El pasado 30 de diciembre de 2025, el mandatario colombiano Gustavo Petro realizó declaraciones que sacudieron el panorama político regional al afirmar que fuerzas estadounidenses habían bombardeado instalaciones dedicadas a la producción de narcóticos en territorio venezolano. La operación militar, según las afirmaciones del presidente, tuvo lugar en Maracaibo, una ciudad portuaria estratégica ubicada en el occidente de Venezuela. Esta revelación se suma a la creciente tensión entre Washington y Caracas, mientras que las autoridades venezolanas han optado por mantener un silencio oficial sobre estos acontecimientos que marcan un precedente significativo en la región.
Operación militar estadounidense en territorio venezolano
A través de su cuenta en la plataforma X, Gustavo Petro divulgó información sobre lo que describe como un ataque aéreo ejecutado por Estados Unidos contra una instalación de procesamiento de droga. Según sus palabras, la administración Trump habría ordenado el bombardeo de una fábrica donde se procesa pasta de coca para convertirla en cocaína refinada. Esta intervención militar representa la primera incursión terrestre confirmada por parte de fuerzas norteamericanas en suelo venezolano durante la actual administración estadounidense.
El presidente estadounidense Donald Trump corroboró la existencia de una operación militar en costas venezolanas, aunque evitó proporcionar detalles precisos sobre la ubicación exacta del objetivo. Sin embargo, Trump especificó que el ataque se concentró en una zona portuaria, específicamente en las áreas de carga donde embarcaciones son preparadas para el transporte de sustancias ilícitas. Esta confirmación oficial marca un escalamiento notable en la estrategia antinarcóticos de Washington hacia la región caribeña.
Las declaraciones del mandatario colombiano adquieren particular relevancia considerando que Venezuela enfrenta constantes incautaciones de cocaína cerca de la frontera colombiana, evidenciando la magnitud del problema del narcotráfico en la zona fronteriza. La fabricación y el tráfico de drogas representan desafíos permanentes para ambos países vecinos.
Conexión con grupos armados irregulares colombianos
En su extenso mensaje publicado en redes sociales, el presidente Petro sugirió una posible vinculación entre la instalación bombardeada y el Ejército de Liberación Nacional, conocido por sus siglas como ELN. Esta guerrilla colombiana mantiene presencia significativa en la región del Catatumbo, una zona productora de coca que comparte frontera con Venezuela y se encuentra relativamente cerca de Maracaibo. El control territorial ejercido por este grupo armado en áreas fronterizas ha sido motivo de preocupación constante para las autoridades colombianas.
Las afirmaciones del mandatario colombiano respecto al ELN incluyen críticas directas hacia las acciones y la ideología del grupo guerrillero. Según Petro, las actividades de esta organización habrían facilitado o justificado la intervención militar extranjera en territorio venezolano. La declaración textual del presidente señala que “con sus agitaciones y su dogmatismo, el ELN permite la invasión del Venezuela”, estableciendo una relación causal entre las operaciones del grupo armado y las acciones militares estadounidenses.
| Actor involucrado | Rol en el conflicto | Ubicación geográfica |
|---|---|---|
| Estados Unidos | Ejecución de bombardeo | Operación en Maracaibo, Venezuela |
| ELN | Posible control de instalación | Presencia en Catatumbo y zonas fronterizas |
| Venezuela | País donde ocurrió el ataque | Costa occidental, región de Maracaibo |
| Colombia | Denunciante de la operación | País vecino afectado por narcotráfico |
Escalada de presión diplomática desde Washington
La operación militar confirmada se inscribe dentro de una estrategia más amplia desarrollada por la administración estadounidense contra el gobierno de Nicolás Maduro. Durante los últimos meses, Washington ha intensificado sus acusaciones contra Caracas, señalando que el presidente venezolano encabeza una extensa red internacional dedicada al tráfico de estupefacientes. Esta narrativa ha servido como fundamento para diversas acciones punitivas y operaciones militares en la región.
Antes de este bombardeo en Maracaibo, las fuerzas estadounidenses ya habían ejecutado aproximadamente treinta operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas. Estas intervenciones se han desarrollado tanto en aguas del Caribe como del Pacífico, resultando en cerca de 107 víctimas mortales. Las cifras demuestran la determinación de Washington en combatir las rutas de narcotráfico que utilizan aguas internacionales para trasladar sustancias ilícitas hacia mercados consumidores.
Los principales elementos de esta estrategia incluyen :
- Operaciones navales contra embarcaciones identificadas como sospechosas
- Bombardeos selectivos contra instalaciones de producción
- Presión diplomática internacional contra el gobierno venezolano
- Sanciones económicas dirigidas a funcionarios específicos
- Coordinación con países aliados en la región
Implicaciones regionales y silencio oficial venezolano
Hasta el momento de estas declaraciones, el gobierno de Venezuela no ha emitido comunicado oficial alguno respecto al supuesto bombardeo en Maracaibo. Este silencio oficial contrasta con la gravedad de las acusaciones y representa una posición diplomática particular frente a lo que constituiría una violación de la soberanía territorial. La ausencia de respuesta por parte de Caracas genera interrogantes sobre las circunstancias reales de la operación y sus implicaciones jurídicas internacionales.
La situación evidencia las tensiones geopolíticas que atraviesan América Latina, donde la lucha contra el narcotráfico se entrelaza con consideraciones de soberanía nacional y relaciones diplomáticas. Las declaraciones del presidente Petro exponen la complejidad de la situación fronteriza entre Colombia y Venezuela, donde grupos armados irregulares operan aprovechando zonas de difícil control estatal. El puerto de Maracaibo, por su ubicación estratégica, representa un punto crucial para las rutas de tráfico de sustancias ilícitas hacia el Caribe y posteriormente hacia mercados internacionales.


