Ataque de perros en Bogotá : adulta mayor hospitalizada

Hombre mayor en cama de hospital con vendaje en brazo

Una mujer de 79 años quedó hospitalizada en la Unidad de Cuidados Intensivos tras ser atacada por tres perros dentro de un conjunto residencial en el norte de Bogotá. El incidente, captado por tres cámaras de seguridad diferentes, ocurrió el pasado 24 de agosto en el barrio San Isidro, localidad de Chapinero, y hoy genera una disputa legal con implicaciones penales para los dueños de los animales.

Lo que muestran las cámaras : una agresión sin control ni correa

Las grabaciones son contundentes. En las imágenes se observa a la adulta mayor caminando por uno de los senderos del conjunto residencial Rancho Pomona cuando los animales se lanzan sobre ella sin que nadie los controle. Un joven aparece en escena, agarra a uno de los perros y lo devuelve a la vivienda, pero no atiende a la víctima. Ella queda tendida en el suelo y regresa sola a su casa, con heridas visibles.

La querella presentada ante la Fiscalía 308 local de Bogotá, a la que tuvo acceso la Unidad Investigativa de EL TIEMPO, describe así los hechos en palabras de la propia víctima : “Los tres perros deambulaban solos, sin ningún tipo de control, ni correa, ni trailla, ni bozal, dos de ellos de raza pitbull y el otro más pequeño, al parecer criollo, sufriendo mordeduras en diferentes partes de mi cuerpo”. Las lesiones incluyen mordeduras en el brazo derecho y la pierna derecha, además de traumatismos en espalda y rodillas por la caída.

Desde la vivienda, la mujer fue trasladada de urgencia a la Clínica del Country, donde ingresó directamente a la UCI. Permaneció cinco días internada. La historia no terminó ahí : el 28 de septiembre de 2026 debió ser hospitalizada de nuevo, esta vez hasta el 5 de octubre, por complicaciones derivadas de las heridas. Dos hospitalizaciones en menos de dos meses para una mujer de casi 80 años es una consecuencia gravísima que no puede minimizarse.

La defensa de la víctima también evalúa una posible omisión de socorro por parte del joven que intervino, al no haber prestado atención a la adulta mayor tras el ataque. Este punto podría sumar cargos adicionales al proceso penal en curso.

La versión de la dueña de los perros y el cruce de acusaciones

La propietaria de los animales, identificada como indiciada en la querella, ofrece una lectura muy distinta de lo ocurrido. Asegura que desde el primer momento estuvo dispuesta a costear el tratamiento médico, pero que la familia de la víctima rechazó su ayuda. Ahora, dice, le exigen 70 millones de pesos como compensación por los daños.

Sobre la raza de los perros, insiste en que no se trata de pitbull sino de american bully, una distinción que, según ella, cambia todo desde el punto de vista legal, ya que los american bully no están clasificados como animales de manejo especial bajo la normativa colombiana. Afirma además que los animales cuentan con certificado de vacunas vigente.

Respecto al comportamiento de su hijo durante el incidente, su postura es clara : “Lo primero que hizo fue sacar al perro de ahí. Cinco minutos después fue a la casa de la señora y no lo dejaron entrar”. A partir de ahí, asegura haber recibido amenazas de muerte contra sus perros, restricciones para ingresar al conjunto y mensajes intimidatorios. Anuncia denuncias por constreñimiento y amenazas.

Para entender mejor el contexto legal de este tipo de incidentes, vale repasar los cargos que podrían aplicarse :

  • Lesiones culposas : cuando el daño físico se produce por negligencia del responsable del animal.
  • Omisión de socorro : si quien presenció el ataque no prestó ayuda oportuna a la víctima.
  • Infracción a normas de tenencia responsable : por no usar correa, trailla ni bozal en zonas comunes.

Qué dice la Secretaría de Salud y qué autoridad tiene realmente

La Secretaría de Salud de Bogotá confirmó que realizó cuatro visitas al inmueble luego del reporte del ataque. Según la dueña de los perros, las conclusiones de esas visitas fueron favorables para ella : los funcionarios habrían calificado al animal como tranquilo y descartado sanciones. Sin embargo, la entidad aclaró algo fundamental : no tiene competencia para imponer medidas correctivas al dueño de los caninos, ya que eso corresponde a las autoridades policivas.

Hay otro detalle que complica aún más el caso : según la Secretaría, el ataque ocurrió en jurisdicción del municipio de La Calera, no dentro del perímetro urbano de Bogotá, lo que afecta la cadena de competencias institucionales. El expediente, sin embargo, fue asignado a la Fiscalía 308 local de Bogotá.

Fecha Evento
24 de agosto de 2026 Ataque de los tres perros en Rancho Pomona; ingreso a UCI de la Clínica del Country
28 de septiembre de 2026 Segunda hospitalización por complicación de heridas
5 de octubre de 2026 Alta médica tras la segunda internación
Octubre de 2026 Querella radicada ante la Fiscalía 308 local de Bogotá

Casos como este evidencian un vacío preocupante : cuando un incidente de seguridad ocurre en zonas limítrofes o en conjuntos privados, las responsabilidades institucionales se diluyen. La víctima queda atrapada entre entidades que se remiten unas a otras, mientras ella carga con dos hospitalizaciones y una querella que apenas comienza su recorrido judicial. Si tienes un familiar adulto mayor que vive en un conjunto residencial, vale la pena revisar si el reglamento de propiedad horizontal exige bozal y correa para razas de manejo especial, y si existe un protocolo claro de atención ante este tipo de incidentes.

Juan Pérez
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