Hermanos seƱalados por secuestro de Diana Ospina condenados

Dos hombres en uniforme gris ante juez en sala judicial

El 29 de septiembre de 2026, el Juzgado 9 Especializado de BogotĆ” dio un paso decisivo : verificó la aceptación de cargos de los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo y anunció un sentido del fallo condenatorio en su contra. La lectura formal de la sentencia quedó fijada para el 23 de octubre, a las 2 de la tarde. SegĆŗn el abogado de la vĆ­ctima, AndrĆ©s Felipe PelĆ”ez, la pena podrĆ­a superar los 30 aƱos de cĆ”rcel.

El secuestro de Diana Ospina : lo que ocurrió aquella madrugada

Todo comenzó el 22 de febrero de 2026. Diana Ospina, diseñadora de modas, abordó un taxi a la salida de un establecimiento en la localidad de Chapinero, en BogotÔ. Lo que parecía un trayecto ordinario se convirtió en el inicio de una pesadilla que duró 43 horas. Durante ese tiempo, fue trasladada por múltiples localidades de la ciudad mientras los responsables realizaban transacciones con sus cuentas bancarias.

El recorrido, parcialmente reconstruido gracias al GPS del vehículo, comenzó hacia la calle 170 en Suba, luego pasó por Bosa, San Cristóbal y Juan Rey, en Usme, donde Ospina estuvo retenida en una vivienda. Finalmente, la dejaron abandonada en una vía de Choachí. En ese período le sustrajeron aproximadamente 50 millones de pesos de diferentes entidades financieras.

La investigación fue extensa. La Policía Metropolitana de BogotÔ analizó mÔs de 60.000 datos, 12 horas de video y realizó múltiples entrevistas a testigos antes de identificar a los dos hermanos. Los capturaron en marzo, apenas semanas después del crimen.

El perfil de los capturaods revela antecedentes directos. Diego Armando Gómez Cardozo, alias Pachanga, de 33 años, cumplía una medida preventiva domiciliaria por hurto y ya había purgado tres años en prisión. Su hermano Juan Pablo, alias Pablito, de 21 años, había salido de la cÔrcel apenas seis meses antes de los hechos. Fue él quien condujo el taxi, recogió a Ospina y la perfiló a su salida del local comercial.

Fallo condenatorio : asĆ­ avanzó la audiencia del 29 de septiembre

La diligencia del martes 29 de septiembre fue la tercera desde marzo bajo el formato de audiencia de verificación del allanamiento a cargos. El objetivo era que la juez confirmara que los procesados habían aceptado su responsabilidad de forma consciente, libre, voluntaria e informada por su abogada, y que existían pruebas suficientes para vincularlos con los hechos.

La magistrada encontró acreditada la participación de ambos hermanos en distintas etapas del crimen :

  • La retención ilegal de la vĆ­ctima y su traslado bajo custodia.
  • Las amenazas y agresiones fĆ­sicas durante el cautiverio.
  • El constreƱimiento para obtener las llaves y acceder a su patrimonio.
  • La realización de transacciones bancarias y el despojo de sus pertenencias.
  • Su actuación dentro de una organización criminal con roles diferenciados.

Con base en esa revisión, la juez impartió legalidad a la aceptación de cargos y anunció el sentido condenatorio. PelĆ”ez explicó el alcance prĆ”ctico de la decisión : “Al impartir legalidad a esa aceptación de cargos lo que sigue ya es la condena”. La pena definitiva se conocerĆ” el 23 de octubre.

Procesado Alias Edad Rol en el crimen
Diego Armando Gómez Cardozo Pachanga 33 años Cabecilla, participó en la retención
Juan Pablo Gómez Cardozo Pablito 21 años Conductor del taxi, perfiló a la víctima

Durante la audiencia, imĆ”genes difundidas por Noticias RCN mostraron a los dos hermanos bostezando y riĆ©ndose mientras la juez exponĆ­a los hechos acreditados. Para el abogado de Ospina, esa actitud contrasta con la gravedad de los delitos imputados : secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado.

Ocho personas siguen libres : el pedido urgente a la FiscalĆ­a

AndrĆ©s Felipe PelĆ”ez fue claro en la audiencia y ante los medios : la condena de los hermanos Gómez Cardozo no cierra el caso. SegĆŗn información aportada por la FiscalĆ­a durante el proceso, la organización criminal estarĆ­a integrada por diez personas. Con dos condenados, quedan ocho por capturar.

Uno de los nombres que aparece en el expediente es el de alias Brandon, quien tendría una orden de captura activa y una circular de Interpol. Sin embargo, habría huido a Argentina desde abril, y hasta la fecha no ha sido detenido. Francamente, que una persona con alerta internacional siga libre meses después dice mucho sobre los desafíos reales de la cooperación judicial transfronteriza.

El abogado hizo un pedido directo a la FiscalĆ­a : “Pedimos que acelere la investigación para dar con todos los responsables y esperamos que la condena sea contundente y se corresponda con la gravedad de los hechos”. TambiĆ©n seƱaló que los imputados usaban tĆ”cticas activas de evasión : cambiaban de residencia cada cuatro o cinco dĆ­as, no portaban documentos de identidad, evitaban las redes sociales y usaban celulares con numeración internacional.

Este tipo de casos recuerda a otros crímenes violentos que sacuden a BogotÔ. Un ejemplo reciente es el de la captura de José David López por el asesinato de Laura Valentina Lozano, otro episodio que refleja la urgencia de una respuesta judicial mÔs Ôgil ante la violencia urbana.

PelĆ”ez cerró con una reflexión que va mĆ”s allĆ” del expediente : “Que la sentencia envĆ­e un mensaje claro sobre la zozobra que hoy siente la ciudadanĆ­a al abordar un taxi en la calle”. Para Ć©l, el fallo tiene que tener un peso simbólico ademĆ”s del punitivo. Diana Ospina todavĆ­a enfrenta un proceso de recuperación, y su abogado subrayó que ninguna sentencia, por contundente que sea, borra el trauma de 43 horas de cautiverio.

Juan PƩrez
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