Feminicidio en Colombia : gestante asesinada y bebé desaparecido

Cuarto vacĂ­o con cuna, silla mecedora y ropa dispersa

El 20 de julio de 2026, María Camila Potosí, una joven de 21 años y embarazada de ocho meses, fue vista con vida por última vez en el municipio de Cali. Según las cámaras de videovigilancia, iba sentada en la parte trasera de una motocicleta conducida por una mujer desconocida para su familia. Cuatro días después, su cuerpo apareció a orillas del río Meléndez, en las afueras de la ciudad, según confirmó el diario El País. Lo que encontraron las autoridades sacudió a Colombia entera.

El hallazgo del cuerpo y las circunstancias del crimen

El cadáver de MarĂ­a Camila PotosĂ­ presentaba señales inequĂ­vocas de tortura : tenĂ­a pies y manos atados, y marcas producidas por arma blanca. Su cuerpo habĂ­a sido envuelto en una sábana y abandonado en plena naturaleza, a la intemperie. Lo más perturbador del caso es que el bebĂ© le habĂ­a sido extraĂ­do del vientre, y hasta la fecha de publicaciĂłn de este artĂ­culo, el reciĂ©n nacido no ha sido localizado.

La familia no tardĂł en señalar a la conductora de la motocicleta. El padre de la vĂ­ctima fue contundente : “Esta mujer la alejĂł de su casa y de su entorno. Todo parece haber sido planeado.” Su hermana, Juliana Meneses, confirmĂł esa sospecha en el programa Primer Impacto de UnivisiĂłn, explicando que MarĂ­a Camila habĂ­a conocido a esa mujer apenas dos meses antes, a travĂ©s del programa FAMI (Familia, Mujer e Infancia) del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, una iniciativa estatal destinada a apoyar a mujeres gestantes en situaciĂłn de vulnerabilidad mediante orientaciĂłn sobre lactancia y educaciĂłn prenatal.

El perfil de la sospechosa resultó especialmente inquietante. Su expareja declaró al diario El Colombiano que ella había simulado dos embarazos anteriores, manteniéndolo al margen de cualquier cita médica y llegando a afirmar que había perdido a uno de esos bebés. Aunque hasta el momento no ha sido formalmente imputada, su comportamiento errático después de la desaparición de María Camila y las versiones contradictorias que entregó a los investigadores la mantienen en el centro de la investigación.

La cronologĂ­a del caso puede resumirse asĂ­ :

  1. 16 de julio : MarĂ­a Camila PotosĂ­ sale hacia una cita prenatal y es captada en cámara sobre una moto.
  2. 20 de julio : su familia denuncia su desapariciĂłn ante las autoridades.
  3. 24 de julio : su cuerpo es hallado a orillas del rĂ­o MelĂ©ndez, sin el bebĂ©.
  4. DĂ­as siguientes : el alcalde de Cali anuncia una recompensa de 200 millones de pesos colombianos (aproximadamente 55.000 euros) por informaciĂłn relevante.

La respuesta institucional y la búsqueda del recién nacido

Ante la magnitud del caso, el alcalde de Cali activó mecanismos extraordinarios. La recompensa de 200 millones de pesos busca movilizar a la ciudadanía para que aporte datos sobre el paradero del bebé o sobre las circunstancias exactas del asesinato. La familia, por su parte, mantiene la esperanza de encontrar al recién nacido con vida.

La investigación avanza con el análisis de las grabaciones de cámaras de seguridad y los testimonios recopilados en el entorno de la víctima. La sospechosa fue identificada por su expareja y familiares al reconocerla en imágenes difundidas por los medios de comunicación.

Dato Cifra
Edad de la víctima 21 años
Semanas de gestaciĂłn 8 meses
Recompensa ofrecida 200 millones COP (~55.000 €)
Aumento del riesgo de feminicidio en Bogotá 64% respecto al año anterior

El caso de María Camila no es un hecho aislado. El patrón de feminicidios en Colombia muestra una tendencia sostenida que las cifras oficiales no dejan ignorar. Según los servicios de medicina legal de Bogotá, el riesgo de feminicidio aumentó un 64% frente al año anterior. La organización Sisma Mujer señala que el 86% de las denuncias por violencia intrafamilial y tentativa de feminicidio quedan impunes, pese a que la legislación colombiana contempla hasta 41 años de prisión para los responsables de feminicidio.

Un problema estructural que exige respuestas concretas

Este crimen no puede leerse Ăşnicamente como un caso excepcional. La mayorĂ­a de las investigaciones por asesinatos de mujeres registrados entre 2021 y 2023 en Colombia no han avanzado de forma significativa, lo que alimenta una percepciĂłn de impunidad que resulta, francamente, inaceptable. La violencia contra las mujeres desborda las fronteras colombianas : un informe de la ONU publicado en noviembre de 2025 alertaba de que una mujer es asesinada por un familiar cada diez minutos en el mundo. En Brasil, datos de 2022 mostraban que una mujer era asesinada cada seis horas.

Las instituciones colombianas disponen de herramientas legales, pero la brecha entre la norma escrita y su aplicaciĂłn real es profunda. El programa FAMI, que deberĂ­a ser un espacio seguro para madres gestantes vulnerables, fue presuntamente utilizado en este caso como punto de contacto para cometer el crimen. Eso obliga a revisar los protocolos de acceso y seguimiento de estas iniciativas con urgencia.

Si usted o alguien de su entorno enfrenta una situaciĂłn de riesgo, puede contactar la LĂ­nea 155, el servicio de atenciĂłn a vĂ­ctimas de violencia de gĂ©nero en Colombia, disponible las 24 horas. No espere a que la violencia escale : actuar a tiempo marca la diferencia.

MarĂ­a GĂłmez
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