En el vibrante escenario nocturno de Colombia, una sustancia colorida conocida como tusibi o cocaĆna rosa se ha infiltrado rĆ”pidamente en las fiestas y clubes nocturnos. Este fenómeno preocupante representa un peligro creciente para la juventud colombiana, especialmente en ciudades como MedellĆn, donde su producción y consumo han aumentado significativamente desde su detección inicial por el Observatorio Nacional de Drogas hace aproximadamente una dĆ©cada.
QuĆ© es realmente el tusibi: desmitificando la “cocaĆna rosa”
Contrario a lo que su nombre sugiere, el tusibi no tiene relación quĆmica con la cocaĆna tradicional. Esta sustancia, cuyo nombre deriva de la abreviatura inglesa 2C-B (una droga sintĆ©tica prohibida mundialmente desde 2001), es en realidad un cóctel de mĆŗltiples componentes psicoactivos. La coloración rosada que le da su apodo es puramente estĆ©tica, aƱadida por los fabricantes para hacerla mĆ”s atractiva en el mercado festivo.
Los anĆ”lisis realizados por la ONG Acción TĆ©cnica Social en 2021 revelaron la verdadera composición de esta droga. De 228 muestras analizadas, la mayorĆa contenĆa una mezcla de ketamina y Ć©xtasis como ingredientes principales. MĆ”s alarmante aĆŗn, aproximadamente el 16% de las muestras contenĆan opioides potencialmente letales.
“Cada cocinero maneja sus propias proporciones y hay tantas recetas como fabricantes en el mundo”, explica un productor anónimo de MedellĆn. Esta variabilidad en la composición hace que el tusibi sea particularmente peligroso, ya que los consumidores nunca saben exactamente quĆ© estĆ”n ingiriendo.
La ketamina, componente principal del tusibi, es un anestésico de uso veterinario que produce estados disociativos. Cuando se combina con otras sustancias como éxtasis, mescalina o benzodiazepinas, crea efectos impredecibles que van desde la euforia hasta episodios psicóticos severos.
Del laboratorio casero a las pistas de baile: producción y distribución
A diferencia de la cocaĆna tradicional, que se produce en laboratorios clandestinos en la selva colombiana, el tusibi se fabrica principalmente en apartamentos urbanos. MedellĆn, la segunda ciudad mĆ”s grande de Colombia, se ha convertido en un centro importante para su producción y distribución.
El proceso de fabricación es relativamente simple y económico. Un “cocinero” puede adquirir los ingredientes necesarios en el mercado negro por aproximadamente 180 dólares, suficiente para producir unos 15 gramos de polvo rosa que pueden venderse por cerca de 1.500 dólares en la calle. Esta alta rentabilidad ha incentivado su producción y distribución en salas colombianas de consumo y entornos festivos.
Los mĆ©todos de producción varĆan, pero muchos fabricantes utilizan tĆ©cnicas bĆ”sicas como el baƱo marĆa para mezclar los componentes. La accesibilidad de los ingredientes en el mercado negro colombiano facilita esta producción artesanal, haciendo que el tusibi sea cada vez mĆ”s accesible para los jóvenes.
| Componente comĆŗn | Efecto principal | Riesgo asociado |
|---|---|---|
| Ketamina | Disociativo, anestésico | Depresión respiratoria, daño neurológico |
| MDMA (Ćxtasis) | Euforia, empatĆa aumentada | Hipertermia, neurotoxicidad |
| Benzodiazepinas | Sedación, reducción de ansiedad | Dependencia fĆsica, depresión respiratoria |
| Opioides | Analgesia, euforia | Adicción severa, sobredosis fatal |
Impacto social y casos mediƔticos del tusibi
El tusibi ha permeado diversos estratos sociales en Colombia, desde clubes nocturnos exclusivos hasta el mundo del entretenimiento. Figuras públicas como la modelo Mara Cifuentes han admitido públicamente su lucha contra la adicción a esta sustancia. A principios de 2025, Cifuentes reveló que estaba recibiendo tratamiento en un centro de rehabilitación tras varios meses consumiendo tusibi.
Igualmente impactante fue la confesión de la actriz Yina Calderón, quien admitió que su madre habĆa desarrollado una adicción a esta droga. Estos casos mediĆ”ticos han puesto de relieve la penetración del tusibi en la sociedad colombiana y su capacidad para afectar a personas de todos los Ć”mbitos.
Los efectos reportados por los consumidores incluyen:
- Estados de euforia intensa similares a la embriaguez alcohólica
- Sensación de felicidad y exaltación emocional
- Alteraciones perceptivas y alucinaciones
- Episodios de paranoia y comportamiento errƔtico
- Desarrollo rĆ”pido de dependencia fĆsica y psicológica
Riesgos sanitarios y respuesta mƩdica
El Dr. Juan Carlos SĆ”nchez, toxicólogo con prĆ”ctica en MedellĆn, ha observado un aumento alarmante en los casos relacionados con el consumo de tusibi. “Vemos pacientes con episodios psicóticos o delirantes tras el consumo de esta sustancia, ademĆ”s de un claro patrón de dependencia que dificulta el tratamiento”, explica el especialista.
La Dra. Diana Pava, toxicóloga de la Universidad Nacional, advierte sobre la presencia de benzodiazepinas y opioides en algunas versiones del tusibi. Estos Ćŗltimos son particularmente preocupantes, considerando que los opioides han causado mĆ”s de 500.000 muertes en Estados Unidos durante la crisis de sobredosis que afecta a ese paĆs.
Los efectos a largo plazo del consumo de tusibi aún estÔn siendo estudiados, pero los profesionales médicos ya identifican patrones preocupantes:
- Desarrollo de tolerancia rƔpida que lleva a aumentar las dosis
- SĆndrome de abstinencia severo que complica la desintoxicación
- Daño neurológico potencialmente permanente
- Alteraciones psiquiƔtricas persistentes incluso despuƩs de cesar el consumo
La combinación impredecible de sustancias hace que cada dosis de tusibi sea potencialmente peligrosa. La falta de estandarización en su producción significa que los consumidores nunca pueden estar seguros de la potencia o los componentes exactos, aumentando significativamente el riesgo de sobredosis y reacciones adversas graves.


