La controversia ambiental en torno a FEMSA y sus prácticas extractivas en La Calera ha escalado dramáticamente tras revelarse el sellado de manantiales naturales con estructuras de concreto. Esta situaciĂłn ha puesto en el centro del debate las polĂticas hĂdricas colombianas y la responsabilidad corporativa en tiempos de crisis climática.
InvestigaciĂłn parlamentaria revela irregularidades en la explotaciĂłn de manantiales
La representante MarĂa del Mar Pizarro ha documentado mediante fotografĂas la instalaciĂłn de tapas de concreto con candados metálicos sobre los nacimientos de agua. Estas imágenes han generado un escándalo que trasciende los lĂmites municipales, especialmente considerando que la regiĂłn enfrenta sequĂas recurrentes.
El ingeniero civil Gelber GutiĂ©rrez, especialista en planificaciĂłn hĂdrica, califica estas intervenciones como contrarias a toda práctica sostenible. SegĂşn su análisis, no existe justificaciĂłn tĂ©cnica que avale el sellamiento de fuentes naturales, práctica que viola los principios de conservaciĂłn del recurso hĂdrico.
La normativa colombiana establece claramente que los cuerpos de agua deben mantener su ronda hidráulica natural, una franja protectora que garantiza el funcionamiento ecosistémico. Las construcciones que alteren esta dinámica constituyen infracciones ambientales graves que pueden comprometer el abastecimiento regional.
| Año | Tipo de infracción | Sanción aplicada |
|---|---|---|
| 1994 | Embotellado excesivo de agua | Advertencia |
| 2010 | Reducción del caudal natural | Observación técnica |
| 2023 | Cementado de manantiales | Orden de retiro |
| 2024 | Incumplimiento de orden | Sin sanciĂłn |
OperaciĂłn sin permisos y supervisiĂłn deficiente de autoridades ambientales
Entre 2006 y 2014, la embotelladora operó sin las autorizaciones ambientales requeridas, extrayendo millones de litros sin compensación ecosistémica. Esta situación evidencia las deficiencias del sistema de control ambiental colombiano y la influencia del sector privado en las decisiones regulatorias.
La CorporaciĂłn AutĂłnoma Regional (CAR) enfrenta cuestionamientos por su falta de supervisiĂłn efectiva durante casi una dĂ©cada. La congresista Pizarro ha señalado que esta omisiĂłn permitiĂł la explotaciĂłn indiscriminada de recursos hĂdricos en una zona estratĂ©gica para el abastecimiento regional.
La situaciĂłn se agrava considerando las protestas ciudadanas por la explotaciĂłn durante perĂodos de sequĂa, cuando la demanda hĂdrica supera la disponibilidad natural. Los expertos coinciden en que la sostenibilidad de los caudales ecolĂłgicos se compromete gravemente cuando las empresas exceden los lĂmites establecidos.
Impacto econĂłmico versus sostenibilidad hĂdrica en La Calera
La planta ubicada a 30 kilĂłmetros de Bogotá produce 420.000 botellas diarias, generando ingresos significativos para la multinacional. Sin embargo, la compensaciĂłn econĂłmica al municipio resulta desproporcionalmente baja : 11 millones de pesos anuales por concepto de tasa hĂdrica (aproximadamente 2.850 dĂłlares) y 1.300 millones de pesos en impuestos municipales.
Esta disparidad econĂłmica ha intensificado las crĂticas sobre la equidad en la explotaciĂłn de recursos naturales. Los 28.000 habitantes de La Calera dependen de la quebrada San Lorenzo para su abastecimiento, mientras la empresa extrae agua subterránea para comercializaciĂłn bajo la marca Manantial.
Las siguientes consecuencias ambientales preocupan a la comunidad cientĂfica :
- ReducciĂłn del caudal en fuentes naturales
- Alteración de la dinámica hidrológica regional
- Posible afectaciĂłn al Sistema Chingaza
- Vulnerabilidad durante perĂodos secos
- Pérdida de biodiversidad acuática
Respuesta institucional y perspectivas de regulaciĂłn hĂdrica
La ministra encargada de Ambiente, Irene VĂ©lez, ha intervenido pĂşblicamente afirmando que “el agua para la gente tiene prioridad sobre cualquier uso empresarial”. Esta declaraciĂłn marca un cambio en la polĂtica gubernamental hacia una mayor protecciĂłn del recurso hĂdrico.
La ProcuradurĂa ha solicitado a la CAR acelerar la decisiĂłn sobre la prĂłrroga del contrato por una dĂ©cada adicional. Este proceso, que lleva casi un año en trámite, determinará el futuro de la explotaciĂłn hĂdrica en la regiĂłn y establecerá precedentes para casos similares.
Los planes de reforestaciĂłn implementados por la empresa han dividido a la comunidad local. Mientras algunos vecinos apoyan estas iniciativas por los empleos generados, la mayorĂa expresa preocupaciĂłn por la disponibilidad futura del agua. Esta polarizaciĂłn refleja la complejidad de equilibrar desarrollo econĂłmico y sostenibilidad ambiental.
El experto GutiĂ©rrez concluye que las autoridades ambientales colombianas carecen de herramientas adecuadas para supervisar y sancionar usos indebidos del agua. La politizaciĂłn de estas instituciones y la influencia empresarial comprometen la efectividad de la regulaciĂłn hĂdrica, perpetuando prácticas que amenazan la seguridad hĂdrica regional.


