Modelo Natalia Villalba : nuevas pistas en caso de Bogotá

Mujer camina por calle empedrada al atardecer, montañas fondo

El lunes 22 de junio de 2026, una empleada de limpieza entró al departamento 702 de un edificio en el barrio Chicó Norte, Bogotá. Nadie respondía desde hacía horas. Al revisar el baño, encontró una valija gris en la ducha, entreabierta, con el cuerpo sin vida de Natalia Villalba Angarita, modelo de 36 años oriunda de Cúcuta. El hallazgo sacudió a la capital colombiana con una violencia que evoca casos anteriores y que, desde entonces, acumula preguntas sin respuesta.

Un apartamento de alquiler temporal y un ciudadano británico bajo la lupa

Natalia llevaba en ese departamento desde el 3 de junio, bajo la modalidad de arriendo de corta estancia tipo Airbnb. Su salida estaba prevista para el 21. Según registros preliminares difundidos por Noticias Caracol, la primera reserva del inmueble, entre el 3 y el 7 de junio, la realizó un ciudadano estadounidense procedente de Texas. Posteriormente, la víctima habría renovado su estadía del 7 al 21 de junio, permaneciendo varias semanas en el lugar.

Durante ese periodo, los registros del edificio consignan el acceso de al menos 15 personas. Entre ellas, un ciudadano británico que llegó el 17 de junio y salió al día siguiente. Las cámaras de seguridad lo captaron con claridad, y en una de las grabaciones se lo observa trasladando sábanas hacia la lavandería del edificio, un detalle que los investigadores consideran significativo. Ese hombre sería, según fuentes cercanas a la causa, la última persona que vio con vida a Natalia Villalba.

Lo que hace más complejo el caso es la forma en que fue dejado el cuerpo. La valija permanecía entreabierta bajo el chorro del agua de la ducha. Un investigador consultado por El Tiempo fue directo : “El agua entró a la maleta y afectó el estado del cuerpo de la joven que ya llevaba varios días expuesta al líquido. Eso pudo borrar ciertas huellas e incluso causarle lesiones en la piel que dificultarían un poco determinar cómo murió”. Y añadió algo que no deja margen para la duda : “La persona que dejó ahí el cuerpo sabía que el agua alteraría la escena”. No fue negligencia. Fue cálculo.

El ciudadano británico abandonó Colombia pocos días después del hallazgo. Ante esa situación, la Fiscalía General de la Nación evalúa solicitar una notificación roja de Interpol para localizarlo y tomarle declaración formal. Hasta ahora, ningún imputado, pero al menos dos personas bajo vigilancia activa.

Dos pasaportes, viajes a Brasil y España, y una familia que perdió el contacto

Entre las evidencias halladas en el apartamento, los investigadores encontraron dos pasaportes a nombre de la víctima con variaciones en la identidad : uno la identificaba como Natalia Villalba Rubiano y otro como Rubiano Angarita. Esa discrepancia abrió una línea de investigación específica para determinar si utilizaba ambas identidades para sus desplazamientos internacionales.

Y los viajes recientes no son menores. Las autoridades confirmaron que Natalia había estado en Río de Janeiro y en Madrid en los meses anteriores a su muerte. Los investigadores cruzan ahora esos registros migratorios con los movimientos del ciudadano británico para establecer si hubo contacto previo fuera de Colombia.

Fecha Evento relevante
3 de junio Natalia Villalba ingresa al departamento 702 (primera reserva a nombre de ciudadano de Texas)
7 de junio Inicio de segunda reserva a nombre de la víctima
17 de junio El ciudadano británico accede al apartamento
18 de junio El ciudadano británico abandona el edificio con sábanas
22 de junio Hallazgo del cuerpo por la empleada de limpieza

Su madre, Claudia Villalba, relató que perdió comunicación con Natalia desde el jueves previo al hallazgo. “Hablábamos frecuentemente, pero desde el jueves no me respondió. Tampoco le entraban las llamadas ni los mensajes”, declaró. El teléfono celular de la modelo no apareció en el apartamento, aunque sí otras pertenencias personales. Ese celular desaparecido es, para los investigadores, una pieza central del rompecabezas.

El eco de Valentina Trespalacios y la respuesta del Estado

El caso de Natalia Villalba despertó de inmediato la memoria colectiva sobre el asesinato de Valentina Trespalacios en 2023, cuyo cuerpo también fue hallado dentro de una maleta. Aquel crimen terminó con la condena del ciudadano estadounidense John Poulos a 42 años de prisión. La similitud entre ambos casos no es solo formal : en los dos intervienen ciudadanos extranjeros, departamentos de alquiler temporal y una forma de ocultamiento deliberada.

El presidente Gustavo Petro reaccionó públicamente con un mensaje contundente en redes sociales : “El asesinato de la hermosa colombiana de Cúcuta, Natalia Villalba, por un estadounidense y un inglés, el día de elecciones, fue hecho con sevicia y descuartizando su cuerpo por bestias que se arrojan hoy sobre Colombia hermosa”. Sea cual sea la lectura política de sus palabras, la presión institucional sobre la investigación aumentó de forma inmediata.

Varios factores complican el avance del proceso :

  • La degradación de evidencias biológicas por la exposición prolongada al agua
  • La salida del país del principal sospechoso antes de ser identificado formalmente
  • La existencia de dos identidades documentadas para la víctima
  • La desaparición del teléfono celular como fuente clave de comunicaciones

Bogotá registra más de 800 mujeres en riesgo de feminicidio según datos oficiales, y este caso llega en un contexto de alerta permanente. Los patrones que emergen aquí, extranjeros, plataformas de alquiler sin controles estrictos, víctimas con movilidad internacional, recuerdan otros episodios documentados de crimen organizado que opera en zonas residenciales de la capital. Testimonios de amigos cercanos de Natalia, entre ellos una persona identificada como Cristina, y el análisis de otra modelo vinculada a su entorno, podrían ser determinantes para reconstruir sus últimos días con precisión.

Juan Pérez
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