Comparendos en Bogotá : 96,4% quedan sin pagar

Policía verifica documentos a conductor en calle urbana congestionada

Solo entre enero y abril de 2026, Bogotá registró 240.237 comparendos policivos, lo que equivale a cerca de 2.000 sanciones diarias. Un volumen impresionante sobre el papel. Pero hay un dato que lo cambia todo : de ese total, apenas 197 procesos han terminado con una decisión formal y ejecutoriada. El resto duerme en carpetas, archivado o sin resolver. Este es el estado real de la disciplina policiva en la capital colombiana.

Un sistema de sanciones desbordado por su propio volumen

Cuando se habla de comparendos en Bogotá, la primera imagen que aparece es la de un agente llenando un formulario en la calle. Lo que no se ve es lo que ocurre después. El 96,4% de los comparendos registrados entre 2022 y la fecha actual han quedado impagos, archivados o sin ningún tipo de resolución. No es una cifra menor, ni una anomalía puntual : es la norma del sistema.

Para entender la magnitud del problema, basta comparar dos números : 240.237 comparendos impuestos en cuatro meses frente a 197 decisiones formales en ese mismo período. La brecha no es solo administrativa, es estructural. El aparato institucional encargado de procesar estas infracciones sencillamente no tiene la capacidad operativa para gestionar ese flujo.

Las tres conductas que más generan comparendos en la ciudad son el porte de armas, colarse en Transmilenio sin pagar el pasaje y el consumo de estupefacientes en espacios públicos. Tres comportamientos que afectan directamente la convivencia cotidiana y que, pese a su frecuencia, rara vez culminan en consecuencias reales para el infractor.

Conducta sancionada Impacto en convivencia Comparendos resueltos
Porte de armas Alto Mínimo
Evasión en Transmilenio Medio Mínimo
Consumo en vía pública Alto Mínimo

Francamente, el problema no está en quiénes imponen las sanciones sino en la ausencia de un mecanismo ágil para ejecutarlas. Imponer un comparendo sin que exista capacidad real de hacerlo cumplir es, en la práctica, una acción simbólica. Y los símbolos, solos, no disuaden.

¿Por qué los comparendos se archivan antes de resolverse ?

Hay varias razones que explican este colapso silencioso. No todas son igual de urgentes, pero juntas pintan un cuadro bastante claro :

  • Falta de personal capacitado en los inspectores de Policía para tramitar los expedientes a tiempo.
  • Ausencia de notificación efectiva al ciudadano infractor, lo que genera automáticamente el archivo del proceso.
  • Saturación de los despachos de inspección con procesos simultáneos de convivencia, contravenciones y querellas.
  • Plazos legales del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana que, si no se cumplen, obligan al archivo.

El Código de Policía, vigente desde 2017, estableció un marco ambicioso para regular la convivencia urbana. Pero nadie dimensionó correctamente la demanda que generaría en ciudades como Bogotá. El resultado es una avalancha de trámites que desbordó la infraestructura disponible desde el primer año de implementación.

Para el ciudadano de a pie, esto tiene una consecuencia directa : quien evade el metro en Transmilenio o consume sustancias en la calle tiene estadísticamente muy pocas probabilidades de ver consecuencias jurídicas reales. Eso no es una percepción subjetiva, es lo que revelan los datos oficiales de los primeros cuatro meses de 2026.

Si quieres entender mejor cómo funciona este sistema desde la perspectiva del ciudadano, qué derechos tienes ante un comparendo y cómo actuar si recibes uno, te recomiendo leer esta guía completa sobre comparendos en Bogotá y cómo evitarlos : cubre desde el procedimiento hasta las vías de impugnación.

Lo que revelan estos números sobre la efectividad policial real

Hay una pregunta que vale hacerse sin rodeos : ¿tiene sentido seguir imponiendo miles de comparendos diarios si el sistema no puede procesarlos ? La respuesta honesta es complicada, pero no evasiva.

Por un lado, la presencia policial y la imposición de sanciones cumplen una función visible de control territorial. Un agente que actúa manda una señal, aunque el trámite posterior fracase. Por otro, cuando el ciudadano aprende, con razón, que los comparendos no tienen consecuencias reales, esa señal pierde fuerza con rapidez.

La Universidad Externado de Colombia, institución que ha formado a varios de los periodistas y analistas que cubren seguridad en Bogotá, ha documentado cómo la percepción de impunidad incide directamente en los índices de reincidencia en comportamientos contrarios a la convivencia. No es un efecto inmediato, pero sí acumulativo.

El debate sobre la efectividad de estas medidas no es nuevo, pero los datos de 2026 le dan una urgencia renovada. Con solo 197 decisiones formales frente a 240.237 comparendos, la tasa de resolución efectiva es inferior al 0,1%. Eso no es un sistema con fallas puntuales, es un sistema que necesita rediseñarse desde su lógica operativa.

Una medida concreta que varios analistas de política pública señalan : priorizar la resolución de comparendos por conductas de alto impacto, como el porte de armas, antes que distribuir recursos escasos entre miles de infracciones menores. Focalizar para ser efectivo, en lugar de sancionar masivamente sin capacidad de seguimiento, podría cambiar la percepción ciudadana sobre la autoridad policial en la capital.

María Gómez
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