Judicializan a 14 miembros de ‘Los Usurpadores’

Grupo de personas de pie en sala de tribunal con policías

Desde junio de 2025, los residentes del barrio San Germán, en el límite entre las localidades de Usme y San Cristóbal, en el sur de Bogotá, vivieron bajo un régimen de terror sistemático. Cada día, debían entregar dinero a cambio de una supuesta “protección” que nadie había pedido. Quienes se negaban, lo pagaban caro : agresiones, despojo de pertenencias y amenazas de muerte. Este miércoles 31 de octubre de 2026, la Fiscalía General de la Nación anunció la judicialización de 14 presuntos integrantes de la organización delincuencial conocida como Los Usurpadores.

Cobros ilegales de hasta $20.000 diarios : así operaba la banda

El esquema era simple pero brutal. Los presuntos miembros de Los Usurpadores recorrían el barrio San Germán exigiendo entre 10.000 y 20.000 pesos diarios a cada residente, bajo el pretexto de brindarles seguridad. Nadie había solicitado ese servicio. Nadie tenía opción de rechazarlo sin consecuencias.

Según la investigación de la Fiscalía, cuando algún vecino se resistía a pagar, los integrantes de la banda ingresaban directamente a sus viviendas para llevarse objetos de valor. Las amenazas escalaban hasta el punto de obligar a familias enteras a abandonar sus hogares, configurando así un delito de desplazamiento forzado en plena capital colombiana.

Los delitos imputados a los 14 procesados son :

  • Concierto para delinquir
  • Secuestro extorsivo
  • Desaparición forzada
  • Extorsión
  • Desplazamiento forzado

Todas estas conductas fueron atribuidas con circunstancias de agravación, lo que implica penas significativamente más altas. La Fiscalía logró consolidar el caso gracias a la asociación de nueve noticias criminales, un proceso de análisis criminal y patrones de actuación que forma parte del modelo estratégico nacional de investigación del ente acusador.

‘Memo’, el presunto cabecilla, y los 13 capturados con él

Al frente de la organización, según la Fiscalía, estaba Guillermo Samir Morales Anchico, alias Memo. Este hombre coordinaba los cobros diarios, organizaba las intimidaciones y dirigía los ingresos violentos a las viviendas del sector. Sin su liderazgo, la estructura difícilmente habría funcionado con la sistematicidad que demostró durante más de un año.

Pero el caso de alias Memo va más allá de la extorsión. La investigación lo vincula también con la desaparición de dos ciudadanos provenientes de Bucaramanga, Santander, quienes llegaron al barrio San Germán para cerrar la compra de una mercancía. Según las actividades de policía judicial, habrían sido retenidos en un inmueble del propio alias Memo porque presuntamente no contaban con el dinero acordado para el negocio. Desde entonces, su paradero es desconocido.

Nombre completo Situación al momento de la judicialización
Guillermo Samir Morales Anchico (Memo) Capturado en operativo
Luis Albeiro Vallecilla Alegría Capturado en operativo
Davirwin Estupiñán Hernández Capturado en operativo
José Gustavo Salazar López Capturado en operativo
Manuel Fernando Balanta Rivas Capturado en operativo
Jonathan Javier Rivas Riascos Capturado en operativo
José González González Capturado en operativo
Yefri Carabalí Paz Capturado en operativo
José Yofer Velásquez Valencia Capturado en operativo
Jorge Iván Palomeque Palacios Capturado en operativo
Maicol Andre Barragán Bello Capturado en operativo
María Elizabeth Rivas Riascos Capturado en operativo
Ana Delmira Marzola Lara Notificada en establecimiento carcelario
Kevis Stiven Barragán Bello Notificado en establecimiento carcelario

De los 14 procesados, 12 fueron capturados durante diligencias adelantadas por el Gaula de la Policía Nacional en Bogotá y en Tumaco, Nariño. Los otros dos ya se encontraban privados de la libertad por delitos distintos y fueron notificados directamente en sus centros de reclusión.

El impacto en San Germán y las lecciones para la seguridad en Bogotá

Frankamente, lo que vivió el barrio San Germán durante más de un año no es un caso aislado. Bandas que imponen cobros ilegales, amenazan a familias y generan desplazamiento forzado dentro del perímetro urbano de Bogotá representan una forma de control territorial que desafía al Estado de manera directa. Un fiscal del Gaula de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales fue quien lideró la investigación que culminó con estas 14 judicializaciones.

La denuncia ciudadana fue el punto de partida. Sin los residentes que se atrevieron a reportar las amenazas, los cobros ilegales y los desplazamientos, la Fiscalía no habría tenido el material suficiente para construir el caso. Esto lo digo sin rodeos : la participación de las víctimas fue determinante para desarticular la estructura.

El debate sobre cómo reforzar la seguridad en las periferias de la capital sigue abierto. Propuestas como la militarización de Bogotá y sus implicaciones para la seguridad ciudadana ganan relevancia precisamente cuando casos como el de Los Usurpadores demuestran que ciertos barrios quedan expuestos a un control delincuencial prolongado antes de que la justicia intervenga. La pregunta que vale la pena hacerse es cuántos barrios más están pasando por lo mismo en este momento, sin que nadie haya denunciado aún.

Juan Pérez
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