Amigo clave revela detalles del rabino asesinado en Bogotá

Hombre rezando solo en capilla oscura con velas encendidas

El cuerpo de Nachum Yisrael Eber, rabino judío-estadounidense perteneciente a la comunidad ortodoxa de Belz de Boro Park en Nueva York, apareció sin vida dentro de un armario en la localidad bogotana de Bosa. El hallazgo sacudió tanto a la comunidad judía internacional como a las autoridades colombianas, que desde entonces trabajan para reconstruir cada detalle de sus últimos días en el país.

Yosef Matheron, el amigo que tiene datos clave del caso

Radicado en Medellín desde hace varios años, Yosef Matheron se ha convertido en una pieza fundamental para entender qué le ocurrió al rabino asesinado. Sus declaraciones, primero al diario The New York Post y luego confirmadas parcialmente a medios colombianos, ofrecen un retrato detallado de la vida privada de Eber y de las circunstancias que lo llevaron a Colombia.

Cuando fue contactado inicialmente, Matheron respondió que estaba en shabat y que solo podría hablar más adelante. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación confirmaron que tanto él como el rabino habían viajado juntos a Bogotá en fechas recientes. El amigo aparece en redes sociales junto a Eber, y también junto a quien sería su exesposa colombiana, lo que lo convierte en testigo directo de una parte importante de la historia.

La última comunicación entre ambos tuvo lugar el 21 de abril de 2026, apenas días antes de que se descubriera el cuerpo. Según Matheron, el rabino se mostró optimista durante esa llamada. Nadie imaginaba que sería la última vez que hablarían.

Dos matrimonios fallidos y una búsqueda de pareja en Colombia

El trasfondo personal de Nachum Eber resulta indispensable para comprender su presencia en Colombia. Matheron reveló que el rabino llevaba aproximadamente 6 años separado de su primera esposa, una unión de la que nacieron 4 hijos y de la que ya tiene 2 nietos. Tras ese quiebre, Eber buscó activamente una nueva compañera de vida, explorando primero opciones en Ucrania y luego orientando su búsqueda hacia Colombia.

Fue así como terminó casándose con una joven de Barranquilla. La boda se celebró precisamente en esa ciudad costeña, y la pareja celebró una cena en Bogotá. Matheron aclaró que el rabino creyó que la muchacha tenía 20 años, cuando en realidad contaba con solo 18 años. Poco después, ella expresó que no se sentía lista para el matrimonio, y la separación llegó en enero de 2026 tras un período matrimonial muy breve.

Matrimonio Duración aproximada Resultado Hijos / familia
Primer matrimonio Varios años (separación hace ~6 años) Divorcio 4 hijos, 2 nietos
Segundo matrimonio (Barranquilla) Muy breve (hasta enero 2026) Divorcio a pedido de ella Sin hijos

A pesar del dolor que le generaron estas dos rupturas, el rabino decidió quedarse en Colombia con la esperanza de encontrar una nueva pareja. Matheron describió a Eber como un hombre profundamente religioso : no bebía alcohol, no consumía drogas y mantenía una vida íntegra acorde con sus convicciones. “Era una pareja religiosa, muy íntegra”, declaró el amigo al New York Post.

Alertas de seguridad que nadie tomó en serio

Uno de los detalles más perturbadores que Matheron reveló tiene que ver con los problemas de seguridad que el rabino enfrentó en Colombia. Durante los viajes que hicieron juntos, el amigo le advertía constantemente que su presencia resultaba llamativa : la vestimenta ortodoxa, el hábito de hablar en hebreo, inglés y yiddish por teléfono en plena calle, todo eso lo convertía en un blanco visible.

Las advertencias que Matheron le hizo con insistencia al rabino fueron ignoradas sistemáticamente :

  • No hablar en idiomas extranjeros por teléfono en espacios públicos.
  • Evitar mostrar objetos de valor o actuar de forma que llamara la atención.
  • Ser más cauteloso respecto a los lugares donde se hospedaba.
  • No desplazarse solo por zonas desconocidas de la ciudad.

Matheron cree que el rabino terminó siendo víctima de un robo que se salió de control, una hipótesis que las autoridades colombianas no descartan mientras avanzan en la investigación. Este tipo de crímenes motivados por el oportunismo delictivo frente a turistas extranjeros no es ajeno a Bogotá. De hecho, apenas días antes del hallazgo del cuerpo de Eber, la capital también fue escenario de otro hecho violento con víctima empresarial : el asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte en un ataque sicairal en Bogotá, lo que refleja un preocupante patrón de violencia urbana en la ciudad.

Lo que la investigación aún debe responder

Las autoridades colombianas tienen hoy más preguntas que respuestas. Saben dónde murió Eber y dónde apareció su cuerpo, pero el móvil exacto, los responsables directos y la cadena de eventos que lo llevó desde Kennedy hasta el armario en Bosa siguen sin esclarecerse completamente.

El testimonio de Matheron aporta contexto emocional y biográfico, pero no resuelve el misterio central. Lo que sí queda claro es que el rabino llegó a Colombia vulnerable : emocionalmente afectado por dos divorcios, buscando rehacer su vida, y con una confianza excesiva en un entorno que no conocía bien. Esa combinación, según los investigadores, pudo haberlo expuesto a riesgos que no supo calibrar.

Un punto que merece atención especial es la reconstrucción de sus últimos movimientos entre el 21 de abril y el momento en que fue encontrado. Identificar con quién estuvo, dónde se hospedó y si hubo algún encuentro previo al crimen podría ser determinante para cerrar el caso.

Luis Rodríguez
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