Condenan a Leonel Llanos por crimen del empresario arrocero

Hombre de pie en juzgado ante juez y público presente

El 31 de agosto de 2026, el Juzgado 53 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá tomó una decisión contundente : Leonel Enrique Llanos Paternina, de 32 años, fue enviado a prisión como primer capturado en el caso del doble homicidio del empresario arrocero Gustavo Aponte y su escolta. Una audiencia reservada, solicitada por la Fiscalía General de la Nación, selló su suerte esa tarde. El proceso apenas comienza, pero este primer paso judicial marca un avance significativo en una investigación que conmocionó al norte de Bogotá.

Un crimen en plena Zona Rosa : los hechos del 11 de febrero

Todo ocurrió el 11 de febrero de 2026, en la calle 85 con carrera séptima, en el sector de La Cabrera, localidad de Chapinero. Gustavo Aponte, reconocido empresario del sector arrocero, salía de un gimnasio ubicado en esa dirección cuando fue atacado junto a su escolta, el expolicía Luis Gabriel Gutiérrez. Ambos murieron en el lugar. Un ataque sicarial ejecutado con precisión, en plena zona comercial del nororiente de Bogotá.

Lo que hace este caso especialmente perturbador es la hipótesis que maneja la Fiscalía : el ataque habría estado dirigido contra otra persona. Aponte y Gutiérrez murieron por error. Si esa teoría se confirma, estaríamos ante uno de los errores más letales del crimen organizado en la capital colombiana en lo que va del año. Francamente, esa posibilidad complica aún más la investigación, porque obliga a rastrear quién era el objetivo real.

Vale recordar que, según información previa al ataque, Gustavo Aponte había confesado a Felipe Arias que recibía amenazas de grupos ilegales, lo que añade capas de complejidad a la reconstrucción de los hechos y abre interrogantes sobre si el empresario tenía razones propias para temer por su vida.

Llanos Paternina : logística sicarial y captura en Villavicencio

La captura de Llanos Paternina se produjo en Villavicencio, Meta, en la noche del 26 de agosto de 2026, varios meses después del crimen. Los investigadores lo señalan no como el gatillero, sino como pieza clave en la estructura logística del ataque. Su rol habría incluido labores de seguimiento previo, vigilancia del objetivo y coordinación operativa. Además, se le vincula con la organización de la ruta de escape utilizada por el sicario tras ejecutar el doble homicidio.

El perfil de Llanos Paternina dentro del esquema criminal puede resumirse así :

  • Seguimiento y vigilancia previa a la víctima
  • Coordinación logística del ataque
  • Participación en la planificación de la huida del autor material
  • Posible vínculo con el teléfono celular de alias Moncayo

La Fiscalía le formuló cargos por homicidio agravado y por tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. En dos oportunidades distintas durante la audiencia de imputación, Llanos Paternina rechazó los cargos. Su negativa cierra por ahora la puerta a una negociación, aunque la Fiscalía ha dejado abierta esa posibilidad de cara a futuras diligencias.

Dato Detalle
Fecha del crimen 11 de febrero de 2026
Lugar Calle 85 con carrera 7.ª, La Cabrera, Bogotá
Víctimas Gustavo Aponte y Luis Gabriel Gutiérrez
Captura de Llanos Paternina 26 de agosto de 2026, Villavicencio
Decisión judicial Medida de aseguramiento en centro carcelario, 31 de agosto de 2026

Alias Moncayo : el autor material que sigue prófugo

Mientras Llanos Paternina espera en prisión, alias Moncayo permanece libre. La Fiscalía lo señala como el presunto autor material del doble homicidio, es decir, quien disparó. Su paradero sigue siendo desconocido, lo que convierte su captura en el objetivo prioritario de la investigación. Para los investigadores, no habrá justicia completa mientras este individuo evada a las autoridades.

Una prueba clave en el expediente involucra directamente a Moncayo : un teléfono celular que habría sido de su propiedad. El dispositivo fue entregado a las autoridades por el conductor de un vehículo en el que, según la investigación, el sicario dejó la ropa que portaba antes de cambiarse para ejecutar el ataque. Esa prenda y ese celular son dos piezas físicas que los peritos analizan con detalle.

Para mí, este elemento del cambio de ropa habla de un operativo planeado con frialdad. No fue un crimen de oportunidad. Alguien coordinó cada detalle, incluyendo la huida. Por eso la Fiscalía insiste en investigar toda la cadena de responsabilidades, no solo al gatillero.

Lo que viene : negociación posible y un prófugo por atrapar

El proceso judicial contra Llanos Paternina avanza con su detención preventiva en firme, pero la investigación está lejos de cerrarse. La Fiscalía mantiene abierta la posibilidad de negociar con él si decide cambiar de postura y colaborar. Esa colaboración podría ser determinante para ubicar a alias Moncayo y desenredar la estructura criminal detrás del ataque.

Lo que está claro es que este caso exige seguimiento. El doble crimen del 11 de febrero no fue un hecho aislado ni espontáneo. Detrás hay una red de personas que planearon, ejecutaron y cubrieron el ataque. Llanos Paternina es el primer eslabón capturado, no necesariamente el más importante. La pregunta que queda en el aire es cuántos más participaron y quién ordenó el operativo, especialmente si la víctima real nunca fue Gustavo Aponte.

María Gómez
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