Petro propone asamblea constituyente tras lograr reforma laboral

Petro propone asamblea constituyente tras lograr reforma laboral

En un movimiento que ha sacudido el panorama político colombiano, el presidente Gustavo Petro ha propuesto convocar una asamblea constituyente tras lograr la aprobación de su reforma laboral. Esta iniciativa representa un nuevo capítulo en su ambicioso proyecto de transformación democrática que continúa generando intensos debates en todo el país.

La reforma laboral: un triunfo inesperado para el gobierno de Petro

El pasado 20 de junio de 2025 marcó un hito significativo para la administración de Gustavo Petro. Tras meses de confrontaciones políticas y un primer rechazo, el Congreso colombiano finalmente aprobó la reforma laboral propuesta por el mandatario de izquierda. Este logro resultó sorprendente considerando el panorama político fragmentado que caracteriza a Colombia actualmente.

Los senadores de la coalición gubernamental consiguieron establecer compromisos estratégicos con formaciones del centro e incluso con sectores de la derecha sobre determinadas medidas. El texto, que contiene aproximadamente sesenta disposiciones, fue posteriormente ratificado por ambas cámaras del Congreso en sesión plenaria.

Entre los principales beneficios que esta reforma otorga a los trabajadores colombianos destacan:

  • Incremento en la remuneración de horarios nocturnos
  • Mejora en las compensaciones por trabajo dominical
  • Reconocimiento formal de contratos para empleados del sector doméstico
  • Fortalecimiento de derechos laborales fundamentales
  • Mayores protecciones contra despidos injustificados

Los críticos de la oposición han manifestado su preocupación ante lo que consideran un incremento en los costos de contratación, argumentando que podría afectar negativamente al mercado laboral en un país donde el desempleo ya alcanza el 8,8%, aunque se encuentra en tendencia descendente.

Diversos analistas señalan que estas mejoras laborales solo beneficiarán a una minoría de trabajadores, considerando que la economía informal representa aproximadamente el 56% del empleo total en Colombia. Sin embargo, para Petro, esta reforma constituye un éxito político significativo, materializando una de sus principales promesas de campaña.

Del referéndum a la asamblea constituyente: una estrategia política audaz

Con apenas un año restante de su mandato presidencial, Gustavo Petro ha decidido aprovechar el impulso político generado por el éxito de la reforma laboral. Inicialmente, el presidente había contemplado la posibilidad de convocar un referéndum sobre dicha reforma, una idea que generó gran inquietud entre los partidos de centro y derecha, quienes la interpretaron como una maniobra para socavar la autoridad del Parlamento.

Sin embargo, tras lograr la aprobación legislativa de la reforma laboral, Petro ha abandonado la idea del referéndum para proponer algo más ambicioso: la convocatoria de una asamblea constituyente. Su plan consiste en someter esta propuesta a votación popular simultáneamente con las elecciones legislativas programadas para marzo de 2026.

Iniciativa Estado actual Respuesta de la oposición
Reforma laboral Aprobada (junio 2025) Críticas sobre impacto económico
Reforma de pensiones Aprobada (junio 2024) Cuestionamientos sobre sostenibilidad
Reforma del sistema de salud En proceso Fuerte oposición parlamentaria
Asamblea constituyente Propuesta para 2026 Acusaciones de autoritarismo

Esta futura asamblea tendría como objetivo diseñar una constitución que otorgue mayor protagonismo a mecanismos de participación ciudadana directa. El presidente justificó su propuesta a través de su cuenta en X, afirmando que “el pueblo ha visto en directo quiénes están con él y quiénes le condenan”, sugiriendo que la voluntad popular debe expresarse “donde el pueblo es soberano: en las urnas”.

La estrategia de Petro refleja su frustración ante los constantes bloqueos parlamentarios que han dificultado la implementación de su agenda política de izquierda. Elegido con un programa radical pero sin mayoría en el Congreso, el ex guerrillero ha enfrentado una oposición sistemática de los sectores conservadores a sus iniciativas legislativas.

Resistencia generalizada y desafíos constitucionales

La propuesta de asamblea constituyente ha generado un rechazo contundente no solo entre los partidos de oposición sino también entre algunos aliados tradicionales del gobierno. Luz María Sierra, directora del periódico conservador El Colombiano, publicó un editorial señalando inquietantes paralelismos entre el proyecto de Petro y la deriva autoritaria chavista en Venezuela.

Los sectores de derecha han intensificado sus acusaciones, sugiriendo que la verdadera intención del presidente es modificar la Constitución para eliminar la prohibición de buscar un segundo mandato consecutivo. Estas críticas se suman a los reproches habituales sobre su supuesta actitud permisiva frente a grupos guerrilleros como el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Incluso entre sus aliados, la iniciativa ha generado escepticismo. Jaime Raúl Salamanca, presidente de la Cámara de Diputados y miembro del partido Alianza Verde (centro-izquierda), expresó públicamente su desacuerdo: Colombia: oposición se alza contra el referéndum propuesto por Gustavo Petro, generando una fractura visible en el bloque oficialista.

Efraín Cepeda, presidente del Senado y crítico habitual de Petro, ha subrayado que según la Constitución vigente, la convocatoria de una asamblea constituyente debe ser aprobada por el Congreso, lo que hace extremadamente improbable su materialización considerando la actual composición parlamentaria.

Un pulso político con objetivos estratégicos

Más allá de las escasas posibilidades de éxito inmediato, la propuesta de Petro parece orientada principalmente a revitalizar su base de apoyo tras meses de conflictos institucionales que han erosionado su popularidad. Según encuestas recientes del instituto Invamer, el respaldo al presidente apenas alcanza el 37%, una cifra preocupante a un año del fin de su mandato.

Este movimiento político refleja la determinación de Gustavo Petro por impulsar transformaciones profundas en Colombia, aun enfrentando una oposición multifacética que organiza manifestaciones masivas y lo acusa constantemente de tendencias autoritarias. Su apuesta por apelar directamente al “pueblo” representa un intento de reconectar con el electorado que lo llevó al poder, tras un período gubernamental marcado por dificultades y resistencias institucionales.

María Gómez
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