Giro electoral : clase media de Bogotá abandona la izquierda

Familia caminando por calle citadina al atardecer con rascacielos

El domingo 31 de mayo de 2026, Bogotá entregó un resultado que nadie en el Pacto Histórico esperaba leer con calma : la clase media de la capital giró hacia la derecha. No es una intuición ni una lectura parcial. Los microdatos cruzados por la Unidad de Datos de El Tiempo con información de la Registraduría, el catastro y la Secretaría Distrital de Planeación lo confirman sin ambigüedad.

Clase media bogotana : el voto que cambió el mapa

En los estratos 3 y 4, que concentran a la clase media de la ciudad, había 567 puestos de votación de los 1.083 habilitados para la primera vuelta. Abelardo de la Espriella ganó en 295 de ellos (52%), mientras que el candidato oficialista Iván Cepeda se impuso en los 272 restantes (47,9%). Una diferencia ajustada en número de puestos, pero contundente cuando se miran los votos totales.

De los 2.199.087 ciudadanos de clase media que acudieron a las urnas (el 53,3% del total de sufragantes en Bogotá), De la Espriella reunió 904.624 votos frente a 799.992 de Cepeda. Una ventaja de más de 104.000 sufragios. Eso no se improvisa y no se explica solo con simpatías coyunturales.

Tres ejemplos ilustran el viraje con precisión quirúrgica. En el puesto del Centro Comercial Santafé, en Suba, Petro había obtenido el 35% en 2022; cuatro años después, Cepeda apenas alcanzó el 25,8% y De la Espriella se llevó el 48%. En Salitre Plaza, localidad de Fontibón, el Pacto Histórico cayó del 30,5% al 22,3%, mientras el candidato de derecha subía al 49,2%. Y en Bochica, Engativá, Petro había ganado con el 45%; Cepeda no pasó del 36,8% y De la Espriella marcó 40,4%.

De los 462 puestos comparables entre 2022 y 2026 en esos estratos, 204 giraron de izquierda a derecha (44,1%), 220 mantuvieron el voto izquierdista (47,6%), 37 se quedaron en la derecha y solo uno viajó en dirección contraria. La tendencia es clara.

Lo que revelan los números estrato por estrato

Para entender la magnitud del cambio, conviene ver la distribución total de votos en Bogotá (4.128.330, incluyendo válidos, en blanco, nulos y no marcados) según el nivel socioeconómico de cada puesto :

Estrato Votos totales % del total Líder en 2026 Líder en 2022
1 191.195 4,6% Cepeda (59,4%) Petro (100% puestos)
2 1.408.173 34,1% Cepeda (52,4%) Petro (99,7% puestos)
3 1.654.996 40,1% Cepeda (39,5%) / De la Espriella (39%) Petro (97,4% puestos)
4 544.091 13,2% De la Espriella (47,6%) Petro (67,4% puestos)
5 204.158 4,9% De la Espriella (55,7%) Gutiérrez (86,7% puestos)
6 105.376 2,6% De la Espriella (59,1%) Gutiérrez (93,8% puestos)

El estrato 3 es el dato más revelador : un empate técnico donde Petro ganaba con el 97,4% de los puestos cuatro años antes. El estrato 4 completó el giro : De la Espriella lideró con el 47,6% frente al 27% de Cepeda, en una zona donde Petro ganaba el 67,4% de los puestos en 2022.

Los estratos bajos siguen siendo terreno izquierdista. Cepeda ganó en el estrato 1 con el 59,4% y en el estrato 2 con el 52,4%. Pero esos segmentos solos no alcanzan para dominar Bogotá. La capital se gana o se pierde en la clase media, y ahí el tablero cambió.

Geografía del voto : norte y sur, dos ciudades distintas

A nivel de localidades, Cepeda e izquierda acumularon su fuerza en el sur y centro de la ciudad. Estos fueron sus mejores porcentajes :

  • Sumapaz : 75,8%
  • Usme : 59,3%
  • Ciudad Bolívar : 56,3%
  • San Cristóbal : 55,9%
  • Bosa : 55,2%

De la Espriella dominó el norte y algunas zonas del centro. Usaquén le entregó el 52,2%, Barrios Unidos el 45,6%, Chapinero el 44,2% y Suba el 44,1%. En total, cada candidato ganó en diez localidades, pero la geografía del voto refleja una ciudad partida en dos mitades socioeconómicas bien definidas.

Con todo, Cepeda fue el más votado en Bogotá : 1.705.455 votos (41,7%) frente a 1.543.282 de De la Espriella (37,7%). Entre los dos concentraron casi el 80% de los votos válidos de la capital. Cepeda lideró en 716 de los 1.083 puestos habilitados y en 9.935 de las 17.157 mesas. El resultado global favorece a la izquierda, pero la composición interna del voto cuenta otra historia.

Por qué este giro importa más allá del resultado

Que el Pacto Histórico haya pasado de ganar el 91,8% de los puestos en estratos 3 y 4 a menos de la mitad no es un tropiezo menor. Es una señal estructural sobre cómo la clase media bogotana evalúa cuatro años de gobierno Petro.

Para ponerlo en perspectiva : en 2022, Petro ganó en los 60 puestos del estrato 1 (el 100%), en 310 de 311 del estrato 2 y en 369 de 379 del estrato 3. Un dominio que hoy ya no existe. El proceso de monitoreo internacional de las elecciones presidenciales en Colombia también pone en relieve la dimensión de estos cambios en el voto urbano.

Francamente, quien crea que estos datos son solo ruido electoral subestima lo que está pasando. La clase media no vota por inercia : cambia cuando siente que su situación económica se deteriora, cuando la inseguridad le afecta el día a día o cuando percibe que el gobierno no la escucha. Los números de Bogotá en mayo de 2026 son, antes que cualquier otra cosa, un aviso sobre el costo político de ignorar a ese segmento en la segunda vuelta.

Luis Rodríguez
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