Patrón violento de Matthew Foster : más víctimas en Bogotá

Hombre con chaqueta de cuero camina por calle urbana de noche

El 22 de junio de 2026, el hallazgo del cuerpo de Natalia Villalba dentro de una maleta en un apartamento de Chapinero destapó algo mucho mayor que un feminicidio. Detrás del ciudadano británico Matthew Ashley Foster Smith, arrestado como principal sospechoso, los investigadores de la Fiscalía General de la Nación comenzaron a descubrir un rastro de víctimas, identidades falsas y conductas violentas que se extendía por varios meses en Bogotá.

Identidades falsas y un historial de agresiones antes del crimen

Foster no llegó al feminicidio de Natalia Villalba desde la nada. Las pruebas recogidas por la Fiscalía apuntan a un patrón de comportamiento violento y manipulador que antecede al crimen en al menos varias semanas. Una arrendadora que le administró un hostal en el centro de Bogotá y le alquiló posteriormente una propiedad en el norte de la ciudad declaró ante las autoridades algo que hiela la sangre : el sospechoso manejaba múltiples nombres y apariencias distintas en sus redes sociales para acercarse a posibles víctimas.

Se presentaba como médico y aseguraba trabajar en el Hospital Militar Central. Sin embargo, quienes convivieron con él describieron comportamientos que nada tienen que ver con un profesional de la salud. La misma testigo relató que Foster guardaba archivos de video en los que se le veía inyectando sustancias desconocidas en los glúteos de varias mujeres. Un detalle perturbador que los peritos judiciales tomaron con especial atención.

A esto se suma un altercado registrado en mayo de 2026 dentro del inmueble que administraba esa misma mujer. Aunque Foster explicó a los vecinos que se trataba de un reclamo de una trabajadora del servicio doméstico, las indagaciones posteriores confirmaron que la discusión involucraba el pago de servicios sexuales. Los administradores del edificio documentaron el incidente, y ese registro acabó formando parte del expediente.

Fecha Hecho documentado Fuente
Mayo 2026 Predenuncia por presunto abuso sexual en calle 84 con carrera 8 Expediente Fiscalía / Semana
31 de mayo de 2026 Foster escribe a un banco del Reino Unido alegando haber sido drogado y secuestrado en Colombia Peritos judiciales
13 de junio de 2026 Natalia Villalba alquila el apartamento en Chapinero Bitácoras del edificio
18 de junio de 2026 Foster ingresa al apartamento a las 10 :40 a. m.; sale tres horas después con ropa diferente y una bolsa plástica Cámaras de seguridad
22 de junio de 2026 Hallazgo del cuerpo de Natalia Villalba Personal de aseo del edificio

El testimonio del conviviente y el perfil de odio hacia las mujeres

Uno de los testimonios más impactantes del expediente proviene de un ciudadano extranjero que compartió vivienda con Foster durante su estadía en el apartamento de la calle 84. Este testigo describió episodios que la Fiscalía califica como compatibles con la administración de sustancias para alterar la conciencia. Su declaración quedó consignada de forma textual en el proceso :

“Reportó que mientras se estaba hospedando con Foster, en varias ocasiones se despertaba en las tardes y dormía más de 15 horas, lo que no es usual, y que cuando se despertaba, se sentía muy mareado y como si estuviera drogado; adicionalmente, reporta que sentía dolor en la parte perianal.”

Más allá de la denuncia personal, este mismo conviviente aportó datos sobre la actitud cotidiana del sospechoso. Según su relato, Foster pasaba largas horas revisando perfiles femeninos en aplicaciones como Bumble y Tinder, y sus comentarios sobre las mujeres eran abiertamente despectivos. El documento oficial recoge sus palabras con precisión : “El lenguaje con el que Foster se expresaba sobre las mujeres era de odio, como si las tratara como objetos.” También describió situaciones en las que el británico se dirigía a mujeres en Bogotá haciendo referencias vulgares e irrespetuosas a su físico.

Este perfil misógino no sorprende a quienes conocen el historial previo del imputado. Las autoridades migratorias colombianas confirmaron durante el proceso que Foster llegó a Colombia siendo prófugo de la justicia británica, con una condena por acoso en el Reino Unido. Un antecedente grave que no fue detectado a tiempo.

La coartada fallida y lo que revela sobre el modus operandi

Dieciocho días antes del feminicidio, Foster ya estaba construyendo una cortina de humo. El 31 de mayo de 2026, envió un mensaje a una entidad bancaria del Reino Unido en el que afirmaba haber sido drogado, golpeado y secuestrado en Colombia, y describía haber presenciado el asesinato de una persona. Los arrendadores de plataformas de alojamiento, alertados por sus conductas anómalas, facilitaron esas comunicaciones privadas a los peritos judiciales, quienes determinaron que toda esa versión era fabricada.

La reconstrucción técnica del crimen es contundente. Entre los elementos que la Fiscalía presentó en audiencia se encuentran los siguientes :

  • Las cámaras del edificio registraron la entrada de Foster el 18 de junio a las 10 :40 a. m.
  • Tres horas después salió con ropa diferente a la que llevaba al entrar.
  • Portaba una bolsa plástica de la que escurría un líquido sobre el piso del pasillo.
  • Una empleada de servicios generales lo reconvino, y él limpió el rastro de inmediato.
  • El cuerpo de Natalia, oculto en una maleta bajo la ducha abierta, no fue hallado hasta cinco días después.

Foster golpeó a Natalia Villalba en la cabeza hasta causarle la muerte y sustrajo su teléfono celular para eliminar los registros de comunicación entre ambos. Pese al volumen de pruebas, no aceptó los cargos por feminicidio agravado ni por ocultamiento de elemento material probatorio. La jueza de control de garantías ordenó su reclusión inmediata, considerando que representa un peligro inminente para la sociedad colombiana.

Vale la pena recordar que este tipo de agresiones no siempre ocurren en contextos aislados. una joven en Suba fue amordazada y abusada en circunstancias igualmente alarmantes, lo que refleja una preocupante frecuencia de ataques contra mujeres en diferentes localidades de Bogotá. La pregunta que debe hacerse la ciudadanía es directa : ¿cuántas víctimas más del perfil de Foster permanecen sin identificar mientras el proceso judicial avanza ?

Luis Rodríguez
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