Campaña de predicación en Colombia : 8.200 nuevos estudiantes

Orador dirigiƩndose a multitud en valle montaƱoso colombiano

Del 6 al 12 de julio de 2026, algo extraordinario ocurrió en las calles de BogotĆ” y MedellĆ­n : mĆ”s de 8.200 personas solicitaron un curso bĆ­blico gratuito en apenas siete dĆ­as. No es un dato menor. Para ponerlo en perspectiva, eso equivale a mĆ”s de 1.170 nuevas solicitudes por dĆ­a, sostenidas durante una semana entera en dos de las ciudades mĆ”s pobladas y agitadas de AmĆ©rica Latina.

Una campaña de predicación sin precedentes en las grandes ciudades colombianas

16.000 Testigos de JehovĆ” salieron cada dĆ­a a las calles de BogotĆ” y MedellĆ­n, dos metrópolis que juntas concentran cerca de diez millones de habitantes. La escala de la operación resulta impresionante : decenas de miles de conversaciones individuales, casa por casa, en esquinas, mercados, barrios populares y zonas cĆ©ntricas.

Lo que hace singular esta campaƱa no es solo el volumen de participantes, sino la metodologĆ­a. Los voluntarios no se limitaron a entregar folletos. Presentaron la primera lección del folleto Ā”Vive para siempre !, explicaron el funcionamiento de los cursos bĆ­blicos interactivos y, en muchos casos, iniciaron el estudio directamente en el campo.

Dato Cifra
Duración de la campaña 7 días (6-12 de julio de 2026)
Predicadores activos por dĆ­a 16.000
Ciudades participantes BogotĆ” y MedellĆ­n
Población cubierta Aprox. 10 millones de habitantes
Solicitudes de curso bƭblico MƔs de 8.200

SaĆŗl GonzĆ”lez, miembro del ComitĆ© de la filial de los Testigos de JehovĆ” en Colombia, no dudó en sacar una conclusión directa : “Incluso en las grandes ciudades, donde la vida va a toda velocidad, hay personas que buscan la verdad. Los resultados de esta campaƱa demuestran que todavĆ­a hay muchas que necesitan escuchar el mensaje del Reino.” Una afirmación que los nĆŗmeros respaldan sin rodeos.

Historias concretas detrƔs de los 8.200 estudiantes

Los datos son contundentes, pero lo que ocurrió en las calles tiene rostro humano. En MedellĆ­n, una hermana visitó el pequeƱo local de una vendedora que ya habĆ­a tenido contacto con los Testigos anteriormente. Lejos de mostrarse reacia, la mujer quiso ver el video ĀæPor quĆ© estudiar la Biblia ? y pidió mĆ”s información sobre el curso interactivo en el mismo momento.

Al dĆ­a siguiente, cuando la hermana regresó, la vendedora ya tenĆ­a su Biblia personal sobre el mostrador y habĆ­a preparado la lección 01 del folleto. Estudiaron toda la lección durante esa visita. Hoy, esa mujer continĆŗa su curso bĆ­blico de forma regular. Frankamente, ese tipo de reacción espontĆ”nea no se improvisa : refleja una necesidad real que estaba esperando respuesta.

En BogotĆ”, la experiencia fue igualmente reveladora. Una hermana abordó a una joven madre que crĆ­a sola a su hijo. La conversación giró en torno a valores morales, a la educación de los hijos y a preguntas que esa mujer llevaba tiempo haciĆ©ndose sin encontrar respuesta. Al terminar el intercambio, ella dijo algo que vale la pena repetir :

“Creo que nuestra conversación de hoy es la respuesta a mis oraciones.”

La hermana organizó inmediatamente un curso bĆ­blico con ella. Ese momento no fue fruto de la casualidad, sino de una predicación directa, bien preparada y genuinamente interesada en la persona. AsĆ­ funcionan estos cursos : parten de preguntas reales, no de respuestas prefabricadas.

Para entender mejor quĆ© motiva a las personas a solicitar un estudio bĆ­blico en este contexto, conviene identificar las razones mĆ”s frecuentes que aparecieron durante la campaƱa :

  1. La búsqueda de valores sólidos para transmitir a los hijos.
  2. Preguntas existenciales sin resolver sobre el sufrimiento, la muerte o el futuro.
  3. Un primer contacto positivo previo con los Testigos que dejó curiosidad abierta.
  4. El impacto del video ĀæPor quĆ© estudiar la Biblia ?, presentado directamente en el campo.

Lo que esta campaña revela sobre la predicación urbana moderna

Hay una idea extendida, y francamente equivocada, de que las grandes ciudades son terreno inhóspito para la predicación religiosa. BogotĆ” y MedellĆ­n acaban de refutarla con cifras. MĆ”s de 8.200 solicitudes en una semana no es un accidente estadĆ­stico : es el resultado de una estrategia de contacto personal bien ejecutada en entornos urbanos densos.

Lo que esta campaƱa pone sobre la mesa es que la escala no diluye el impacto. Al contrario : concentrar 16.000 predicadores activos durante siete dĆ­as en zonas metropolitanas genera una cobertura sistemĆ”tica que ningĆŗn anuncio digital puede replicar. Cada conversación es individual, adaptada al interlocutor, con seguimiento posterior garantizado.

Desde el punto de vista organizativo, movilizar semejante cantidad de voluntarios coordinados en dos ciudades simultƔneamente exige una logƭstica precisa. Los Testigos de JehovƔ cuentan con dƩcadas de experiencia en campaƱas de este tipo a escala global, lo que explica la eficacia del dispositivo desplegado en Colombia.

El verdadero indicador de Ć©xito no serĆ” el nĆŗmero de solicitudes iniciales, sino cuĆ”ntas de esas 8.200 personas completan su curso bĆ­blico y mantienen el contacto a lo largo de los meses siguientes. Esa es la mĆ©trica que los propios organizadores vigilarĆ”n con atención. Para quienes deseen entender cómo funciona este modelo de enseƱanza personalizada, vale la pena saber que el folleto Ā”Vive para siempre ! estructura el aprendizaje en lecciones breves, accesibles y diseƱadas para generar preguntas, no para imponer conclusiones.

María Gómez
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