Terremoto en Colombia : 216 muertos y rescate continĂșa

Equipos de rescate buscan supervivientes entre ruinas de edificios.

El lunes 10 de agosto de 2026 quedarå grabado en la memoria colectiva de Colombia. Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente del país en las primeras horas de la mañana, convirtiéndose en el sismo mås mortífero del siglo en territorio colombiano. El epicentro se ubicó en el departamento del Chocó, una de las regiones mås empobrecidas del país, sobre la costa del Pacífico. Las ondas sísmicas se propagaron con tal fuerza que se percibieron en Ecuador, Panamå y Venezuela.

El balance inicial de 241 muertos fue revisado a la baja hasta 216 víctimas fatales confirmadas. No se trata de una buena noticia en sí misma, pero sí refleja la dificultad de establecer cifras precisas cuando los equipos de rescate todavía trabajan entre los escombros. En la noche del martes al miércoles, los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a una mujer atrapada bajo los restos de un edificio derrumbado en Pereira, varias decenas de horas después del seísmo. Ese tipo de hallazgo mantiene viva la esperanza, y también la urgencia.

Cali y Pereira, las ciudades mĂĄs golpeadas por el temblor

Cali, con 2,2 millones de habitantes, registra el peor balance urbano : 95 muertos hasta el momento. Su alcalde, Alejandro Eder, describiĂł la noche del martes como “muy dura, una pesadilla” en declaraciones a la cadena Caracol. En los barrios mĂĄs afectados, vecinos y voluntarios trabajaron hombro a hombro, con picos y manos desnudas, buscando señales de vida bajo toneladas de hormigĂłn. Uno de ellos, Javier Muñoz, resumiĂł el estado de ĂĄnimo colectivo : “Trabajamos juntos con la esperanza de poder salvar una vida.”

Beatriz Arcos estuvo atrapada casi una hora bajo los escombros de su propio apartamento en Cali. Una vez rescatada, los mĂ©dicos la atendieron, pero su espalda seguĂ­a causĂĄndole dolor. Su marido y su madre tambiĂ©n resultaron heridos. Sentada frente a lo que quedaba del edificio de tres plantas, describiĂł la situaciĂłn con una frase que lo dice todo : “Todo va tan rĂĄpido.” Su hijo intentaba recuperar documentos y objetos de valor entre los restos.

Pereira, ciudad de 480.000 habitantes, suma al menos 72 muertos. La memoria colectiva de esta ciudad es especialmente cruel : ya fue devastada por un sismo en 1999 que dejĂł cerca de 1.200 vĂ­ctimas. Gloria Giraldo, ama de casa de 38 años, lo expresĂł sin rodeos : “Desde ayer nos preguntamos quĂ© serĂĄ de nuestra vida.” Juan David GaitĂĄn, trabajador independiente, describiĂł calles sin electricidad y una atmĂłsfera que comparĂł con “una ciudad de zombis.”

Stella Galvis, contable, escapĂł con su marido y su hijo de un edificio de cuatro plantas que se derrumbĂł por completo. “No nos queda nada, lo hemos perdido todo”, relatĂł entre lĂĄgrimas. “Sobrevivimos de milagro.” SegĂșn la AsociaciĂłn de Alcaldes, mĂĄs de 165 edificios quedaron destruidos en las ciudades mĂĄs afectadas, entre las que tambiĂ©n figuran Manizales y QuibdĂł, en el ChocĂł.

Ciudad Muertos confirmados SituaciĂłn
Cali 95 Hospitales dañados, bĂșsqueda activa
Pereira 72 Rescate en curso, cortes de luz
Quibdó (Chocó) Al menos 14 Acceso difícil por carreteras dañadas
Manizales En revisiĂłn Zona cafetera afectada

Varios hospitales de Cali sufrieron daños estructurales. Una parte del Hospital Universitario del Valle se derrumbó, lo que obligó al personal médico a trasladar pacientes y atender a otros en los jardines exteriores del recinto.

Respuesta institucional y ayuda internacional ante la catĂĄstrofe sĂ­smica

El presidente colombiano Abelardo de la Espriella, investido apenas el 7 de agosto, visitó Pereira el martes y anunció subsidios de realojamiento para quienes perdieron su vivienda. El lunes ya había decretado el estado de emergencia en las zonas afectadas. Las autoridades desplegaron rescatistas profesionales, pero también miles de voluntarios que recorrieron los barrios a pie o en moto para evaluar daños y buscar supervivientes.

La solidaridad internacional respondiĂł con rapidez. A continuaciĂłn, los principales apoyos confirmados en las primeras 48 horas :

  • Estados Unidos ofreciĂł 15,5 millones de dĂłlares en ayuda de emergencia al nuevo gobierno colombiano.
  • MĂ©xico anunciĂł el envĂ­o de 4 toneladas de medicamentos, mĂĄs de 8 toneladas de material de rescate y 255 militares especializados.
  • La UniĂłn Europea activĂł su servicio satelital Copernicus para apoyar las operaciones de localizaciĂłn y rescate.
  • El Papa LeĂłn XIV expresĂł estar “profundamente afectado” por la tragedia.
  • El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, transmitiĂł su solidaridad con el pueblo colombiano.

Dos aeropuertos permanecĂ­an cerrados el martes por daños en sus instalaciones, aunque otros ya habĂ­an retomado operaciones. En el ChocĂł, las carreteras deterioradas dificultaban el acceso a la zona del epicentro, cerca de San JosĂ© del Palmar, segĂșn informĂł la Cruz Roja Internacional. La gobernadora Nubia Carolina CĂłrdoba confirmĂł al menos 14 muertos en ese departamento.

Por qué Colombia es tan vulnerable a los grandes terremotos

Colombia no tiembla por casualidad. El paĂ­s se asienta en la intersecciĂłn de varias placas tectĂłnicas : la placa de Nazca y la placa del Caribe se hunden bajo la placa sudamericana en un proceso continuo que genera una actividad sĂ­smica y volcĂĄnica intensa. Esta dinĂĄmica forma parte del cinturĂłn de fuego del PacĂ­fico, que rodea casi todo el ocĂ©ano PacĂ­fico y concentra cerca del 90 % de los terremotos mĂĄs poderosos del planeta.

El mismo Venezuela había sufrido el 24 de junio un doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5 que causó mås de 6.300 muertos. El terremoto colombiano del 10 de agosto se sintió también en Ecuador y Panamå, lo que confirma la dimensión regional de esta actividad geológica. Para quienes quieran entender mejor los antecedentes recientes de esta crisis, los primeros reportes del terremoto en Colombia con 21 muertos y cientos de rescatistas muestran cómo evolucionó la situación desde las primeras horas.

Francamente, Colombia debe acelerar su polĂ­tica de construcciĂłn antisĂ­smica, especialmente en regiones como el ChocĂł, donde la pobreza estructural agrava cada desastre natural. Las cifras de muertos no dependen solo de la magnitud del sismo : dependen tambiĂ©n de la calidad de los edificios. Ese es el debate que debe abrirse ahora, cuando las cĂĄmaras todavĂ­a estĂĄn apuntando al paĂ­s.

Juan Pérez
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