David Acosta apareció con vida tras desaparecer en casino al norte de Bogotá

Hombre contemplativo frente a casino en Bogotá, Colombia

El 16 de marzo de 2026, la familia de David Felipe Acosta Botina recibió una llamada que puso fin a dos semanas de angustia. El joven ingeniero de petróleos de 27 años, desaparecido desde la madrugada del 1 de marzo, se había comunicado con sus seres queridos para decirles que estaba bien. La noticia fue confirmada oficialmente un día después, el 17 de marzo, por fuentes de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Una llamada puso fin a la angustia de la familia de David Acosta

Dos semanas después de su desaparición, David Acosta Botina se comunicó con su familia el lunes 16 de marzo. Según informaron fuentes policiales al diario El Tiempo, el joven les manifestó que se encontraba bien. Sus allegados trasladaron de inmediato esta información a las autoridades, quienes registraron el reporte como señal positiva en la investigación.

La Policía confirmó que el joven no se hallaba en Bogotá en el momento de hacer contacto. Al parecer, fue localizado en otra ciudad del país, aunque las autoridades no especificaron cuál. Este detalle abrió nuevas preguntas sobre el paradero exacto del ingeniero y las circunstancias que lo llevaron a alejarse de la capital.

Para la familia, que llevaba días difundiendo su imagen en redes sociales y colaborando con las autoridades, la llamada representó el primer alivio real desde aquella noche del 1 de marzo. La incertidumbre había sido agotadora, y saber que David estaba vivo cambió completamente el panorama del caso.

La desaparición había generado una amplia movilización ciudadana en Bogotá. Cientos de personas compartieron su foto en plataformas digitales, contribuyendo a mantener el caso en la agenda pública. Casos similares, como el de Diana Ospina, quien desapareció en Bogotá dejando mensajes borrados y retiros millonarios, han evidenciado cuán compleja puede ser la búsqueda de personas en la capital colombiana.

Lo que reveló la Policía sobre las hipótesis del caso

El general Giovanny Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, ofreció detalles del caso el mismo lunes 16 de marzo ante los medios de comunicación. Su pronunciamiento fue clave para entender el rumbo que tomó la investigación durante esas semanas.

Cristancho aclaró que dos hipótesis habían sido descartadas formalmente por las autoridades :

  • El denominado “paseo millonario”, modalidad de secuestro exprés.
  • El secuestro clásico, por ausencia de llamadas exigiendo dinero o rescate.

El oficial señaló que la investigación apuntaba a otra dirección. Según sus palabras, “lo que hemos podido determinar es que es una persona que tenía deudas y también problemas en los casinos”. Esta afirmación cambió el enfoque del caso y planteó una narrativa distinta a la de una desaparición forzada.

Cristancho fue explícito al señalar que David “parece que jugaba mucho y esto, desafortunadamente, se convirtió en un problema”. El comandante sugirió que las deudas acumuladas podían estar relacionadas con un posible ajuste de cuentas, aunque no se confirmó ninguna agresión directa.

Hipótesis Estado según la Policía
Paseo millonario Descartada
Secuestro clásico Descartada
Ajuste de cuentas por deudas Hipótesis en estudio
Desaparición voluntaria No confirmada oficialmente

Las autoridades también indicaron que el celular del joven había sido recuperado antes de que se produjera la llamada familiar. Este hallazgo había sido un punto de inflexión en la investigación, aunque no se detallaron las circunstancias exactas del hallazgo.

Deudas en casinos y una desaparición que sacudió a Bogotá

David Acosta Botina desapareció en la madrugada del domingo 1 de marzo de 2026, luego de salir de un casino ubicado en la calle 82, en el norte de Bogotá. A sus 27 años, el ingeniero de petróleos llevaba una vida aparentemente normal, lo que hizo más impactante su desaparición repentina.

El norte de Bogotá, zona de intensa actividad comercial y nocturna, fue el escenario de sus últimos movimientos conocidos. Las cámaras de seguridad del sector y los testimonios de testigos formaron parte del trabajo investigativo de la Policía durante las semanas siguientes. Sin embargo, ninguna pista condujo rápidamente a su paradero.

El perfil del joven desaparecido generó especial atención. Era un profesional con estudios en ingeniería de petróleos, sector estratégico en Colombia. Su desaparición en un contexto de deudas relacionadas con el juego añadió una dimensión inesperada al caso, que inicialmente muchos interpretaron como un posible crimen violento.

El caso David Acosta puso sobre la mesa una problemática silenciosa : la ludopatía y sus consecuencias sociales y económicas. Según expertos en salud mental, las personas con problemas de juego compulsivo pueden caer en ciclos de deuda que afectan sus relaciones personales, su estabilidad laboral y, en casos extremos, su seguridad personal.

Con la confirmación de que David se encontraba con vida y fuera de Bogotá, la Policía Metropolitana cerró la fase activa de búsqueda. El caso quedó registrado como una desaparición resuelta, aunque las circunstancias completas de lo ocurrido durante esas dos semanas aún no habían sido explicadas públicamente. La familia, que vivió semanas de incertidumbre, pudo finalmente respirar con alivio.

María Gómez
Scroll to Top