Cepeda busca recuperar clase media en segunda vuelta bogotana

Hombre en traje azul saluda a ciudadanos en plaza con banderas tricolores

Más de un millón trescientas mil personas movilizadas en actos públicos a lo largo de la campaña. Ese fue el dato con el que Iván Cepeda cerró su último gran evento en Bogotá antes de la segunda vuelta presidencial. El escenario elegido no fue casual : la Plaza Cultural Santamaría, antigua Plaza de Toros, ubicada en el barrio Santa Fe, uno de los sectores de clase media de la capital donde su rival Abelardo de la Espriella le disputó terreno de forma inesperada en la primera vuelta.

El barrio Santa Fe como apuesta estratégica del cierre bogotano

El Pacto Histórico no eligió este escenario por razones logísticas. Santa Fe representa exactamente el tipo de zona urbana donde el voto de clase media oscila entre candidatos y donde los resultados de junio pasado dejaron a la campaña de Cepeda con señales de alerta. Concentrar el cierre allí fue una declaración de intenciones.

Quien abrió el evento fue Olga Lucía Velásquez, representante a la Cámara por el Partido Verde, y su mensaje apuntó directamente al segmento que más preocupa al equipo de Cepeda. “Queremos decirle a toda la clase media que dice : ‘Tengo dudas, no lo sé’. No lo piense, el próximo gobierno va a defender a la clase media”, afirmó desde el estrado. Pocas frases resumen mejor la urgencia táctica del momento.

También tomó la palabra Guillermo Rivera, dirigente del movimiento En Marcha, uno de los partidos de centro que se adhirieron a la candidatura de Cepeda de cara al balotaje. Su presencia subrayó el esfuerzo por ampliar la coalición más allá del bloque de izquierda tradicional, buscando capturar ese electorado urbano que históricamente desconfía de los extremos.

La participación de figuras de partidos de centro en el cierre no es un detalle menor. Refleja una estrategia clara : tender puentes hacia votantes indecisos que en la primera vuelta optaron por De la Espriella o simplemente no fueron a votar. El reto es considerable, porque ese electorado evalúa gestos concretos, no solo discursos de movilización.

Candidato Cierre de campaña Ciudad
Iván Cepeda Plaza Cultural Santamaría, Bogotá Bogotá (+ Soledad, Atlántico al día siguiente)
Abelardo de la Espriella Evento en Buga Buga, Valle del Cauca

El discurso de Cepeda : logros, críticas y medio ambiente

Cepeda estructuró su intervención en tres ejes. Primero, reivindicó los números de su campaña : el millón trescientas mil personas movilizadas, la votación obtenida en primera vuelta y la conformación de lo que describió como “la bancada parlamentaria más numerosa del país”. Son cifras que usa para proyectar fuerza frente a un adversario que lidera las encuestas disponibles hasta la fecha.

Segundo, reencuadró la derrota del Centro Democrático como un éxito político propio. “Logramos derrotar a la derecha tradicional de Álvaro Uribe”, dijo, situando el resultado de primera vuelta en un marco narrativo que favorece a su sector aunque no haya ganado la contienda. Es un recurso retórico habitual, pero funciona para mantener cohesionada a la base militante.

Tercero, y quizás el punto más agresivo del discurso, fue su ataque directo a De la Espriella en materia ambiental. “Quieren acabar con la naturaleza, quieren acabar con los páramos. No se lo vamos a permitir”, lanzó Cepeda ante los asistentes. Este énfasis responde también a una preocupación real entre votantes jóvenes urbanos, un segmento que puede inclinar el resultado final.

Para entender cómo Cepeda llegó a esta segunda vuelta y qué apostó desde el inicio del proceso, vale la pena revisar el análisis sobre las elecciones en Colombia y la estrategia de Cepeda para buscar la victoria en primera vuelta, que detalla las apuestas territoriales y de coalición del candidato.

Lo que está en juego en el voto de clase media bogotana

El resultado sorprendente de De la Espriella en primera vuelta tuvo un componente claro : su penetración entre sectores de clase media urbana en ciudades como Bogotá, que durante años fueron bastión de la izquierda. Cepeda necesita recuperar parte de ese terreno para aspirar a remontar en el balotaje.

  • Recuperar confianza en barrios de estrato medio con mensajes económicos concretos.
  • Ampliar la coalición sumando partidos de centro como el Partido Verde y En Marcha.
  • Diferenciar su propuesta ambiental frente a las posiciones de De la Espriella.
  • Movilizar electores indecisos que no acudieron a las urnas en la primera vuelta.

Que Cepeda tenga previsto también un cierre oficial al día siguiente en Soledad, Atlántico, revela la lógica de dispersión territorial de su estrategia final. Bogotá y la Costa Caribe son dos frentes simultáneos que su equipo trabaja para compensar debilidades en otras regiones.

El contraste con el cierre de De la Espriella es ilustrativo. Mientras Cepeda apuesta por la capital y el Caribe, su rival elige Buga, en el Valle del Cauca, zona históricamente receptiva a su perfil político. Cada candidato consolida donde ya tiene apoyo, pero Cepeda necesita además recuperar lo perdido, una tarea más exigente que simplemente movilizar a los propios.

La clase media bogotana no vota en bloque ni responde a consignas ideológicas simples. Evalúa propuestas sobre empleo, seguridad y calidad de vida. Si Cepeda no traduce el discurso del cierre en compromisos tangibles para ese segmento durante las próximas horas de campaña, el entusiasmo de Santa Fe podría quedarse solo en el escenario.

Luis Rodríguez
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