El miércoles por la mañana, una tragedia vial sacudió la región de Cundinamarca, a tan solo cuarenta minutos al norte de Bogotá. Un tractocamión cargado de leche perdió el control en la vÃa que une Zipaquirá con Ubaté, arrasando con todo a su paso y dejando un saldo devastador de vÃctimas. Lo que comenzó como una falla mecánica se convirtió en uno de los accidentes de tránsito más graves registrados en esta zona del paÃs durante los últimos años.
Un camión sin frenos desata el caos en la vÃa Zipaquirá-Ubaté
Según la información preliminar entregada por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, el vehÃculo de carga que transportaba leche desde Ubaté sufrió una falla en el sistema de frenos. Sin capacidad para detenerse, el tractocamión impactó con seis automóviles y una motocicleta, provocando una violenta colisión que varios testigos describieron como una fuerte explosión.
El choque ocurrió aproximadamente a las 5 :30 de la madrugada, en un tramo especialmente peligroso de la carretera. Se trata de un sector donde la vÃa se reduce a dos carriles y que además viene precedido de un descenso pronunciado. Los vehÃculos suelen tomar velocidad en ese tramo, lo que agravó considerablemente el impacto. “Desafortunadamente, los vehÃculos llegan a una velocidad que no deberÃa ser”, lamentó el gobernador Rey.
El punto exacto del siniestro coincide con las inmediaciones del peaje de Casablanca, que también resultó afectado por las llamas. Ubaté es uno de los principales municipios lecheros de Colombia, y este tipo de rutas de abastecimiento son transitadas cotidianamente por vehÃculos de gran tonelaje, lo que representa un riesgo permanente para los demás conductores.
Varios videos difundidos en redes sociales mostraron escenas dantescas : vehÃculos completamente calcinados, personas intentando apagar el fuego con lo que tenÃan a mano y heridos siendo auxiliados en la vÃa. “La tractomula se está quemando, parece que el señor está quemándose y muchos carros también”, se escucha decir a un testigo en uno de los registros.
Cinco muertos y veintiún heridos : el balance de la colisión
Las autoridades confirmaron cinco fallecidos en total, aunque en un primer momento solo se reportaron dos vÃctimas mortales. Cuatro de ellas viajaban en el mismo automóvil, entre ellas un menor de edad y, según informó el gobernador Rey, también un animal de compañÃa. La quinta vÃctima fue el conductor de la motocicleta involucrada en el accidente.
El gobernador precisó que los cuerpos de los fallecidos “fueron incinerados” como consecuencia del incendio desatado tras la colisión, lo que complicó las labores de identificación. Las unidades de rescate trabajaron en condiciones extremas para extinguir el fuego del tractocamión y de los demás vehÃculos comprometidos.
En cuanto a los heridos, veintiún pacientes fueron atendidos en distintos centros médicos de la región. La distribución de las atenciones quedó asà :
| Centro médico | Ubicación |
|---|---|
| Hospital Regional de Zipaquirá | Zipaquirá |
| Hospital Funcional de Zipaquirá | Zipaquirá |
| ClÃnica San Luis de Cajicá | Cajicá |
Entre los afectados, diez eran mujeres, según datos proporcionados directamente por el gobernador, quien identificó a los heridos de forma nominal. La atención médica se desplegó con rapidez gracias a la coordinación entre organismos de emergencia presentes en la zona desde los primeros minutos tras el siniestro.
Semana Santa y la presión del tráfico masivo en las carreteras colombianas
El accidente ocurrió en un contexto de alta circulación vial. Durante Semana Santa, el flujo de viajeros en Colombia se dispara de manera exponencial. Según proyecciones del Ministerio de Industria y Comercio, al menos 10,8 millones de pasajeros se movilizan por vÃa terrestre en estas fechas, lo que representa un incremento del 7% respecto al año anterior. Se estima que uno de cada cinco colombianos cambia de lugar de residencia durante este perÃodo festivo.
Esta presión sobre las carreteras aumenta el riesgo de siniestros viales, especialmente en tramos con caracterÃsticas topográficas complejas como el que comunica Zipaquirá con Ubaté. Las condiciones climáticas también pueden influir : en la sabana de Bogotá, las fuertes lluvias generan encharcamientos y afectan la movilidad en múltiples zonas, deteriorando el estado de las vÃas.
Frente a esta situación, el gobernador Jorge Emilio Rey tomó varias medidas inmediatas :
- Cierre de la vÃa Zipaquirá-Ubaté en el tramo afectado.
- Recomendación oficial de utilizar vÃas alternas.
- Coordinación permanente con los organismos de socorro.
- Llamado a seguir los comunicados oficiales de la Gobernación de Cundinamarca.
Rey también expresó un “mensaje de solidaridad” dirigido a las familias de las vÃctimas mortales, reconociendo la gravedad del suceso y la necesidad de reforzar los controles sobre el estado mecánico de los vehÃculos de carga pesada que circulan por estas rutas. La vÃa permaneció cerrada durante horas mientras los equipos de emergencia completaban las labores de rescate, extinción de incendios y levantamiento de los vehÃculos siniestrados.
Este accidente vial cerca de Bogotá pone de nuevo sobre la mesa la urgencia de fortalecer los protocolos de revisión técnica de camiones y tractocamiones, sobre todo en épocas de alta movilización como la Semana Santa, cuando cualquier falla mecánica puede tener consecuencias irreversibles para decenas de personas.


