450 millones de dólares. Esa es la cifra que representaron las exportaciones colombianas de carbón a Israel en 2023, antes de que todo se cortara de raíz. Un decreto firmado el 21 de agosto de 2026 cambia ahora el rumbo : Colombia retoma sus envíos de carbón a Israel, después de casi dos años de ruptura diplomática y comercial impuesta por el gobierno de Gustavo Petro.
De proveedor principal a ruptura total : lo que ocurrió entre 2024 y 2026
Cuando Petro decidió en 2024 suspender las exportaciones de carbón y romper relaciones con Israel, lo hizo como señal de protesta contra la ofensiva militar israelí en Gaza. La medida tuvo un impacto directo y cuantificable : Colombia perdió su posición como primer proveedor de carbón de Israel, un lugar que había construido durante años con transacciones que superaron los 342 millones de euros solo en 2023, según datos de la propia embajada israelí.
Lo que muchos pasaron por alto en ese momento es que Israel no depende tanto del carbón como hace una década. El mineral representa hoy apenas el 10% de la producción eléctrica israelí, según el Ministerio de Energía del país, frente a porcentajes mucho más elevados en años anteriores. Aun así, ese 10% sigue siendo un mercado relevante, y Colombia tenía la posición dominante en él.
El corte fue político en su origen, pero sus consecuencias fueron económicas. Los exportadores colombianos del sector carbonífero perdieron contratos, y el hueco dejado por Colombia lo ocuparon otros proveedores internacionales. Ahora, recuperar esa cuota de mercado no será automático ni inmediato.
Vale la pena repasar la cronología de esta ruptura para entender mejor lo que está en juego :
- 2023 : Colombia exporta carbón a Israel por valor de 450 millones de dólares, siendo su principal proveedor.
- 2024 : Gustavo Petro suspende las exportaciones y rompe relaciones diplomáticas con Israel.
- 7 de agosto de 2026 : Abelardo de la Espriella asume la presidencia de Colombia.
- 21 de agosto de 2026 : el ministro de Comercio, Mauricio Gómez, anuncia el decreto que autoriza retomar las exportaciones.
El giro de De la Espriella : pragmatismo económico y alianzas estratégicas
Abelardo de la Espriella no llegó al poder con ambigüedades. Durante su campaña prometió abiertamente que las relaciones entre Colombia e Israel serían reforzadas como nunca antes. No era retórica : en los primeros días tras su toma de posesión, actuó en consecuencia.
El nuevo presidente reconoció la soberanía israelí sobre el Golán, un territorio que la ONU considera sirio ocupado desde 1967, y anunció su intención de abrir una embajada colombiana en Jerusalén. Gestos que van mucho más allá de una simple reanudación comercial y que marcan un reposicionamiento geopolítico claro frente a la política exterior del gobierno anterior.
El ministro Mauricio Gómez apareció en un vídeo publicado en X junto al presidente, con el decreto en mano. El mensaje era directo : Colombia vuelve a vender carbón a Israel. Sin rodeos, sin matices diplomáticos excesivos. Un estilo que refleja bien el tono del nuevo ejecutivo.
Pero hay más. De la Espriella también tiene un objetivo interno : combatir el narcotráfico con mayor contundencia, y para eso busca el apoyo tecnológico y operativo de Estados Unidos e Israel. La cooperación en seguridad es, francamente, uno de los motores reales detrás del acercamiento a Tel Aviv. El carbón es la parte visible; la colaboración antinarcóticos es la parte estratégica.
| Indicador | Gobierno Petro (2024) | Gobierno De la Espriella (2026) |
|---|---|---|
| Exportaciones de carbón a Israel | Suspendidas | Reanudadas por decreto |
| Relaciones diplomáticas con Israel | Rotas | Restablecidas y reforzadas |
| Reconocimiento del Golán | No reconocido | Reconocida soberanía israelí |
| Embajada en Jerusalén | No prevista | En proceso de apertura |
Lo que este acuerdo revela sobre el futuro energético y comercial de Colombia
Retomar las exportaciones de carbón hacia Israel no es solo recuperar un cliente. Es una señal sobre el modelo económico que De la Espriella quiere impulsar. Colombia sigue apostando por el carbón como fuente de ingresos de exportación, en un momento en que la presión internacional para abandonar los combustibles fósiles es creciente.
Frankamente, esta decisión generará críticas desde los sectores ambientalistas y desde quienes consideran que Colombia debería acelerar su transición energética. Pero el nuevo gobierno parece haber calculado que los ingresos del sector carbonífero son demasiado relevantes para sacrificarlos en el corto plazo por razones ideológicas o geopolíticas.
Israel, por su parte, tiene incentivos propios para cerrar este acuerdo rápido. Aunque el carbón solo representa el 10% de su mix eléctrico, necesita proveedores fiables y con capacidad de suministro constante. Colombia, con sus reservas del Cesar y La Guajira, cumple ese perfil.
Lo que debería seguirse de cerca en los próximos meses es si este decreto se traduce en contratos reales y en un aumento medible del volumen de exportaciones. Volver a los niveles de 2023, con 450 millones de dólares en transacciones anuales, requerirá tiempo y negociaciones bilaterales concretas. El decreto abre la puerta; el trabajo comercial viene después. Y eso, en el sector energético, nunca es sencillo.
- Eventos imperdibles en Bogotá : conciertos, teatro y más - septiembre 4, 2026
- Tres muertos en apartamento de Kennedy : hallaron cartas de despedida - septiembre 4, 2026
- Condenan a Leonel Llanos por crimen del empresario arrocero - septiembre 1, 2026


