El dramático caso del envenenamiento con talio que sacudiĂł a Bogotá en abril de 2025 revela nuevos elementos sorprendentes sobre cĂłmo se ejecutĂł este terrible crimen. Investigaciones recientes muestran que las frambuesas contaminadas con este veneno mortal no estaban destinadas inicialmente a las menores que fallecieron, sino a MartĂn de Bedout, hermano de una de las vĂctimas. Este giro inesperado añade complejidad a un expediente judicial que ya acumula casi nueve meses de pesquisas y que mantiene en vilo a la opiniĂłn pĂşblica colombiana por la meticulosa planificaciĂłn del delito.
Los abogados de las familias afectadas han proporcionado informaciĂłn crucial mientras la FiscalĂa avanza en identificar tanto a los autores materiales como intelectuales de este doble homicidio infantil. La principal sospechosa, Zulma Guzmán Castro, habrĂa orquestado un plan macabro utilizando frutas cubiertas de chocolate como vehĂculo del veneno, en lo que podrĂa tener motivaciones de Ăndole pasional segĂşn las autoridades que confirmaron el metal tĂłxico como causa de muerte.
El testimonio del domiciliario que cambiĂł el rumbo de la investigaciĂłn
Un punto de inflexión crucial en este caso fue la localización del repartidor encargado de entregar las frambuesas envenenadas al apartamento ubicado en el exclusivo barrio Rosales. A pesar de haber cambiado de empleo, el mensajero conservó su número de teléfono, lo que permitió a los investigadores contactarlo y extraer información vital. Según reveló Majer Nayi Abushibam, abogado de la familia de Emilia Forero Uricoechea, las declaraciones de este testigo fueron fundamentales para avanzar en las pesquisas.
El domiciliario recordĂł con claridad el dĂa de la entrega y mencionĂł que recibiĂł una propina por transportar las frutas congeladas. Más importante aĂşn, proporcionĂł los nĂşmeros telefĂłnicos desde los cuales fue contactado para realizar el servicio. El análisis forense de estos dispositivos revelĂł una conexiĂłn con una direcciĂłn de correo electrĂłnico vinculada a España, ampliando el alcance geográfico de la investigaciĂłn.
Este testimonio permitiĂł establecer que el paquete iba dirigido originalmente a MartĂn, hijo del empresario Juan de Bedout y hermano de InĂ©s de Bedout, una de las menores fallecidas en la FundaciĂłn Santa Fe tras consumir las frambuesas contaminadas. La informaciĂłn tĂ©cnica extraĂda del celular del repartidor condujo directamente a Zulma Guzmán Castro y una amiga que pronto serĂa citada para rendir declaraciĂłn ante las autoridades judiciales.
Conexiones internacionales y el rastro digital de los sospechosos
El seguimiento técnico de los dispositivos involucrados en el caso llevó a los investigadores a seguir pistas que se extienden por varios continentes. Los rastros digitales condujeron a ubicaciones en España y el Reino Unido, lo que motivó la activación de una circular roja de Interpol para buscar internacionalmente a Guzmán Castro. Esta medida refuerza la gravedad del caso y las múltiples dimensiones que ha adquirido la investigación.
| PaĂs | Tipo de evidencia | ConexiĂłn con el caso |
|---|---|---|
| Colombia | Entrega fĂsica del veneno | Lugar donde ocurriĂł el crimen |
| Argentina | Residencia de la sospechosa | CĂłdigo telefĂłnico rastreado |
| España | Correo electrĂłnico vinculado | CoordinaciĂłn del envĂo |
| Reino Unido | Rastros digitales | Movimientos de dispositivos |
Curiosamente, esta versiĂłn coincide con un mensaje que habrĂa escrito la propia Guzmán Castro, en el que negaba haber huido y alegaba que llevaba más de dos años en Argentina. Efectivamente, uno de los nĂşmeros telefĂłnicos identificados tiene cĂłdigo argentino, paĂs donde la empresaria ha residido por perĂodos prolongados. El mismo dispositivo fue geolocalizado cerca de un centro odontolĂłgico y una clĂnica veterinaria que Guzmán frecuentaba habitualmente.
La red de cĂłmplices y la dosis letal de talio
Las investigaciones revelaron la identidad de otra mujer conocida como ‘Zenai’, desde cuyo telĂ©fono se habrĂan realizado llamadas relacionadas con la entrega de las frambuesas envenenadas. SegĂşn fuentes consultadas, esta persona habrĂa monitoreado la entrega a travĂ©s del domiciliario, lo que sugiere un nivel de coordinaciĂłn y premeditaciĂłn preocupante. La FiscalĂa ha citado a esta persona para que rinda testimonio y aclare su participaciĂłn en los hechos.
Desde septiembre, tras el allanamiento de la oficina de un mentalista que Guzmán visitaba regularmente, la sospechosa habrĂa tomado conciencia de que estaba bajo vigilancia de las autoridades colombianas. Este momento marca un antes y un despuĂ©s en su comportamiento y posiblemente en su decisiĂłn de permanecer fuera del paĂs. Los elementos recogidos durante este procedimiento judicial aportaron pistas valiosas sobre la planificaciĂłn del envenenamiento.
Los investigadores confirmaron un dato escalofriante : la cantidad de talio enviada era suficientemente alta para provocar la muerte de todas las personas que consumieran las frambuesas. “Los querĂan acabar”, señalaron fuentes de la investigaciĂłn. La distribuciĂłn del consumo entre las vĂctimas fue crucial :
- Emilia Forero consumiĂł ocho frambuesas contaminadas
- Inés de Bedout ingirió cinco unidades del fruto envenenado
- Una tercera niña sobreviviente comió tres frambuesas
- El hijo menor de la familia consumiĂł solo una, permitiendo conservar muestras
Indicios que amplĂan el alcance de la investigaciĂłn
Un elemento perturbador adicional es que en exámenes practicados a Juan de Bedout y uno de sus hijos, quienes no consumieron las frambuesas, tambiĂ©n se detectaron rastros de talio. Este hallazgo ha llevado a la FiscalĂa a explorar si existe conexiĂłn entre esta tragedia y la muerte anterior de la madre de los menores, ampliando significativamente el espectro temporal de posibles delitos relacionados.
Las tres niñas llegaron conscientes a la FundaciĂłn Santa Fe en el norte de Bogotá. Antes de fallecer, las dos vĂctimas mortales confirmaron a los mĂ©dicos que Ăşnicamente habĂan consumido frambuesas, sushi y galletas, informaciĂłn que resultĂł fundamental para orientar los análisis toxicolĂłgicos. Este testimonio directo de las menores, recogido en sus Ăşltimos momentos, se convirtiĂł en una pieza clave del rompecabezas judicial que busca esclarecer este terrible crimen que conmocionĂł a la sociedad bogotana.


