Colombia retoma fumigación con glifosato contra cultivos de coca con drones

Colombia retoma fumigación con glifosato contra cultivos de coca con drones

El gobierno colombiano ha dado un giro significativo en su estrategia de lucha contra los cultivos ilícitos al autorizar nuevamente el uso de glifosato. Esta decisión, efectiva desde el 26 de diciembre de 2025, marca el retorno de un herbicida que había sido prohibido hace una década por sus potenciales efectos nocivos sobre la salud y el medio ambiente.

La implementación de esta medida se realiza mediante tecnología de drones que operan a baja altitud, representando una estrategia diferenciada respecto a las fumigaciones aéreas masivas del pasado. Las autoridades colombianas han enfatizado que esta modalidad busca minimizar los riesgos asociados al uso del químico controvertido.

Modalidad técnica de la aspersión controlada

El método aprobado por las autoridades colombianas se diferencia radicalmente de las prÔcticas anteriores. Los aparatos no tripulados realizarÔn la pulverización a 1,5 metros de altura sobre las plantas de coca, según explicó Andrés IdÔrraga, quien ocupa interinamente el cargo en el Ministerio de Justicia durante una rueda de prensa oficial.

Esta tecnología de precisión pretende evitar la dispersión del producto químico hacia zonas habitadas o ecosistemas sensibles. La implementación prÔctica de esta estrategia comenzaría entre el 2 y el 3 de enero de 2026, tras completarse todos los protocolos requeridos por las fuerzas policiales del país. El objetivo principal consiste en atacar cultivos situados en territorios donde estructuras criminales obligan a las comunidades rurales a plantar coca.

Las operaciones se concentrarÔn inicialmente en el departamento del Cauca, región caracterizada por la presencia de grupos armados ilegales que controlan el narcotrÔfico. Según las autoridades, estas organizaciones criminales ejercen coerción sobre agricultores y poblaciones locales para mantener la producción de la hoja utilizada en la fabricación de cocaína.

Método de aplicación Altitud de operación Objetivo específico
Drones controlados 1,5 metros mƔximo Cultivos en zonas de influencia armada
Fumigación terrestre A nivel del suelo Aspersión selectiva y controlada

Contexto político de una decisión controversial

Esta medida llega en un momento políticamente delicado, a escasos ocho meses del cierre del mandato presidencial y en pleno proceso electoral. El presidente Gustavo Petro, quien durante su trayectoria como senador criticó duramente el uso de glifosato, ahora respalda su retorno bajo condiciones específicas.

La presión internacional, particularmente desde Washington, ha sido un factor determinante. Colombia ha alcanzado récords históricos en producción de hoja de coca, lo que genera tensiones diplomÔticas con Estados Unidos. Para obtener mÔs información sobre cómo se implementarÔ Colombia retoma fumigación de coca con glifosato usando drones de baja altura, las autoridades han establecido protocolos específicos de seguridad.

IdÔrraga aclaró que la medida no implica la vuelta a la fumigación aérea masiva mediante aviones, prÔctica suspendida definitivamente por recomendación del Ministerio de Salud y decisiones judiciales. El ministro subrayó que se trata de una operación terrestre controlada, focalizada geogrÔficamente en bastioles del narcotrÔfico.

Antecedentes y prohibición del herbicida

En 2015, Colombia suspendió la aspersión aĆ©rea de glifosato siguiendo recomendaciones sanitarias y resoluciones judiciales. Las razones principales incluĆ­an :

  • Riesgos demostrados para la salud humana segĆŗn estudios cientĆ­ficos
  • Contaminación documentada de fuentes hĆ­dricas y recursos naturales
  • Afectación a cultivos legales de comunidades campesinas
  • Reportes de malformaciones congĆ©nitas en zonas fumigadas

La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre los potenciales efectos cancerígenos de este herbicida, clasificÔndolo como probablemente carcinogénico para los seres humanos. Durante la administración de IvÔn Duque, entre 2018 y 2022, hubo intentos de reactivar las fumigaciones aéreas, pero la Corte Constitucional bloqueó estas iniciativas.

Las comunidades campesinas, afrocolombianas e indígenas interpusieron acciones legales exitosas, argumentando daños a su salud, destrucción de cultivos alimentarios y violación de derechos fundamentales. Los habitantes de zonas rurales denunciaron malformaciones en recién nacidos y enfermedades asociadas a la exposición al químico.

Implicaciones para las comunidades rurales

La reactivación del glifosato genera profunda preocupación entre organizaciones sociales y comunidades que han documentado sus efectos. Algunos Ôrboles de coca tienen usos ancestrales en rituales de pueblos indígenas, quienes temen que la medida afecte sus prÔcticas culturales legítimas.

La eficacia del herbicida resulta indiscutible desde el punto de vista tĆ©cnico : destruye rĆ”pidamente la hoja de coca, eliminando plantaciones en corto tiempo. Sin embargo, esta eficiencia operativa contrasta con las preocupaciones sanitarias y ambientales que motivaron su prohibición hace una dĆ©cada.

Los agricultores forzados a cultivar coca por grupos armados se encuentran ahora ante una doble amenaza : la coerción de organizaciones criminales y la fumigación gubernamental que puede destruir simultĆ”neamente cultivos de subsistencia. Esta situación plantea interrogantes sobre la efectividad de estrategias puramente represivas frente a problemas socioeconómicos estructurales que impulsan el narcotrĆ”fico en zonas rurales colombianas.

María Gómez
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