Causa de muerte de empresario costarricense en Bogotá

Ejecutivo recostado en piso de habitación lujosa de hotel nocturno

El 10 de junio de 2026, la Fiscalía General de la Nación de Colombia puso fin a doce días de angustiosa incertidumbre : el cuerpo de Alejandro Calderón Hernández, empresario costarricense de 42 años conocido por sus allegados como “Nano”, había sido localizado. Su familia llevaba desde el 29 de mayo difundiendo su caso en redes sociales, pidiendo ayuda para dar con su paradero. Lo que nadie esperaba es que el desenlace fuera tan cercano en el tiempo a su desaparición.

Un viaje de negocios que terminó en tragedia

Alejandro Calderón había llegado a Bogotá con un objetivo claro : adquirir mercancía para su tienda virtual en Costa Rica. Nada en su itinerario hacía presagiar lo que ocurriría. Se hospedaba en el Hotel Artístico, ubicado en la carrera 8 # 17-86, en pleno centro de la capital colombiana, un establecimiento habitual entre viajeros de paso por la ciudad.

El viernes 29 de mayo, a las 7 :40 de la noche, habló por última vez con su pareja sentimental. Salió del hotel, al parecer para cenar. Las cámaras de seguridad del establecimiento lo captaron abordando un taxi. A partir de ahí, silencio total. Sus familiares lo reportaron desaparecido ese mismo día y crearon la cuenta de Facebook Busquemos a Nano para visibilizar el caso y presionar a las autoridades.

Desde esa plataforma informaron, con preocupación creciente : “Aún no tenemos resultados sobre placas, recorrido ni información clara de su paradero”. La respuesta de las instituciones colombianas tardó días en llegar, lo que generó frustración en el entorno familiar.

Fecha Evento
29 de mayo de 2026 Último contacto con su pareja a las 7 :40 p.m. Reporte de desaparición.
30 de mayo de 2026 Hallazgo del cuerpo en un hostal del barrio La Favorita, Bogotá.
10 de junio de 2026 La Fiscalía confirma públicamente el hallazgo e identidad del fallecido.

Dónde y cómo fue hallado el cuerpo

El dato más impactante del caso es que el cuerpo fue encontrado apenas 24 horas después de la desaparición, el 30 de mayo, en un hostal del barrio La Favorita, también en el centro de Bogotá. Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación no hizo pública esta información sino hasta el 10 de junio, once días más tarde. Ese lapso de silencio institucional generó dudas y versiones contradictorias en redes sociales.

Una vez localizado, el cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal, donde peritos forenses confirmaron su identidad mediante el cotejo de huellas dactilares enviadas desde Costa Rica. Michael Soto, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, lo explicó con claridad en una entrevista con Noticias Trivisión : “La persona fue localizada fallecida por aparentes causas naturales y se confirmó la identidad por medio de huellas que se enviaron desde Costa Rica para hacer la comparación”.

Este tipo de casos no es excepcional en Bogotá. La ciudad recibe miles de visitantes extranjeros cada año, y la muerte de extranjeros en circunstancias confusas en la capital colombiana ha generado preocupación pública en más de una ocasión. La transparencia institucional sigue siendo un punto crítico en estos procesos.

Sobre la causa de muerte del empresario costarricense, los primeros análisis de medicina legal apuntan a una falla cardíaca. No obstante, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá asumió formalmente la investigación para descartar otras hipótesis. Los puntos que las autoridades deben esclarecer incluyen :

  • El recorrido exacto del taxi que abordó Calderón la noche del 29 de mayo.
  • Las circunstancias en que llegó al hostal del barrio La Favorita.
  • Los resultados definitivos del examen forense completo.
  • La posible intervención de terceros antes de su fallecimiento.

Que la familia y parte de la comunidad en redes sociales pongan en duda la versión oficial no es sorprendente. La demora de once días en hacer pública la identificación del cuerpo alimentó inevitablemente la desconfianza.

La familia habló : dolor, agradecimiento y trámites urgentes

El pronunciamiento familiar llegó a través de la misma cuenta de Facebook creada para buscarlo. El tono mezcla desolación y alivio amargo : “Con profundo dolor y el corazón destrozado, confirmamos que el cuerpo encontrado en Bogotá, Colombia, corresponde a Alejandro Calderón Hernández, conocido por todos como Nano”. Pocas palabras bastan para dimensionar el golpe.

Sus seres queridos también expresaron gratitud hacia todos quienes difundieron el caso durante esos doce días de búsqueda, y pidieron comprensión pública durante el duelo. Paralelamente, publicaron cuentas bancarias para recibir ayuda económica destinada al traslado del cuerpo desde Colombia hasta Costa Rica, un proceso que implica trámites consulares, costos de repatriación y gestiones legales que pueden superar los varios miles de dólares.

El caso de Alejandro Calderón deja preguntas abiertas más allá del dolor familiar. Once días de silencio oficial, un cuerpo hallado a las pocas horas de la desaparición, y dudas sobre las circunstancias exactas de su muerte forman un escenario que merece seguimiento. Para cualquier viajero que planifique un viaje de negocios a Bogotá, este caso recuerda la importancia de registrarse ante el consulado correspondiente, mantener contacto regular con familiares y conservar documentados los movimientos dentro de la ciudad. No como medida de alarmismo, sino como precaución elemental.

Luis Rodríguez
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