Petro critica exclusión de Colombia de la alianza antidroga de Trump

Presidente en podio dirigiendo discurso oficial ante autoridades militares

El presidente colombiano Gustavo Petro no tardó en alzar la voz tras conocerse los detalles del nuevo bloque antinarcóticos impulsado por Donald Trump. Colombia, principal productor mundial de cocaína, quedó fuera de esta alianza, y Petro considera que esa exclusión no solo es un error estratégico, sino una señal de las contradicciones que rodean la política antidrogas de Washington.

Una coalición de 17 países sin los principales actores del narcotráfico

El sábado 7 de marzo de 2026, durante una cumbre celebrada en Miami bajo el nombre “Escudo de las Américas”, Donald Trump anunció la creación de una coalición internacional para combatir los cárteles de la droga. Según sus propias palabras, esta alianza tiene como objetivo erradicar las organizaciones criminales que operan en la región. La iniciativa reunió a mandatarios de perfil conservador, entre ellos los presidentes de Argentina, El Salvador y Ecuador.

Llama la atención que tres de los países más directamente vinculados al problema del narcotráfico —Colombia, México y Brasil— no recibieron invitación alguna. Sus presidentes, identificados políticamente con la izquierda, quedaron al margen de las deliberaciones. Esta omisión generó una reacción inmediata desde Bogotá.

Para entender mejor el alcance de esta alianza, conviene revisar algunos de los países participantes y su relevancia geopolítica en la lucha contra el crimen organizado :

País Región Rol en la alianza
Argentina Cono Sur Anfitrión político, respaldo diplomático
El Salvador Centroamérica Modelo de seguridad enérgico
Ecuador Andina País en crisis de seguridad interna
Colombia Andina Excluida, mayor productor de cocaína

Gustavo Petro fue directo en su análisis : con 17 países pequeños, débiles e inexpertos, resulta imposible construir un verdadero escudo contra el narcotráfico. Sus palabras apuntan a una debilidad estructural de la coalición, que agrupa naciones con escasa experiencia en el combate directo a los grandes cárteles. Colombia, en cambio, lleva décadas enfrentando este fenómeno y acumula un conocimiento operativo difícil de reemplazar.

Petro defiende el papel estratégico de Colombia en la lucha antidroga

El mandatario colombiano argumentó que su país es esencial en cualquier estrategia seria contra la cocaína, precisamente por su experiencia acumulada. Colombia ha sido durante años el epicentro de los esfuerzos internacionales contra el tráfico de estupefacientes, con operaciones conjuntas, extradiciones y planes de sustitución de cultivos que han marcado la agenda hemisférica.

La postura de Petro no se limita a protestar por la exclusión. El presidente también ha planteado alternativas estructurales para enfrentar el crimen organizado a escala regional. De hecho, Colombia ha propuesto la creación de una OTAN contra el crimen organizado transnacional, una iniciativa que busca articular respuestas multilaterales más sólidas y legítimas que las impulsadas unilateralmente por Washington.

Este enfoque contrasta con la visión de Trump, quien durante la cumbre de Miami propuso usar misiles de precisión para atacar a los traficantes de droga. El expresidente describió estas armas con entusiasmo, asegurando que son “extremadamente precisas” y que pueden impactar directamente en el lugar donde se encuentren los objetivos. Sus palabras generaron tanto aplausos entre sus aliados como críticas severas desde sectores que cuestionan la legalidad y proporcionalidad de ese enfoque.

Entre las principales objeciones de Bogotá a la estrategia estadounidense, destacan las siguientes :

  • La exclusión de países con mayor experiencia en el combate al narcotráfico debilita la coalición.
  • El uso de misiles plantea serias dudas sobre el respeto al derecho internacional.
  • Washington no ha presentado pruebas sólidas de la culpabilidad de todos los objetivos atacados.
  • Las operaciones aéreas en el Caribe y el Pacífico han causado víctimas cuya vinculación al tráfico no ha sido demostrada.

Ataques aéreos en el Caribe y el Pacífico : un balance cuestionado

Desde septiembre de 2025, Estados Unidos ha llevado a cabo una intensa campaña de bombardeos aéreos contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, presentadas oficialmente como involucradas en el narcotráfico. El balance de estas operaciones es inquietante : al menos 150 personas han perdido la vida en esos ataques.

Gustavo Petro ha sido uno de los críticos más explícitos de esta ofensiva. El mandatario señaló que Washington nunca ha demostrado fehacientemente la vinculación de todas las víctimas con el tráfico de drogas. Esta falta de transparencia genera interrogantes sobre la legitimidad jurídica de las operaciones y el riesgo de que civiles inocentes paguen las consecuencias.

La tensión entre Bogotá y Washington no es nueva, pero el episodio del “Escudo de las Américas” la ha agudizado. Colombia reclama ser reconocida como un interlocutor indispensable en cualquier estrategia regional seria contra el crimen organizado. Ignorar su experiencia y su peso específico en el mapa del narcotráfico, argumenta Petro, condena al fracaso cualquier iniciativa que pretenda atacar el problema de raíz.

La comunidad internacional observa con atención este pulso diplomático. La exclusión política de los gobiernos progresistas de América Latina de una alianza antidrogas impulsada por Trump revela tanto las fracturas ideológicas del continente como las limitaciones de un enfoque que prioriza la afinidad política sobre la eficacia operativa. Colombia, México y Brasil representan, en conjunto, una masa crítica sin la cual cualquier coalición antinarcóticos queda huérfana de los actores más relevantes del problema.

María Gómez
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