio.

El gerente en esta entidad publica, debe encargarse de gestionar los recursos para que la programación de los canales y emisoras pueda adquirirse, además de responderle por la ejecución de recursos, que valga la pena resaltar, son públicos, a la junta directiva compuesta por Mintic, Ministerio de Educación, Ministerio de Cultura y Canal Trece entre otros.

Por eso se pregunta uno: ¿A qué hora realiza estás labores el actual director si lo vemos dedicado exclusivamente a darse pantalla y a incidir editorialmente en los medios públicos y para hacerle campaña al proceso de paz?

Los principales televidentes y oyentes de estos medios son campesinos y gente de regiones apartadas en donde ningún medio privado está interesado en  llegar, lo que hace que su responsabilidad sea mayor.  Por eso es que la atención de su gerente debería estar centrada en satisfacer las necesidades de esos espectadores más que querer manejar los contenidos y direccionarlos exclusivamente hacia el proceso. RTVC no puede funcionar para hacerle campaña al gobierno de turno y su proyecto, debe estar para ofrecer una alternativa diferente entre los medios informativos en la que prime el servicio a la comunidad.

Pero todo parece indicar que ese no está dentro de los intereses de este gobierno, pues después de haber tenido una excelente gerente como Diana Celis, quien había obtenido importantes logros para RTVC en términos de contenido y calidad, el presidente Santos decidió dárselos a quien fuera su jefe de prensa, para que le hiciera campaña a su proceso de La Habana pero también para que saciara su ego apareciendo en pantalla. Con este tipo de manejo de nuestros medios públicos lejos estaremos algo medianamente parecido a la BBC, Televisión española o la DW.

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