El 19 de mayo de 2026, las autoridades colombianas confirmaron el hallazgo de un cuerpo femenino al lado de una carretera en el departamento de Cundinamarca, a unas dos horas de Bogotá. Era Yulixa Toloza, desaparecida desde el 13 de mayo tras someterse a una intervención estética en un centro ilegal del sur de la capital. Su muerte por embolia pulmonar —según determinó el Instituto Colombiano de Medicina Legal— sacudió profundamente a la opinión pública y reabrió un debate que Colombia lleva años evitando.
Lo que ocurrió en el centro Beauty Laser
Yulixa llegó al establecimiento Beauty Laser acompañada de su amiga Amalia Pardo. Pagó aproximadamente 3 millones de pesos colombianos —unos 810 dólares— por una sesión de lipólisis láser. Un procedimiento equivalente realizado por un médico habilitado y con quirófano adecuado puede superar los 10 millones de pesos (2.700 dólares). La diferencia de precio debería haber encendido todas las alarmas, pero Yulixa llegó confiada : varias conocidas se habían sometido al mismo tratamiento en ese lugar sin aparentes consecuencias.
Amalia describió a su amiga al salir del procedimiento como muy descompensada, con las pupilas dilatadas y sin poder hablar con claridad. Un hombre del local le explicó que era el sedante, que necesitaba dormir. Amalia se marchó a las 4 de la tarde para buscarle ropa y artículos de aseo. Cuando otra amiga, Yury Mora, llegó al centro sobre las 7 :40 pm con otras mujeres, el personal les comunicó —por WhatsApp, no en persona— que Yulixa había pedido irse a casa a las 7 :20. Nadie la vio salir. Nadie supo explicar cómo.
Las cámaras de seguridad del entorno contaron otra historia : dos hombres cargaban a Yulixa en hombros y la subían a un Chevrolet Sonic. El vehículo abandonó Bogotá pasada la medianoche. Cinco días después apareció aparcado en una zona residencial de Cúcuta, cerca de la frontera con Venezuela.
El establecimiento no tenía ninguna habilitación sanitaria para realizar ese tipo de procedimientos. Su único registro era el de una peluquería, según confirmó el secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont. Aun así, una gran valla en la entrada anunciaba el servicio de “lipólisis láser” a plena vista, en una zona popular y transitada de la ciudad.
Cinco detenidos y un vacío legal sin resolver
La investigación se aceleró gracias a la presión en redes sociales. Miles de personas siguieron en tiempo real la búsqueda impulsada por las amigas de Yulixa. El rastro del Chevrolet Sonic llevó a las autoridades hasta Cúcuta, donde Jesús Hernández y Kelvis Sequera Delgado se presentaron ante la policía a reclamar el vehículo. Fueron arrestados de inmediato y acusados de desaparición forzada y manipulación de pruebas.
La Fiscalía colombiana solicitó una circular azul a Interpol para localizar a los responsables directos del procedimiento. Las autoridades venezolanas detuvieron a tres ciudadanos en el estado de Portuguesa :
- María Fernanda Delgado, propietaria del establecimiento Beauty Laser.
- Edison José Torres Sarmiento, administrador del local.
- Eduardo David Ramos, barbero de profesión que habría realizado la intervención.
El problema ahora es jurídico : la Constitución de Venezuela prohíbe expresamente la extradición de sus nacionales, lo que genera serias dudas sobre si estos tres sospechosos serán juzgados en Colombia.
| Detenido | Rol | Lugar de detención |
|---|---|---|
| María Fernanda Delgado | Dueña del establecimiento | Venezuela |
| Edison José Torres Sarmiento | Administrador | Venezuela |
| Eduardo David Ramos | Realizó el procedimiento | Venezuela |
| Jesús Hernández | Transporte del vehículo | Cúcuta, Colombia |
| Kelvis Sequera Delgado | Transporte del vehículo | Cúcuta, Colombia |
Una problemática que va mucho más allá de las clínicas clandestinas
Damaris Romero, presidenta de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP), explica que la lipólisis láser no es un procedimiento menor. Al extraer células adiposas, el organismo reacciona : la anemia es una complicación frecuente, y en casos más graves puede producirse una embolia grasa cuando una célula entra en el torrente sanguíneo. Exactamente lo que mató a Yulixa. Por eso en varios países se exige al cirujano que acredite título médico, título de cirujano y especialización en cirugía plástica. Tres requisitos distintos.
La periodista Lorena Beltrán, que lleva más de diez años investigando las malas prácticas en cirugías estéticas en Colombia —tras haber vivido ella misma una experiencia negativa— advierte que el problema no se limita a los centros ilegales. Hay médicos titulados que actúan con negligencia y también han causado muertes. Según Beltrán, la raíz del problema tiene tres dimensiones : ausencia de regulación clara, falta de enforcement por parte del Estado, y déficit de autocuidado por parte de los pacientes.
El proyecto de ley para regular las cirugías estéticas en Colombia ha sido rechazado cinco veces en el Congreso. Beltrán no oculta su pesimismo al respecto. Mientras tanto, los daños no siempre son mortales pero sí permanentes : hay mujeres que tras abdominoplastias mal realizadas caminan encorvadas de forma crónica.
La madre de Yulixa, Nubia Luz Tolosa, contó a un medio del departamento de Arauca que cuando supo la noticia no pudo ni levantarse. “Yo quería que apareciera con vida”, dijo. Esa frase resume la esperanza que miles de personas mantuvieron durante seis días siguiendo el caso en redes. Una esperanza que no se cumplió.
Cómo identificar un centro estético sin habilitación antes de arriesgarte
El caso de Yulixa muestra que el precio inusualmente bajo es la señal de alerta más clara. Nadie cobra 810 dólares por un procedimiento que requiere equipamiento especializado, anestesia y monitoreo postoperatorio sin haber recortado algo esencial. Antes de cualquier intervención estética, verifica que el establecimiento tenga habilitación sanitaria vigente expedida por la Secretaría de Salud de tu municipio —no un simple registro mercantil de peluquería o salón de belleza.
Exige también el nombre completo del profesional que realizará el procedimiento y comprueba su registro en el sistema de verificación del Ministerio de Salud de Colombia. Un médico habilitado tiene número de tarjeta profesional verificable en línea. Si el personal del centro evade esa pregunta o da respuestas vagas, sal de ahí.
El procedimiento postoperatorio importa tanto como la intervención misma. Un centro serio tiene protocolos escritos, personal de enfermería presente durante la recuperación y un médico disponible ante cualquier complicación. La sedación sin monitoreo médico continuo no es ahorro : es ruleta rusa. Yulixa Toloza pagó ese precio con su vida.
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