Muerte en ascensor : Nuestro Bogotá se pronunció

Personas aguardando dentro de un elevador viejo y dañado

El 8 de mayo de 2026, un hombre de 29 años perdió la vida al interior del Centro Comercial Nuestro Bogotá tras un incidente relacionado con un ascensor. Cuando las autoridades llegaron al lugar, la víctima ya no presentaba signos vitales. El caso generó alarma inmediata entre los usuarios del centro comercial y obligó a la administración a emitir un comunicado oficial para aclarar los hechos.

Lo que ocurrió ese jueves en Nuestro Bogotá

Según el reporte de la Policía Nacional, la caída se habría producido desde un cuarto piso. La víctima, un trabajador de 29 años, se encontraba en uno de los restaurantes que opera dentro del centro comercial cuando ocurrió el accidente al interior del local. No estaba en las zonas comunes del edificio, sino específicamente dentro de un establecimiento privado de comercio.

Este detalle geográfico es fundamental para entender el pronunciamiento posterior del centro comercial. El ascensor involucrado pertenecía al local comercial, no a la infraestructura compartida del inmueble. Dicho de otra manera : no era un elevador de uso público ni de responsabilidad directa de la administración del centro comercial.

Entre las primeras hipótesis que manejó el CTI de la Fiscalía General de la Nación —entidad que asumió la investigación y conduce las labores de policía judicial— figura una presunta falla técnica del elevador. Hasta el cierre de esta nota, ninguna causa definitiva había sido confirmada oficialmente.

Este tipo de accidentes no es inédito en la capital colombiana. Casos como el de un ascensor que se desplomó con adultos mayores en un edificio bogotano recuerdan que las fallas mecánicas en este tipo de equipos pueden tener consecuencias fatales cuando el mantenimiento no se garantiza de forma estricta.

El comunicado oficial : distancia y mantenimiento riguroso

Pocas horas después del accidente, el Centro Comercial Nuestro Bogotá publicó un comunicado para marcar una posición clara frente a lo sucedido. La administración subrayó que el incidente no estuvo relacionado con ninguno de sus equipos de transporte vertical, ya sean ascensores o escaleras eléctricas de uso común.

Sobre la gestión de sus propios equipos, el comunicado fue contundente :

“Estos reciben un mantenimiento profesional y riguroso de manera periódica para garantizar la seguridad de todos los usuarios.”

Es decir, la administración no solo se desligó del equipo accidentado, sino que aprovechó el comunicado para reforzar su reputación en materia de seguridad. Francamente, es una estrategia comunicacional comprensible, aunque también previsible en este tipo de situaciones.

Aquí vale la pena detenerse en los aspectos clave del comunicado :

  • El ascensor pertenecía a un local comercial privado, no a las zonas comunes.
  • La administración no tendrá acceso a los detalles de la investigación.
  • Los resultados serán comunicados directamente a los involucrados por las autoridades.
  • El centro comercial facilitó la logística para las investigaciones policiales.
  • No se emitirá más información por respeto a la privacidad de la víctima y su familia.

Este último punto es importante : la administración cerró la puerta a más declaraciones mientras avancen las actuaciones de las autoridades competentes. Un cierre razonable, aunque deja varias preguntas sin responder de cara a la opinión pública.

Responsabilidades, investigación y contexto de seguridad

La distinción entre zonas comunes y locales privados dentro de un centro comercial tiene implicaciones jurídicas directas. La responsabilidad sobre los equipos instalados en un local recae sobre el propietario o arrendatario de ese establecimiento, no sobre la administración del inmueble que lo alberga. Esto no es solo una cuestión de comunicación corporativa : es una realidad legal que los organismos de control tendrán que valorar.

El siguiente cuadro resume los actores involucrados y sus roles según la información disponible :

Actor Rol en el caso Posición declarada
Centro Comercial Nuestro Bogotá Propietario del inmueble No responsable del equipo; facilita investigación
Local comercial (restaurante) Propietario del ascensor Sin declaraciones públicas conocidas
CTI – Fiscalía General Investigación judicial Indaga falla técnica como hipótesis principal
Policía Nacional Primer respondiente Reportó caída desde cuarto piso

El CTI lleva la batuta de la investigación. Hasta que sus conclusiones sean formales, cualquier señalamiento de responsabilidades sería prematuro. Lo que sí es claro : un joven de 29 años, trabajador del local, pagó con su vida una falla que todavía no tiene explicación oficial.

Para cualquier establecimiento que opere equipos de elevación —sea un restaurante, una bodega o un local de servicios— el mensaje es directo : el mantenimiento preventivo no es opcional. En Colombia, la norma técnica NTC 3656 regula la instalación y el mantenimiento de ascensores, pero su cumplimiento efectivo depende de controles internos que no siempre se ejercen con rigor. Revisar los registros de mantenimiento, contratar empresas certificadas y establecer revisiones periódicas documentadas no solo evita tragedias : también determina responsabilidades legales cuando algo falla.

María Gómez
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