Cierran lujosa clínica estética en el norte de Bogotá

Tres personas observan oficina acordonada con cinta policial amarilla

El sábado 7 de junio de 2026, agentes de la Policía Metropolitana de Bogotá y funcionarios de la Superintendencia de Salud llegaron hasta la calle 94 con carrera 21, en el norte de la capital, para ejecutar una orden de sellamiento contra Láser Surgical SAS, una clínica estética que opera en esa zona desde hace 16 años. El operativo sorprendió a varias clientas que se encontraban en el lugar en ese momento.

Seis denuncias y un historial de sanciones que desencadenaron el cierre

El sellamiento no surgió de la nada. Según las autoridades sanitarias, seis denuncias formales de clientes alertaron sobre una posible prestación irregular de servicios en el centro estético. Las quejas apuntaban a fallas en la atención, inconsistencias en registros clínicos e inconformidades con resultados quirúrgicos. Más grave aún : los hallazgos indicaban riesgos reales para la seguridad de quienes se sometían a procedimientos allí.

El catálogo de servicios que ofrecía la clínica era amplio. Entre los tratamientos disponibles figuraban :

  • Lipólisis láser
  • Procedimientos cardiovasculares
  • Servicios de otorrinolaringología
  • Urología y medicina general
  • Salas de recuperación para pacientes intervenidos

La lipólisis láser, que encabeza esa lista, no es un detalle menor. Es el mismo procedimiento al que fue sometida Yulixa Toloza, cuya historia sacudió a Colombia y puso en el centro del debate la regulación de estas clínicas. Si quieres entender mejor ese caso y sus implicaciones, el reportaje sobre la desaparición de Yulixa Toloza y lo que ocurrió en Beauty Láser ofrece un contexto indispensable.

Además, la orden de sellamiento señalaba que el centro ya había recibido sanciones previas y que continuaba operando sin haber tramitado una nueva autorización ante la autoridad sanitaria competente. Francamente, ese detalle es difícil de ignorar : no se trata de un primer tropiezo, sino de un patrón.

La estructura societaria detrás de la clínica y el nombre que aparece en el centro

En el operativo no se mencionó explícitamente al propietario. Sin embargo, los registros mercantiles revelan una estructura clara. El representante legal de Láser Surgical es Roberto Ramírez Quintana, mientras que como subgerente figura Lucas Cubillos Sierra, de 33 años.

Entidad Activos reportados (2026) Ingresos estimados
Láser Surgical SAS 856 millones de pesos Hasta 1.000 millones de pesos
Clínica Obesidad y Envejecimiento SAS 7.622 millones de pesos No disponible

La única accionista de Láser Surgical es Clínica Obesidad y Envejecimiento SAS, cuya composición accionaria incluye a Lucas Cubillos Sierra, a Ana Cristina Sierra Barrera y a Gabriel Fernando Cubillos Valencia. Este último es médico y promueve activamente la lipólisis láser a través de sus redes sociales, donde también protagonizó polémicas respuestas a quienes lo señalaban de incumplir requisitos sanitarios. El nombre de Cubillos ya había circulado semanas antes, cuando la Superintendencia de Salud intervino varios de sus centros médicos tras la denuncia de una paciente que reportó complicaciones físicas después de una intervención. Cubillos, según su defensa, se encontraba en México cuando se ejecutó el sellamiento.

La defensa habla de persecución y niega vínculos con casos previos

El penalista Víctor Muñoz, apoderado del médico Cubillos, no tardó en reaccionar. Su postura fue contundente : lo que ocurre es una persecución, no una investigación legítima. “La Superintendencia ha verificado que la clínica durante más de un año ha cumplido con todos los requerimientos exigidos y ha mantenido todas sus habilitaciones de salud como clínica en regla”, declaró el abogado.

Muñoz también descartó cualquier relación entre el caso de su cliente y el de Yulixa Toloza, e identificó el origen del conflicto en “una paciente inconforme que incluso lo denunció ante la Fiscalía”. Para la defensa, las denuncias carecen de fundamento jurídico y no tienen piso legal. Reconoció que la Secretaría de Salud de Bogotá encontró algunas inconsistencias menores, pero aseguró que ya fueron subsanadas.

Hay un elemento que añade otra dimensión al caso : según el abogado, los operativos recientes contra las clínicas de Cubillos comenzaron a ejecutarse después de que el médico realizó manifestaciones políticas públicas en contra del actual gobierno. Esa afirmación, dicho sea de paso, no fue documentada ni verificada de manera independiente al momento de publicar este artículo.

Lo que este cierre revela sobre la regulación de las clínicas estéticas en Bogotá

Más allá del caso concreto, el sellamiento de Láser Surgical pone sobre la mesa una pregunta incómoda : ¿con qué frecuencia operan centros estéticos de alto perfil sin las habilitaciones vigentes ? La respuesta, a juzgar por los operativos recientes de la Supersalud, parece ser : con demasiada frecuencia.

El norte de Bogotá concentra una oferta enorme de clínicas que ofrecen procedimientos invasivos a precios que compiten con el turismo médico internacional. Esa combinación de demanda alta, competencia de precios y supervisión intermitente genera condiciones propicias para que los estándares se relajen. El historial de sanciones previas de Láser Surgical, sumado a su operación sin nueva autorización, ilustra exactamente ese problema.

Para el consumidor, la lección práctica es directa : antes de someterse a cualquier procedimiento estético invasivo, verifica que el centro cuente con habilitación vigente en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud del Ministerio de Salud. Ese registro es público y gratuito. No hace falta esperar a que llegue un operativo para saber si el lugar donde te vas a operar cumple o no. La clínica más lujosa no siempre es la más segura.

Luis Rodríguez
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