Sicarios en Bogotá : tres atentados conectan a comerciantes de carnes

Carnicero en apron sucio frente a tienda de carne en calle

El lunes 13 de abril de 2026, hacia las 6 :20 de la tarde, al menos tres sicarios abrieron fuego contra Yahir Ruiz Rojas, comerciante de carnes de 29 años, en la calle 156 con carrera 7H, en la localidad de Usaquén, norte de Bogotá. La balacera dejó seis heridos, incluido el propio Ruiz Rojas y uno de los pistoleros. Lo que parecía un ataque aislado esconde, según una investigación periodística, una cadena de violencia que conecta tres ataques y dos familias del sector cárnico bogotano.

Un ataque que revela más de lo que muestra

Ruiz Rojas no llegó desprevenido esa tarde. Había adquirido recientemente una camioneta blindada y portaba un arma personal. Dos empleados de su empresa, Frigoríficos Montreal, con sede en Usaquén, también respondieron a los disparos : uno de ellos, una mujer, utilizó una pistola adicional. Según Yander Ruiz, hermano de la víctima, “las armas son de mi hermana, la que tenía mi hermano sí es su pistola personal”. El intercambio de disparos fue intenso.

Uno de los sicarios, Juan Camilo Cruz Beltrán, resultó herido y fue capturado en el lugar. Los otros dos lograron huir en motocicletas que los esperaban frente a la Parroquia Nuestra Señora del Consuelo, en el barrio Barrancas Norte. Las autoridades siguen su rastro. Tanto la Fiscalía como la Policía Nacional investigan los móviles del ataque, aunque ninguna institución ha informado oficialmente a la familia sobre los avances del caso.

Yander Ruiz fue tajante al respecto : “Hasta el momento ni la Policía ni la Fiscalía nos ha dicho nada. No sabemos qué pueda haber detrás”. Afirmó también que su hermano no recibía amenazas ni enfrentaba extorsiones antes del atentado, versión que la Policía respaldó, aunque aclaró que Ruiz Rojas cuenta con un proceso por violencia intrafamiliar en su historial.

El hilo que une a dos primos y tres víctimas

Aquí es donde la historia se vuelve más oscura. El 27 de septiembre de 2024, Mauricio Rojas González fue asesinado por dos sicarios motorizados mientras viajaba en un vehículo de servicio público por la avenida Boyacá con calle 51, en el occidente de Bogotá. Rojas González era primo de Yahir Ruiz Rojas, y también comerciante del sector cárnico : propietario de varios locales en los barrios de Fontibón y Engativá.

Las autoridades atribuyen ese homicidio a la banda criminal Los Satanás, organización que controla asesinatos, extorsión y microtráfico en zonas como Bosa, Kennedy y Soacha. Se conocen los autores materiales del crimen, pero el autor intelectual sigue sin identificarse. Tampoco se sabe quién ordenó el ataque contra Ruiz Rojas.

El vínculo entre ambos casos no es solo familiar. Un documento de traspaso vehicular revela que una camioneta Toyota Prado blanca de alta gama perteneció a Mauricio Rojas González antes de ser transferida a un familiar del sector cárnico. Ese mismo vehículo aparece ligado documentalmente a Yahir Ruiz Rojas. Un objeto que conecta a dos víctimas, dos ataques y posiblemente un mismo enemigo.

Rojas González ya había sobrevivido a un primer atentado un año antes de ser asesinado. Y en 2023, un hermano suyo —otro primo de Yahir— también fue asesinado. Tres ataques en la misma familia extendida en menos de tres años. Esta concentración de violencia sobre un grupo familiar vinculado al comercio cárnico no puede leerse como coincidencia.

Fecha Víctima Tipo de ataque Resultado
2023 Hermano de Mauricio Rojas González Homicidio Fallecido
27 sept. 2024 Mauricio Rojas González Ataque sicarial motorizado Fallecido (atribuido a Los Satanás)
13 abr. 2026 Yahir Ruiz Rojas Ataque de tres sicarios Herido, fuera de peligro

Lo que aún no cierra : móviles, autores intelectuales y patrones del crimen

Yander Ruiz reconoció la posible conexión entre los casos, aunque con cautela : “No sé si puedan estar conectados los dos”. Esa duda razonable choca con la evidencia acumulada. Cuando tres miembros de una misma familia son atacados en menos de 36 meses, todos vinculados al mismo sector económico, la hipótesis de un patrón organizado gana peso frente a la del azar.

La violencia contra comerciantes en Bogotá no es un fenómeno nuevo. Casos como el asesinato del hermano de la general Susana Blanco durante un robo en el barrio Quiroga ilustran cómo el crimen organizado y la delincuencia común golpean sin distinción de perfil. Pero este caso tiene una dimensión diferente : no parece un robo oportunista, sino una persecución sostenida.

Varios elementos del caso siguen sin respuesta oficial :

  • ¿Quién ordenó el asesinato de Mauricio Rojas González ?
  • ¿El mismo autor intelectual está detrás del ataque a Yahir Ruiz Rojas ?
  • ¿Cuál es el origen exacto del conflicto con esta familia ?
  • ¿Está la banda Los Satanás implicada en ambos episodios ?

Yahir Ruiz Rojas, oriundo de Sucre, Santander, está fuera de peligro y en recuperación clínica. Pero la amenaza sobre su entorno dista de estar neutralizada mientras dos sicarios siguen prófugos y los mandos de la operación permanecen en la sombra. El sector cárnico bogotano, lejos de ser un mundo ajeno al crimen organizado, parece haberse convertido en un territorio en disputa donde el siguiente ataque podría ser solo cuestión de tiempo.

Juan Pérez
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