El presidente colombiano Gustavo Petro se encuentra en el centro de una nueva controversia diplomática tras la revocación de su visa estadounidense. Esta decisión del Departamento de Estado norteamericano surge después de su participación en una manifestación pro-palestina en Nueva York, donde el mandatario izquierdista pronunció declaraciones consideradas como provocativas e incendiarias por las autoridades estadounidenses.
La manifestación que desató la controversia diplomática
Durante su estancia en Nueva York para asistir a la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas, Gustavo Petro participó en una manifestación de apoyo a Gaza junto al músico británico Roger Waters. El evento tuvo lugar en la plaza Dag Hammarskjold, frente a la sede de Naciones Unidas, donde el presidente colombiano dirigió un discurso a través de un traductor.
Las declaraciones de Petro incluyeron llamados controvertidos que posteriormente serían utilizados por Washington para justificar la revocación de su visa. El mandatario propuso la creación de una “armée de salvamento del mundo” cuya primera tarea sería liberar Palestina. Según sus palabras, esta fuerza debería ser más grande que el ejército estadounidense y estar conformada por hombres y mujeres entrenados y armados de diversas naciones.
El discurso escaló cuando Petro se dirigió directamente a los soldados estadounidenses, exhortándolos a desobedecer órdenes de Trump y a no apuntar sus armas contra la humanidad. Esta retórica fue interpretada por el Departamento de Estado como una incitación a la insubordinación militar, elemento clave en la decisión de revocar su visa diplomática.
Respuesta oficial estadounidense y justificaciones
El Departamento de Estado estadounidense comunicó su decisión a través de la red social X, donde acusó al presidente colombiano de realizar “acciones temerarias e incendiarias” durante la manifestación neoyorquina. La publicación oficial señalaba específicamente que Petro había exhortado a soldados americanos a desobedecer órdenes y había incitado a la violencia.
Esta medida representa un escalamiento significativo en las tensiones diplomáticas entre ambos países, que ya habían experimentado un deterioro desde la llegada de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025. Las autoridades estadounidenses consideraron que las declaraciones del mandatario colombiano traspasaron los límites de la diplomacia tradicional.
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Fecha del incidente | 26 de septiembre de 2025 |
| Ubicación | Plaza Dag Hammarskjold, Nueva York |
| Acompañante notable | Roger Waters (músico británico) |
| Motivo oficial | Acciones temerarias e incendiarias |
La decisión también se enmarca en el contexto del reciente veto estadounidense en el Consejo de Seguridad de la ONU contra una resolución que demandaba un alto el fuego en Gaza. Petro interpretó esta acción como una señal de que “la diplomacia había terminado”, justificando así su llamado a métodos alternativos de resistencia.
Reacciones colombianas ante la medida estadounidense
El presidente Petro confirmó su regreso a Bogotá el sábado 27 de septiembre, comunicando a través de sus redes sociales que se encontraba “sin visa para Estados Unidos”. En su mensaje, el mandatario criticó duramente la decisión estadounidense, argumentando que se le privó de su visa por solicitar a los ejércitos americano e israelí que no apoyen lo que él considera un genocidio.
Las declaraciones posteriores de Petro incluyeron críticas directas a la política exterior estadounidense y su manejo del conflicto en Medio Oriente. El presidente colombiano señaló que Washington no permite la entrada de la Autoridad Palestiniana mientras revoca visas a quienes se oponen a las acciones militares israelíes. Esta situación, según su perspectiva, demuestra el desrespeto del gobierno estadounidense hacia el derecho internacional.
El ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, respaldó públicamente la posición presidencial a través de redes sociales. Benedetti argumentó que debería haberse revocado el visa del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, no el de Petro, calificando al presidente colombiano como el único mandatario capaz de decir la verdad al “Imperio” estadounidense.
Implicaciones diplomáticas y precedentes históricos
Las consecuencias de esta crisis diplomática trascienden el caso particular de Gustavo Petro. Las relaciones bilaterales entre Colombia y Estados Unidos han experimentado un deterioro progresivo desde el cambio de administración en Washington. Recientemente, Colombia pide proceso penal contra Trump por ataques mortales en Caribe, evidenciando la escalada de tensiones entre ambas naciones.
La situación presenta particularidades diplomáticas complejas, considerando que Petro posee también nacionalidad italiana, lo que en principio le permitiría ingresar a Estados Unidos sin visa. Sin embargo, para participar en eventos de la ONU, los jefes de Estado requieren documentación diplomática específica estadounidense, incluso considerando la extraterritorialidad de la sede neoyorquina.
Históricamente, Washington ha otorgado visas para asistir a la ONU incluso a líderes hostiles, entre ellos :
- Fidel Castro (Cuba)
- Muammar Gaddafi (Libia)
- Hugo Chávez (Venezuela)
- Nicolás Maduro (Venezuela)
Durante la actual Asamblea General, Estados Unidos autorizó la presencia del presidente iraní Massoud Pezeshkian, pero negó el visa al presidente palestino Mahmoud Abbas, quien debió participar por videoconferencia. Esta selectividad en las decisiones diplomáticas refleja las complejas dinámicas geopolíticas que caracterizan la actual administración Trump y sus relaciones con los países latinoamericanos críticos de su política exterior.


