El asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte y su guardaespaldas Luis Gabriel Gutiérrez sacudió el norte de Bogotá el miércoles 11 de febrero de 2026. Un sicario vestido formalmente ejecutó ambos crÃmenes frente a un gimnasio en la calle 85, en el barrio La Cabrera. Las primeras conclusiones del informe de inspección señalan que al menos dos asesinos a sueldo participaron en este ataque coordinado, revelando un nivel de planificación que descarta cualquier improvisación.
Detalles del operativo criminal que conmocionó La Cabrera
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 16 :00 horas, cuando Aponte salÃa de su rutina de entrenamiento. El ataque fue ejecutado con precisión quirúrgica, según los investigadores que examinaron la escena. Ambas vÃctimas fueron impactadas en zonas crÃticas del cuerpo, especÃficamente cuello y cabeza, lo que evidencia un nivel profesional de ejecución.
La escolta, quien habÃa servido anteriormente en la PolicÃa Nacional, portaba su arma reglamentaria pero no tuvo oportunidad de utilizarla. Los agresores actuaron con tal velocidad que neutralizaron simultáneamente a ambos objetivos. En el lugar del crimen, los peritos forenses recuperaron evidencia balÃstica crucial : casquillos de calibre nueve milÃmetros que confirman el tipo de armamento empleado.
El pánico se apoderó de los transeúntes y usuarios del gimnasio cuando escucharon las detonaciones. Inicialmente, algunos testigos reportaron un posible robo a mano armada, pero las autoridades descartaron rápidamente esta hipótesis. La zona fue acordonada de inmediato mientras los equipos de criminalÃstica recolectaban elementos probatorios, incluyendo tres dispositivos móviles pertenecientes a las vÃctimas y el arma de fuego que Gutiérrez no alcanzó a desenfundar.
La participación de dos sicarios confirmada por análisis técnico
El documento de inspección técnica al que tuvo acceso la prensa especializada contiene revelaciones significativas sobre la dinámica del crimen. La simultaneidad de los disparos y la precisión de los impactos sugieren que los ejecutores actuaron de forma coordinada. Este dato contradice las versiones iniciales que hablaban de un único agresor.
| Elemento de análisis | Hallazgo clave |
|---|---|
| Patrón de disparos | Impactos simultáneos en cuello y cabeza |
| Evidencia balÃstica | Casquillos calibre 9mm |
| Tiempo de ejecución | Menos de 30 segundos estimados |
| Número de agresores | MÃnimo dos sicarios activos |
El comandante de la PolicÃa Metropolitana explicó que la organización criminal realizó seguimiento previo durante varios dÃas. ConocÃan perfectamente los horarios de llegada y salida del empresario del centro deportivo. Esta vigilancia previa demuestra que el sicariato no fue resultado de una decisión impulsiva, sino de una planificación meticulosa que incluyó el estudio de rutinas, puntos vulnerables y vÃas de escape.
Las investigaciones también revelaron que otros individuos habrÃan participado como apoyo logÃstico, asegurando las rutas de huida de los ejecutores directos. La complejidad operativa sugiere que detrás del crimen existe una estructura criminal organizada con experiencia en este tipo de operaciones.
Hipótesis investigativas sobre el móvil del crimen
Uno de los aspectos más intrigantes del caso es la ausencia de amenazas previas. La esposa de Gustavo Andrés Aponte declaró ante las autoridades que la familia no habÃa recibido ningún tipo de intimidación o advertencia antes del ataque. Este elemento complica la determinación del móvil, ya que descarta la posibilidad de extorsión similar a otros casos de violencia armada en zonas exclusivas de Bogotá.
Aponte era reconocido como empresario del Grupo Aponte y participaba activamente en iniciativas de responsabilidad social. Su perfil público no mostraba indicios de conflictos evidentes que pudieran explicar un ataque de esta magnitud. Sin embargo, los investigadores exploran varias lÃneas :
- Posibles disputas empresariales no reveladas públicamente
- Conflictos de intereses en proyectos comerciales o inmobiliarios
- Venganzas relacionadas con terceros vinculados al empresario
- Ajustes de cuentas derivados de actividades desconocidas
Las autoridades reconocieron dificultades iniciales en la recolección de testimonios. Los primeros minutos tras el ataque generaron confusión entre los testigos, quienes proporcionaban descripciones contradictorias sobre los agresores. Algunos mencionaban una motocicleta como vehÃculo de escape, mientras otros no coincidÃan en detalles sobre la vestimenta o cantidad de atacantes.
Avances en la investigación y análisis de evidencia digital
Los equipos forenses trabajan intensamente en el análisis de grabaciones de seguridad de establecimientos cercanos al lugar del crimen. Las cámaras del gimnasio, comercios aledaños y sistemas de vigilancia vehicular podrÃan proporcionar imágenes cruciales de los sicarios antes, durante y después del ataque. La identificación de placas vehiculares y rutas de escape constituye una prioridad investigativa para cerrar el cerco sobre los responsables.
La FiscalÃa General coordina esfuerzos con unidades especializadas en crimen organizado, considerando que la sofisticación del operativo sugiere vÃnculos con estructuras criminales de mayor envergadura. El perfil del ataque indica que los ejecutores posiblemente tienen experiencia previa en sicariato y podrÃan estar vinculados a otros casos similares registrados en la capital.
Las autoridades también examinan los registros telefónicos de las vÃctimas, buscando patrones de comunicación que revelen amenazas indirectas, seguimientos o contactos sospechosos en dÃas previos al crimen. Este análisis digital podrÃa identificar conexiones con redes criminales o personas con motivos para ordenar la eliminación del empresario.
El caso permanece abierto mientras continúa la recolección de testimonios en el sector de La Cabrera. Los investigadores solicitan colaboración ciudadana para esclarecer cualquier información que contribuya a identificar a los responsables de este doble homicidio planificado que mantiene en alerta a las comunidades del norte bogotano.


