Colombia elige presidente de extrema derecha soportado por Trump

Presidente pronuncia discurso ante bandera colombiana y público

El domingo 21 de junio de 2026, Abelardo De la Espriella ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia con una ventaja de aproximadamente 250.000 votos sobre el candidato de izquierda Iván Cepeda. Una diferencia de apenas el 0,96% entre ambos candidatos convierte este resultado en el más ajustado de un balotaje en la historia del país. La participación alcanzó el 63,6%, la cifra más alta jamás registrada en Colombia. Paradójicamente, los votos blancos y nulos sumaron 676.000 papeletas, es decir, más del doble de la ventaja que separa a los dos finalistas. Por primera vez, un presidente electo colombiano obtiene menos del 50% de los sufragios.

Una victoria que refleja una sociedad profundamente dividida

Los resultados de las elecciones Colombia entre Cepeda y De la Espriella revelan una fractura territorial muy marcada. Las regiones periféricas donde operan grupos armados, como la costa del Pacífico o departamentos amazónicos como Putumayo y Vaupés, votaron mayoritariamente por Cepeda. En el Chocó, por ejemplo, el candidato progresista obtuvo el 81,4% de los votos frente al 17,8% de De la Espriella. Estos datos muestran que las poblaciones directamente expuestas al conflicto armado siguen respaldando la política de “paz total” impulsada por Gustavo Petro.

Un factor sorprendente fue el peso decisivo de la diáspora colombiana. Los colombianos en el exterior, con mayoría en Estados Unidos y España, votaron un 63,78% por De la Espriella, aportando el 70% de su ventaja total, es decir, 177.199 votos. Sin ese respaldo externo, el resultado habría sido aún más incierto.

A pesar de la derrota, el entorno de Cepeda no aceptó de inmediato el resultado. El propio candidato señaló que el escrutinio preliminar no equivale al resultado oficial, y sus seguidores exigen un recuento. Con una diferencia inferior al 1%, el resultado final probablemente no cambiará, pero la tensión política persiste.

Indicador Resultado
Ventaja de De la Espriella ~250.000 votos (0,96%)
Participación electoral 63,6% (récord histórico)
Votos blancos y nulos 676.000 (1,6%)
Voto diáspora por De la Espriella 63,78%

El perfil de un presidente sin experiencia política institucional

Abogado y empresario nacido en Barranquilla, Abelardo De la Espriella llega al poder sin haber ocupado nunca un cargo público. Su campaña explotó el hartazgo ciudadano frente a la corrupción y la inseguridad, construyendo un discurso populista eficaz que conectó con amplios sectores del electorado urbano. Sus referentes declarados son Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele.

Su programa es ambicioso y polémico a partes iguales. Promete recortar el gasto público en un 40%, relanzar la explotación petrolera, legalizar el fracking y eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el tribunal que juzga crímenes cometidos durante el conflicto armado. Sobre seguridad, su posición es rotunda : ninguna negociación con grupos armados, solo respuesta militar. También ha anunciado la restauración de relaciones diplomáticas con Israel, rotas por Petro, quien acusó a ese país de cometer un genocidio en Gaza.

Su trayectoria como abogado genera controversias. De la Espriella defendió a varios políticos condenados por corrupción, narcotráfico y vínculos con grupos paramilitares, en el marco del escándalo conocido como la “parapolítica”. Este pasado contradice abiertamente su discurso de ruptura con las élites corruptas. Además, su campaña estuvo marcada por declaraciones misóginas y homófobas, incluyendo ataques a periodistas mujeres y burlas hacia Juan Daniel Oviedo, candidato a la vicepresidencia abiertamente homosexual.

  • Reducción del gasto público en un 40%
  • Relanzamiento de la explotación petrolera y autorización del fracking
  • Eliminación de la JEP
  • Política de seguridad exclusivamente militar, sin diálogo con grupos armados
  • Restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel
  • Cuestionamiento del derecho al aborto

Colombia gira a la derecha en un continente que se transforma

La victoria de De la Espriella no es un hecho aislado. Colombia se incorpora a una ola regional de gobiernos de derecha y ultraderecha que ya incluye a Chile, Argentina, Bolivia y Honduras, con Perú en camino de seguir esa tendencia. Esta dinámica aísla cada vez más a los gobiernos progresistas del continente, como los de Claudia Sheinbaum en México o Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.

El respaldo explícito de Donald Trump durante la campaña no fue un detalle menor. El presidente estadounidense prometió su apoyo total a De la Espriella, y figuras como José Antonio Kast y Javier Milei le felicitaron la misma noche del escrutinio. El nuevo mandatario colombiano se alinea directamente con la política exterior de Washington, incluyendo la presión sobre Venezuela, algo que Petro se negó sistemáticamente a hacer.

Esta elección también funciona como reacción al balance del gobierno Petro. Pese a lograr una tasa de desempleo históricamente baja, su mandato dejó un déficit presupuestario importante, un crecimiento débil y reformas sanitarias muy cuestionadas. Según el International Crisis Group, el reclutamiento de menores por grupos armados alcanzó un récord desde 2024, lo que ilustra el fracaso parcial de la “paz total”. La deforestación y el narcotráfico siguieron a niveles elevados en las zonas alejadas de los centros urbanos.

El gran desafío de De la Espriella será gobernar con una representación parlamentaria mínima : su coalición obtuvo solo 4 escaños sobre 108 en el Senado y 1 sobre 188 en la Cámara de Representantes. Para aplicar sus reformas más ambiciosas, necesitará alianzas con partidos tradicionales, lo que podría moderar, o incluso bloquear, buena parte de su agenda. La composición del gabinete y las negociaciones legislativas que vendrán serán más reveladoras que cualquier discurso de campaña sobre la dirección real que tomará el país.

Luis Rodríguez
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