Andrés Camilo Cotrina : estudiante desaparecido en Bogotá

Adolescente con mochila corre por calle empedrada al atardecer

El lunes 6 de julio de 2026, a las 9 :40 de la mañana, Andrés Camilo Cotrina salió de su conjunto residencial en el barrio San Cipriano, localidad de Suba, al norte de Bogotá. Cuatro días después, su familia sigue sin saber dónde está. El joven de 27 años, estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de San Buenaventura, no avisó a nadie que iba a salir, no dejó nota, no dio explicaciones. Simplemente desapareció.

Lo que se sabe del último rastro de Andrés Camilo en Suba

Luis Cotrina, hermano menor de Andrés, fue quien reconstruyó con más detalle las últimas horas conocidas del estudiante. Según vecinos del conjunto, Andrés salió caminando hacia la calle 165 para abordar una moto. Nadie más lo vio regresar. “No nos contó que iba a salir, ni tampoco con quién o adónde iba a ir”, explicó Luis.

Esa misma tarde del lunes, al no recibir noticias, la madre del joven le escribió por WhatsApp. Andrés respondió : estaba bien, con una amiga, y se quedaría a dormir con ella. La familia asumió que no había motivo de alarma inmediata. Fue un error de cálculo comprensible, pero doloroso.

Al día siguiente, martes 7 de julio, la madre volvió a escribirle. Andrés contestó que ya estaba de camino a casa, que llegaría pronto. Nunca llegó. La última conexión registrada en WhatsApp fue a las 10 :46 de ese martes. Desde entonces, ninguna llamada, ningún mensaje, ningún correo electrónico ha obtenido respuesta.

Lo que complica aún más el caso es la información sobre la amiga con quien Andrés afirmó estar. La familia la contactó directamente, y ella negó haberlo visto ese día. No sabía nada de su paradero. Ese detalle convierte la desaparición en algo más inquietante que una simple ausencia voluntaria.

El perfil de Andrés : quién es el joven desaparecido en Bogotá

Andrés Camilo Cotrina no es un nombre sin rostro. Estudia en la Universidad de San Buenaventura, una institución de educación superior de larga trayectoria en Bogotá, y cursa Ciencias Políticas. Es, según su hermano, una persona totalmente funcional pese a haber nacido con parálisis cerebral.

Luis Cotrina lo describe con precisión : su hermano pasó varios años en terapia, lo que le permitió llevar una vida completamente normal. Sin embargo, presenta una leve dislexia y cierta dificultad para hablar, detalles que podrían hacerlo vulnerable en situaciones de estrés o confusión. “Probablemente esté asustado, probablemente lo estén manipulando”, expresó Luis con voz que mezcla angustia y determinación.

Las cámaras de seguridad del sector captaron su apariencia ese lunes. Según su hermano, Andrés llevaba :

  • Una chaqueta de jean
  • Una camisa
  • Un saco beige o blanco-beige
  • Una gorra
  • Una maleta negra con detalles en rojo

Además, siempre carga su billetera con documento de identidad, carné universitario, tarjeta de Transmilenio y otros documentos. No tiene tatuajes ni piercings, lo que dificulta su identificación visual por parte de desconocidos.

Dato Información
Nombre completo Andrés Camilo Cotrina
Edad 27 años
Última ubicación conocida Barrio San Cipriano, Suba, Bogotá
Fecha de desaparición Lunes 6 de julio de 2026
Último contacto Martes 7 de julio, 10 :46 (WhatsApp)
Condición de salud Parálisis cerebral de nacimiento, funcional
Contacto para información 305 768 4645

Cuatro días de angustia y un llamado urgente a las autoridades

Casos como el de Andrés Camilo no son aislados en la capital colombiana. Hace poco, Bogotá vivió la conmoción por la desaparición y posterior muerte del profesor Neill Cubides, docente del Externado, un caso que sacudió a toda la comunidad universitaria. La preocupación de la familia Cotrina, por tanto, tiene un trasfondo muy real.

Circula la versión de que Andrés pudo haber tomado rumbo hacia Soacha, municipio al sur de Bogotá. Sin embargo, Luis Cotrina es categórico : nadie sabe a ciencia cierta qué dirección tomó su hermano después de subirse a esa moto el lunes por la mañana. Esa versión no está confirmada y, por ahora, la familia no la descarta ni la asume.

Lo que sí es claro es el agotamiento emocional que pesan sobre la familia. “Los tres días que han pasado han sido de completa angustia”, dijo Luis. Su llamado a las autoridades no pide milagros : pide agilidad, coordinación y que el caso no quede enterrado bajo la burocracia. Porque Andrés es funcional, sí, pero también frágil. Puede haberse alejado por voluntad propia, o puede estar en una situación de riesgo real.

Si conoces su paradero o lo has visto en algún lugar de Bogotá o sus alrededores, comunícate de inmediato al 305 768 4645. Cada hora cuenta. Compartir esta información en redes sociales puede marcar la diferencia entre encontrarlo hoy o seguir buscando mañana.

María Gómez
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