Colombia : guerrilla toma como rehenes a 72 soldados en zona del Cauca

Colombia : guerrilla toma como rehenes a 72 soldados en zona del Cauca

El departamento del Cauca se convirtió nuevamente en escenario de una crisis de seguridad cuando 72 soldados colombianos fueron capturados por grupos armados ilegales durante operaciones militares en esta conflictiva región del suroeste del país. Este incidente, ocurrido el domingo por la tarde, refleja las persistentes dificultades que enfrenta el Estado colombiano para establecer control territorial en zonas dominadas por organizaciones criminales.

La situación se desarrolló en el cañón del Micay, una zona estratégica conocida por su intensa actividad relacionada con la producción de cocaína y la presencia de múltiples actores armados. Esta región montañosa ha sido históricamente un bastión de grupos insurgentes y narcotraficantes que aprovechan la geografía accidentada para mantener sus operaciones ilícitas.

Contexto de la captura en territorio controlado por disidencias

Las fuerzas militares colombianas se encontraban realizando una operación de control territorial cuando fueron sorprendidas por elementos del Estado Mayor Central (EMC), una facción disidente de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) bajo el liderazgo de Iván Mordisco. Esta organización criminal ha consolidado su presencia en el Cauca, estableciendo un férreo control sobre rutas del narcotráfico y comunidades rurales.

El EMC representa una de las principales amenazas para la estabilidad regional, ya que combina actividades insurgentes tradicionales con el lucrativo negocio del tráfico de estupefacientes. Su capacidad para ejecutar operaciones coordinadas contra las fuerzas del Estado demuestra el nivel de organización y recursos que han alcanzado estos grupos disidentes.

La zona del cañón del Micay se caracteriza por la debilidad institucional del Estado, lo que facilita que organizaciones criminales ejerzan control de facto sobre el territorio. Esta situación permite que grupos como el EMC recluten forzosamente a campesinos locales, quienes son manipulados o coaccionados para participar en actividades ilegales, incluyendo la retención de miembros de las fuerzas públicas.

Fecha Número de soldados Ubicación Resultado
Junio 2025 57 Cauca Rescatados días después
Agosto 2025 33 Guaviare Liberados tras 3 días
Septiembre 2025 72 Cauca En desarrollo

Patrón recurrente de retención de uniformados

Este nuevo episodio forma parte de una tendencia preocupante que ha caracterizado el conflicto armado colombiano en los últimos meses. Los secuestros y retenciones de miembros de las fuerzas militares y policiales se han intensificado, especialmente en regiones donde la presencia estatal es limitada y los grupos armados ilegales ejercen influencia territorial.

Durante junio del presente año, 57 efectivos militares fueron retenidos en el mismo departamento del Cauca, siendo posteriormente rescatados mediante una intervención militar coordinada. Similarmente, a finales de agosto, 33 soldados permanecieron en cautiverio durante tres días en el departamento del Guaviare, ubicado en el sureste del país, antes de ser liberados.

Estos incidentes revelan las siguientes características del fenómeno :

  • Concentración geográfica en regiones periféricas con débil presencia institucional
  • Participación de población civil coaccionada por grupos armados
  • Uso táctico de retenciones para presionar negociaciones o generar impacto mediático
  • Aprovechamiento del conocimiento territorial por parte de organizaciones criminales

Desafíos para la ofensiva gubernamental del presidente Petro

La administración del presidente Gustavo Petro lanzó durante 2024 una ambiciosa ofensiva militar destinada a recuperar el control territorial del cañón del Micay y otras zonas estratégicas dominadas por grupos armados ilegales. Sin embargo, esta iniciativa ha encontrado una resistencia significativa tanto de las organizaciones criminales como de sectores de la población local.

La estrategia de pacificación territorial impulsada por el gobierno de izquierda enfrenta múltiples obstáculos estructurales que van más allá del componente puramente militar. La falta de alternativas económicas legales para las comunidades rurales, la ausencia histórica del Estado en estas regiones y la consolidación de economías ilegales han creado un ecosistema complejo que favorece la permanencia de actores armados.

La resistencia de la población local a las operaciones militares se explica por diversos factores, incluyendo la desconfianza hacia las instituciones estatales, el temor a represalias por parte de grupos armados y la dependencia económica de actividades relacionadas con el narcotráfico. Esta situación obliga al Estado colombiano a replantear sus estrategias de intervención territorial, priorizando enfoques integrales que combinen seguridad, desarrollo social y sustitución de cultivos ilícitos.

María Gómez
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