Marcha agraria : miles llegan a Bogotá en buses y chivas

Campesinos colombianos en marcha protesta por derechos agrarios

El miércoles 20 de mayo de 2026, Bogotá amaneció diferente. Decenas de vehículos —buses intermunicipales y coloridas chivas— comenzaron a rodar hacia la capital desde distintos rincones del país, cargados de campesinos, indígenas y manifestantes dispuestos a hacerse escuchar. El destino : la Plaza de Bolívar y el Palacio de Justicia, epicentro de la llamada Marcha Nacional Agraria.

Buses y chivas desde todo el país : así llegaron los manifestantes a Bogotá

La noche anterior ya había dado señales claras de lo que se venía. El martes 19 de mayo, Gustavo Quintero Ardila, secretario de Gobierno de Bogotá, alertó a través de su cuenta de X : “Hace unos minutos, ingresaron a Bogotá 2 chivas con aproximadamente 100 personas provenientes de Risaralda”. No era todo : el funcionario informó que esa misma noche saldrían 8 chivas adicionales desde Cauca y Huila. La movilización tomaba forma.

A las 10 de la mañana del miércoles, el panorama era todavía más claro. Quintero Ardila actualizó la situación : 12 buses y 8 chivas más habían ingresado a la ciudad, sumándose a los vehículos ya anunciados. Procedían de múltiples departamentos del país y, según el secretario, sus ocupantes manifestaban “diferentes motivaciones”. La Secretaría de Gobierno reportó además la llegada de delegaciones provenientes específicamente de Huila y Casanare.

Paralelamente, una movilización indígena avanzaba desde el Planetario de Bogotá acompañada por equipos de Diálogo Social y Asuntos Étnicos de la misma secretaría. Su rumbo : la Plaza de Bolívar, mismo punto de concentración que el resto de manifestantes. La jornada arrancaba a las 11 de la mañana en todos los puntos establecidos, incluyendo el edificio Colpatria y otras ciudades capitales del país.

Región de origen Tipo de vehículo Momento de llegada
Risaralda 2 chivas (~100 personas) Noche del 19 de mayo
Cauca y Huila 8 chivas Madrugada del 20 de mayo
Varios departamentos 12 buses y 8 chivas adicionales Mañana del 20 de mayo
Huila y Casanare Delegaciones en buses y chivas Mañana del 20 de mayo

Desde la Secretaría de Gobierno, Quintero Ardila hizo un llamado explícito a que todo transcurriera con calma : “Esta semana Bogotá tiene diversas aglomeraciones programadas, por lo que hacemos un llamado general a la sana convivencia y al cuidado por los espacios compartidos de ciudad”. El monitoreo permanente, aseguró, continuaría durante toda la jornada para gestionar cualquier eventualidad.

Las demandas del campesinado : reforma agraria y jurisdicción especializada

¿Qué buscaban exactamente estas miles de personas que cruzaron la mitad del país en chiva ? Las reivindicaciones son concretas y llevan años acumuladas. La movilización, convocada por centrales sindicales y organizaciones sociales, giró en torno a tres ejes fundamentales :

  • La aprobación de la Jurisdicción Agraria, un sistema de justicia especializado para resolver conflictos de tierras que afectan al campesinado.
  • El avance efectivo de la Reforma Agraria impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro.
  • El reconocimiento del derecho del campesino a una justicia diferenciada, adaptada a las realidades del campo colombiano.

Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), resumió el espíritu de la jornada en una publicación del 15 de mayo : “Las organizaciones campesinas de todo el país se movilizan para defender la Reforma Agraria, la tierra y empezar la gran coordinación social que necesita Colombia para luchar por el cumplimiento de la Constitución y los derechos del campesinado”. Harman no es un observador externo : lidera la entidad estatal encargada de ejecutar precisamente esa reforma.

El asesor presidencial Celso Tete Restrepo, exinfluencer reconvertido en funcionario, también sumó su voz : “Este miércoles 20 de mayo defendemos el derecho a la tierra, la reforma agraria y el cambio que el pueblo eligió en las urnas. Con el Presidente Petro, el campo volvió a ser prioridad nacional”. Su tono fue explícitamente político, algo que no sorprende dado su perfil.

Más directo aún fue el congresista del Pacto Histórico Alejandro Ocampo : “Los campesinos, las víctimas del desplazamiento y miles de personas que sufrieron la violencia merecen una jurisdicción agraria que les dé justicia de verdad”. Para Ocampo, marchar el 20 de mayo no era opcional : era una obligación histórica frente a décadas de derechos negados.

Una marcha que revela tensiones más profundas sobre la tierra en Colombia

Más allá del conteo de buses y chivas, esta movilización pone el dedo en una llaga que Colombia no ha logrado cerrar. El conflicto por la tierra lleva décadas cobrando vidas, desplazando comunidades y alimentando ciclos de violencia. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), más de 7 millones de hectáreas fueron despojadas durante el conflicto armado colombiano. Esa herida sigue abierta.

La propuesta de una Jurisdicción Agraria no es nueva. Lleva años en debate y ha encontrado resistencias tanto en sectores políticos como en gremios económicos que temen ver cuestionados títulos de propiedad. Para los campesinos que llegaron en chiva desde Cauca o Huila, sin embargo, no se trata de una discusión técnica. Es su futuro concreto.

Francamente, resulta difícil ignorar el simbolismo de cientos de personas cruzando la cordillera en vehículos destartalados para exigir lo que debería ser un derecho básico : acceso a justicia sobre la tierra que trabajan. Esa imagen dice más que cualquier comunicado oficial. Si el gobierno Petro logra avanzar en la Jurisdicción Agraria en lo que resta de su mandato —que concluye en agosto de 2026—, esta marcha quedará como un punto de inflexión. Si no, habrá sido otra movilización más absorbida por el calendario político. El campo colombiano ya sabe bien la diferencia.

María Gómez
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