Revocatoria de Carlos Fernando Galán : comité presenta firmas

Votación oficial en edificio gubernamental con banderas colombianas

El 24 de abril de 2026, un comité ciudadano dio un paso formal y concreto : entregó ante la Registraduría Nacional del Estado Civil las firmas necesarias para iniciar el proceso de revocatoria del mandato del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. No es un rumor político ni una amenaza de pasillo. Es un trámite oficial en curso, con documentos sobre la mesa.

Qué hay detrás del intento de revocar a Galán en Bogotá

El movimiento que impulsa la revocatoria no surgió de la noche a la mañana. Sus promotores acumularon durante meses las inconformidades de sectores que consideran que la gestión de Galán al frente del Distrito no ha cumplido las promesas electorales. La entrega de firmas a la Registraduría representa el fin de la fase de recolección y el inicio de una etapa de verificación técnica y jurídica mucho más exigente.

¿Qué argumentan exactamente quienes quieren revocar al alcalde ? El comité señala fallas en la prestación de servicios públicos, deficiencias en seguridad ciudadana y cuestionamientos sobre el manejo del presupuesto distrital. Desde su perspectiva, Galán no ha gobernado para la mayoría de los bogotanos sino para intereses específicos. Son acusaciones serias que, dicho esto, el alcalde y su equipo rechazan categóricamente.

La administración Galán, por su parte, defiende su gestión con cifras de inversión en infraestructura, reducción de ciertos indicadores de criminalidad y avances en movilidad. El debate político es real y encarnizado. Pero lo que importa ahora mismo, desde el punto de vista legal, es si las firmas entregadas superan la revisión de la Registraduría.

Cómo funciona el proceso de revocatoria en Colombia

Antes de emocionarse o de alarmarse, conviene entender el mecanismo. En Colombia, la revocatoria de mandato está regulada por la Ley 134 de 1994 y la Ley 1757 de 2015. No basta con recolectar firmas : el proceso tiene varios filtros que hacen que llegar a un referendo real sea enormemente difícil.

Estos son los pasos clave del proceso :

  1. Inscripción del comité promotor ante la Registraduría.
  2. Recolección de firmas equivalentes al 30% del total de votos obtenidos por el elegido en su elección.
  3. Verificación de la autenticidad de las firmas por parte de la Registraduría.
  4. Convocatoria al referendo, solo si las firmas son validadas.
  5. Votación ciudadana donde debe participar al menos el 55% del censo electoral y votar mayoritariamente por la revocatoria.

Ese umbral del 55% del censo electoral hace que, históricamente, ninguna revocatoria en Colombia haya prosperado. Es el dato más revelador de todo este proceso. Las intenciones políticas son una cosa; lograr que más de la mitad del padrón bogotano vote activamente por revocar a un alcalde es una hazaña que nunca se ha concretado en el país.

Etapa Responsable Requisito clave
Recolección de firmas Comité promotor 30% de votos del elegido
Verificación Registraduría Nacional Autenticidad y cantidad mínima
Referendo Ciudadanía bogotana 55% del censo electoral participante

La reacción de Galán y el contexto político de Bogotá

Francamente, la postura de Carlos Fernando Galán ante este proceso ha sido de calma estratégica. Su equipo no ha entrado en pánico público, y hay razones para ello : saben que el proceso tiene filtros técnicos duros. Sin embargo, ignorar la señal política sería un error. Que un comité logre reunir y entregar firmas ante la Registraduría indica que hay un malestar organizado y visible en la ciudad.

El momento político no es menor. Bogotá atraviesa tensiones en el Concejo Distrital, con decisiones judiciales recientes que afectan la composición del cabildo, lo que complejiza aún más el panorama institucional de la capital. En ese escenario, una revocatoria, aunque improbable en términos legales, genera ruido político que debilita la capacidad de gobernar.

Los sectores de oposición ven en este proceso una oportunidad para posicionarse de cara al debate político futuro. Para muchos analistas, más que un intento serio de revocar al alcalde, se trata de una presión organizada que busca forzar cambios en la agenda de gobierno. Eso no lo hace menos relevante : en política, la presión sostenida tiene efectos reales.

Lo que viene ahora : el papel de la Registraduría y el futuro del proceso

Con las firmas ya entregadas, la pelota está en manos de la Registraduría Nacional. Esta entidad tiene un plazo definido para revisar cada rúbrica, cotejar identidades y determinar si el número válido alcanza el umbral legal requerido. Si las firmas no pasan el corte, el proceso se archiva. Si lo superan, se abre la puerta al referendo, con todas las complejidades que eso implica.

Mi lectura directa : la revocatoria como mecanismo técnico tiene pocas probabilidades de llegar a buen término, dado el historial colombiano. Pero subestimar su impacto político sería ingenuo. Galán necesitará demostrar resultados concretos y comunicarlos mejor si quiere recuperar la iniciativa en la narrativa pública. Una administración que no convence a sus ciudadanos, aunque sobreviva un intento de revocatoria, gobierna en un terreno frágil.

Para Bogotá, ciudad de más de 8 millones de habitantes y motor económico del país, la estabilidad institucional importa. El proceso que inició este comité ciudadano, más allá de su destino jurídico, pone sobre la mesa una pregunta que ningún alcalde puede ignorar : ¿está gobernando para todos, o solo para algunos ?

Juan Pérez
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