Avión militar en Colombia : al menos 66 muertos tras accidente en Putumayo

Avión militar estrellado en selva tropical con rescatistas trabajando

El lunes 23 de marzo de 2026, Colombia vivió una de las tragedias aéreas militares mÔs devastadoras de su historia reciente. Un avión Hércules C-130 se estrelló en la región de Putumayo, en el sur del país, poco después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguizamo. A bordo viajaban 125 personas, entre militares y tripulación. El balance actualizado a primera hora del martes 24 de marzo eleva la cifra de fallecidos a al menos 66 muertos.

El accidente aĆ©reo en Putumayo : lo que se sabe del siniestro

El avión militar colombiano cayó a tierra alrededor de las 10 de la mañana, en circunstancias que las autoridades aún investigan. El aparato, un cuadrimotor de turbohélice fabricado por la estadounidense Lockheed Martin, es conocido por su capacidad de operar desde pistas rudimentarias. Su versatilidad lo convierte en uno de los modelos mÔs utilizados por los ejércitos del mundo para el transporte de tropas y equipos pesados.

El general Carlos Fernando Silva Rueda, jefe de la Fuerza Aeroespacial colombiana, confirmó en rueda de prensa que el vuelo transportaba 114 militares y 11 miembros de tripulación. Según la fuente militar que actualizó el balance en la madrugada del martes, entre las víctimas fatales se cuentan 58 soldados, seis integrantes de la fuerza aérea y dos policías. Las causas exactas del accidente no han sido determinadas todavía.

El presidente Gustavo Petro calificó el siniestro como un «accidente espantoso que nunca debió ocurrir» y aprovechó para señalar la necesidad de modernizar la flota aérea militar del país, sin establecer una relación directa con este suceso. Petro compartió ademÔs en sus redes sociales un video en el que se ve al avión intentando ganar altitud antes de precipitarse violentamente contra el suelo.

CategorĆ­a de vĆ­ctimas NĆŗmero de fallecidos
Soldados del ejƩrcito 58
Miembros de la fuerza aƩrea 6
PolicĆ­as 2
Total fallecidos 66

Una evacuación crítica marcada por el fuego y la vegetación densa

Las labores de rescate en el lugar del accidente del avión militar se tornaron extremadamente complicadas desde los primeros momentos. Carlos Claros, secretario de Gobierno de Puerto Leguizamo, declaró a la cadena RCN que el equipo de emergencias había atendido a 81 heridos y que se hacía «todo lo posible» por evacuar a los soldados en estado crítico.

El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, describió en un video publicado en Facebook grandes dificultades logísticas para movilizar a las víctimas desde el pequeño aeropuerto local. Los restos del aparato ardían en llamas, rodeados de una densa columna de humo negro y de vegetación selvÔtica que dificultaba el acceso de los equipos de socorro.

Entre los principales obstĆ”culos identificados durante las operaciones de rescate destacan los siguientes :

  • Incendio activo sobre los restos del HĆ©rcules C-130
  • Explosión parcial de la munición transportada por los soldados a bordo
  • Densa vegetación tropical que bloqueaba el acceso terrestre
  • Capacidad limitada del aeródromo de Puerto Leguizamo para recibir aeronaves de emergencia
  • Humo intenso que dificultaba la visibilidad y las maniobras aĆ©reas

El ministro de Defensa Pedro SÔnchez precisó a través de la red social X que parte de la munición que portaban las tropas detonó como consecuencia del incendio del avión. Sin embargo, descartó cualquier intervención externa, afirmando que «no existe ningún indicio de un ataque por parte de actores ilegales».

Contexto de violencia en la frontera colombo-ecuatoriana

El departamento de Putumayo no es ajeno a la tensión armada. Esta región fronteriza con Ecuador es escenario habitual de operaciones militares contra grupos vinculados al narcotrÔfico. En las semanas previas al accidente, la zona había registrado una intensa actividad militar y varios bombardeos.

Tanto Colombia como Ecuador llevan meses reforzando su presencia en esta franja fronteriza para combatir a organizaciones criminales poderosas. Este contexto explica la gran cantidad de efectivos que viajaban en el avión siniestrado. No obstante, las autoridades colombianas insistieron en que el origen del siniestro no tiene relación con ningún grupo armado ilegal.

La violencia en la región no se limita a los cÔrteles del narcotrÔfico. Grupos guerrilleros siguen activos en zonas remotas del sur colombiano. En ese sentido, cabe recordar que otras operaciones militares recientes también han dejado un alto costo en vidas humanas. Un ejemplo reciente fue el ataque con drones del ELN que causó la muerte de 7 soldados colombianos, evidenciando la peligrosidad del entorno operativo en el país.

El C-130 Hércules es un avión de transporte tÔctico ampliamente utilizado en misiones de alta exigencia. Su diseño robusto permite operar en condiciones extremas, pero su antigüedad en algunas flotas genera debates sobre la necesidad de renovación del equipamiento aeromilitar. Las palabras del presidente Petro sobre la modernización de la flota resuenan con especial fuerza tras esta tragedia.

Colombia llora hoy a decenas de militares caídos en un accidente que sacude profundamente a las Fuerzas Armadas y a toda la nación. La investigación sobre las causas exactas del siniestro aéreo en Putumayo continúa abierta, mientras el país afronta una nueva jornada de duelo nacional.

Juan PƩrez
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