Hallazgos en casa del británico : el pasado oscuro del acusado

Equipo de científicos examinando documentos históricos en habitación abandonada

El 22 de junio de 2026, el cuerpo de Natalia Villalba Angarita, modelo cucuteña de 36 años, apareció dentro de una maleta gris en la ducha del apartamento 702 del edificio Morph, en el barrio El Chicó de Bogotá. Cuatro días después, Matthew Ashley Foster-Smith, ciudadano británico de 46 años, fue capturado en el aeropuerto de Quito intentando comprar un tiquete a Europa. Su coartada fue inmediata : “No fui yo, estaba en un bar viendo el partido de Inglaterra contra Croacia.” Lo que las autoridades hallaron en su apartamento en Inglaterra, sin embargo, cuenta una historia muy diferente.

Un expediente judicial que habla por sí solo

Antes de llegar a Bogotá, Matthew Foster ya acumulaba dos condenas penales en el Reino Unido por acoso contra exparejas. La primera, en 2020, siguió a una orden de allanamiento en su apartamento del barrio Chapel Chanel, en Poole, ciudad costera inglesa donde también manejaba una empresa de inversiones. Los investigadores confiscaron varios teléfonos, tarjetas SD y memorias USB.

El análisis forense fue contundente. En esos dispositivos encontraron material pornográfico explícito de una expareja, publicado en redes sociales y compartido con terceros sin consentimiento. Un juez de la Corona de Bournemouth lo condenó a 1 año y 6 meses de prisión, pena que además le costó la expulsión definitiva del registro médico del Reino Unido. Foster era médico de profesión.

Salir de prisión no lo corrigió. Entre mayo y septiembre de 2023 reincidió con otra expareja, una mujer de 40 años. Las autoridades ordenaron su búsqueda nacional. Fue decisivo el testimonio de Nick Robinson, amigo de Foster, quien declaró ante la justicia británica que el acusado le enviaba mensajes amenazantes con planes explícitos de violencia contra mujeres. Uno de esos mensajes recuperados decía literalmente : “Si voy a acabar golpeado, que valga la pena. Sácale el máximo partido, pero le daré una paliza.” Robinson también relató que Foster amenazaba con conseguir un hacha para “destrozar a las mujeres” tras el fracaso de una relación sentimental.

En octubre de 2025, un juez lo condenó a 2 años y 2 meses adicionales. Fue enviado a una residencia vigilada en Londres con órdenes de alejamiento y, en enero de 2026, quedó en libertad bajo fianza con la obligación de reportarse periódicamente ante la Policía y la prohibición de usar dispositivos electrónicos para mensajería. Logró burlar esas restricciones y salir del país.

Los hallazgos en Bogotá y la reconstrucción del crimen

Las cámaras de seguridad del edificio Morph y su bitácora de accesos fueron fundamentales para la investigación. Entre el 3 y el 17 de junio, al menos 15 personas ingresaron al apartamento 702, un inmueble de renta corta por el que Natalia pagaba cerca de 8,4 millones de pesos mensuales. Entre los visitantes registrados figuran un ciudadano estadounidense y Foster, quien entró en al menos tres ocasiones.

La investigación se concentró en el británico por una razón concreta : fue el último en salir del apartamento, con varias bolsas en la mano. Ese dato coincidió con lo que declaró la madre de Natalia a los medios : su hija dejó de contestar el teléfono desde la mañana del jueves 18 de junio.

Fecha Evento clave
18 de junio de 2026 Natalia deja de contestar el teléfono según su madre
22 de junio de 2026 Cuerpo hallado en maleta gris en el apartamento 702
26 de junio de 2026 Foster capturado en aeropuerto de Quito, Ecuador

La Fiscalía colombiana estableció que Foster agredió físicamente a la modelo hasta causarle la muerte y manipuló el cadáver para destruir evidencia. Por eso enfrenta cargos de feminicidio agravado, delito que en Colombia tiene prevista una pena de entre 40 y 50 años de prisión, además de ocultamiento y alteración de material probatorio.

El computador de Natalia, recuperado en el apartamento, está siendo analizado para obtener huellas y establecer los posibles móviles. Los investigadores también buscan determinar si Foster la obligó a grabar videos, dado su patrón previo de usar contenido íntimo como herramienta de acoso. Las autoridades colombianas también quieren localizar al ciudadano estadounidense que visitó el mismo apartamento.

Dos pasaportes, una red que se investiga y la coartada del partido

Un detalle perturbador rodea la identidad de Natalia : tenía dos pasaportes vigentes con la misma fotografía pero apellidos distintos. En uno figuraba como Natalia Villalba Rubiano y en el otro como Natalia Villalba Angarita. Su madre confirmó que viajaba frecuentemente al exterior, con registros en Río de Janeiro, Madrid y Panamá, y que le mencionaba tener una empresa sin dar más detalles.

Este hallazgo abrió una línea paralela en la investigación : la posible vinculación con redes de explotación sexual transnacional. No es un contexto aislado. Esta misma semana, Colombia prohibió el ingreso al país de 21 ciudadanos estadounidenses que buscaban entrar a Medellín para filmar material pornográfico.

Según fuentes judiciales, los extranjeros contactaron a Natalia a través de su portafolio profesional en redes sociales, donde publicaba fotografías tomadas por fotógrafos profesionales. Un perfil público que, para ciertos actores, funciona como directorio. Casos como el de menores hallados muertos en circunstancias vinculadas a venganzas revelan hasta qué punto la violencia organizada opera en Bogotá con total impunidad.

La coartada de Foster, mientras tanto, sigue bajo escrutinio. Mostró fotos en su celular : una hamburguesa, un vaso de Coca-Cola light y el partido mundialista de fondo. La Fiscalía busca ahora cámaras de seguridad de establecimientos bogotanos para cruzar horarios y testimonios. El cuerpo de Natalia ya fue entregado a su familia y enterrado en Cúcuta el viernes 26 de junio.

María Gómez
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