El caso de envenenamiento con talio que cobró la vida de dos menores en Bogotá continúa generando conmoción en la capital colombiana. La declaración del hombre encargado de realizar la entrega fatal ha proporcionado información crucial para esclarecer este trágico suceso que sacudió a la sociedad.
La ruta del mensajero según las cámaras de seguridad
Las autoridades lograron identificar al repartidor mediante un exhaustivo análisis de videograbaciones captadas por sistemas de vigilancia instalados en el sector. Las imágenes muestran claramente al sujeto portando un envoltorio, posteriormente confirmado como el paquete letal que contenía las frambuesas bañadas en chocolate contaminado.
La Fiscalía estableció que este individuo actuaba bajo instrucciones de una conocida de Zulma Guzmán Castro, la principal sospechosa en esta investigación. El mensajero optó por mantener en reserva la identidad de quien le encomendó la tarea, aunque colaboró ampliamente con las autoridades proporcionando detalles precisos sobre la operación.
Según su testimonio, tuvo que visitar la residencia familiar ubicada en el barrio De Bedout en dos oportunidades diferentes durante la misma jornada. La primera aproximación ocurrió alrededor de las 6 :30 de la tarde, sin conseguir que alguien recibiera el envío. Persistió en su cometido y regresó aproximadamente 45 minutos después, logrando finalmente entregar el paquete a las 7 :15 de la noche.
Durante ambos intentos, el repartidor presentó la caja como un presente especial destinado a la familia. Sin embargo, los investigadores han determinado que nunca existió tal obsequio genuino, sino que formaba parte de una estrategia cuidadosamente diseñada para ejecutar el crimen.
Cronología del envenenamiento y sus consecuencias devastadoras
Los eventos posteriores a la entrega resultaron fatales. Apenas transcurridas algunas horas desde que consumieron las frambuesas envenenadas, Emilia e Inés, junto con otro menor, fueron trasladados urgentemente a centros hospitalarios presentando síntomas graves de intoxicación. Tristemente, las dos hermanas fallecieron a causa del talio presente en los dulces.
| Hora | Evento | Detalles |
|---|---|---|
| 6 :30 p.m. | Primer intento | El mensajero llega pero no logra entregar |
| 7 :15 p.m. | Entrega exitosa | El paquete es recibido en la residencia |
| Horas después | Hospitalización | Tres menores presentan síntomas severos |
La tragedia se desarrolló en abril del presente año, dejando una marca indeleble en la comunidad bogotana. Los investigadores trabajan para determinar cada detalle de esta planificación criminal, donde aparentemente nada quedó al azar. La violencia en la capital colombiana ha tomado diversas formas, como se evidencia en el reciente asesinato en restaurante de Usaquén donde sicarios en moto matan a hijo de empresario, reflejando la complejidad del panorama delictivo actual.
Perfil de la sospechosa y su conexión con las víctimas
La investigación señala directamente a Zulma Guzmán Castro, quien mantenía una amistad de aproximadamente dos décadas con el núcleo familiar afectado. Esta relación de larga data le habría proporcionado acceso privilegiado a información sensible sobre las costumbres y preferencias de las menores.
Las autoridades determinaron que Castro Guzmán conocía perfectamente las predilecciones culinarias de las niñas, particularmente su gusto por las frambuesas recubiertas de chocolate. Este conocimiento detallado habría sido fundamental para diseñar el método de envenenamiento seleccionado.
Los elementos que sustentan la hipótesis de las autoridades incluyen :
- Conocimiento profundo de los hábitos familiares acumulado durante años
- Acceso a información sobre las preferencias alimenticias de las menores
- Relaciones personales complejas con miembros del núcleo familiar
- Presunta relación clandestina con el padre de las víctimas
Mensajes comprometedores y móviles del crimen
Uno de los elementos más reveladores surgió de supuestos mensajes enviados por Castro Guzmán a diversos grupos de mensajería instantánea. En estos textos, la sospechosa habría intentado explicar su situación y defenderse públicamente de las acusaciones.
En las comunicaciones difundidas, ella niega haber huido del país argumentando que residía en Argentina desde hacía más de dos años desarrollando actividades laborales. Además, menciona haber iniciado una maestría en periodismo y justifica su presencia en España como parte de su itinerario planificado, incluyendo escalas en Brasil y visitas al Reino Unido motivadas por asuntos relacionados con su hijo.
La mujer se queja amargamente de que nunca fue notificada oficialmente sobre ninguna investigación en su contra, expresando que solo se enteró mediante un abogado cercano quien indagó tras escuchar rumores. Critica que los medios la señalaran públicamente sin proceso judicial previo, calificando la situación de gravísima y comparando la propagación de información como un incendio forestal incontrolable.
Sin embargo, los investigadores mantienen como hipótesis principal que todo respondió a un acto premeditado de venganza, posiblemente vinculado con tensiones surgidas de una presunta relación extramatrimonial con el progenitor de las menores fallecidas. Esta teoría cobra fuerza considerando el nivel de planificación evidenciado en cada fase del crimen.


