El 13 de mayo de 2026, Yulixa Consuelo Toloza, estilista de 52 años, entró a un centro de belleza en el barrio Venecia, al sur de Bogotá. No volvió a salir por sus propios medios. Su desaparición, vinculada directamente a un procedimiento estético realizado en condiciones ilegales, generó una alarma inmediata y abrió una investigación que todavía acumula más preguntas que respuestas.
Un procedimiento de alto riesgo en un centro sin habilitación
El establecimiento donde Toloza se sometió al procedimiento se llama Beauty Láser, ubicado sobre la autopista Sur, justo frente a la estación de TransMilenio de La Alquería. Las autoridades confirmaron que este centro no contaba con autorización para prestar servicios estéticos de este tipo ni disponía de concepto sanitario favorable. En pocas palabras : operaba de manera ilegal.
El tratamiento contratado era una lipólisis láser con sedación, publicitada en las redes sociales del local por $3.799.999 en noviembre de 2025. Según la cuenta de Facebook de Beauty Láser, ese precio incluía :
- Procedimiento en tronco completo
- Lipotransferencia glútea
- Exámenes médicos previos
- Faja postoperatoria
- 10 masajes de recuperación
- Controles médicos y sedación
El cirujano plástico José Díaz Viloria, en declaraciones a Citytv, explicó que la lipólisis utiliza cánulas de transmisión de energía para destruir la grasa corporal y que se ha popularizado como alternativa menos invasiva a la liposucción. Sin embargo, fue tajante : el precio cobrado por Beauty Láser resulta completamente alejado de la realidad. Una lipoescultura realizada en condiciones adecuadas cuesta entre 18 y 22 millones de pesos. La diferencia no es un descuento, es una señal de alerta.
Por su parte, Santiago Coral, cirujano plástico especializado de la Universidad Nacional de Colombia, advirtió que estos procedimientos deben realizarse en un quirófano habilitado, con cirujano plástico certificado y anestesiólogo presente, tal como lo exige la normativa colombiana. Muchos centros ilegales no tienen protocolos de bioseguridad, ni equipos médicos, ni capacidad de respuesta ante emergencias. Y aun así operan.
Cronología de una tarde que nadie supo explicar
Toloza ingresó a Beauty Láser a las 8 :30 de la mañana del 13 de mayo. Estefania Artinduaga, amiga cercana de la víctima y quien había pasado por el mismo procedimiento anteriormente, señaló algo que no cuadra : en su caso, la intervención duró dos horas. La de Yulixa se extendió casi cinco horas. La entregaron a la una de la tarde. Nadie explicó por qué.
| Hora | Hecho registrado |
|---|---|
| 8 :30 a.m. | Yulixa Toloza ingresa a Beauty Láser |
| ~1 :00 p.m. | La “entregan” tras casi 5 horas de procedimiento |
| Tarde | Videos muestran a Toloza pálida y desorientada |
| Tarde | Su amiga sale a buscarle ropa y objetos de aseo |
| Al regresar | El centro estaba cerrado y Yulixa había desaparecido |
Los videos grabados por sus acompañantes son inquietantes. Toloza aparece pálida, débil y sin orientación, y en una secuencia tiene que ser levantada del suelo por empleados del lugar. Amalia Pardo, otra amiga, confirmó a EL TIEMPO que el estado de salud de Yulixa era claramente delicado. Aun así, nadie llamó a una ambulancia. Nadie alertó a su familia. La dejaron “en observación”.
Cuando la amiga regresó con la ropa, el local estaba cerrado con llave. Yulixa ya no estaba. Noticias RCN reportó que, según testigos, dos hombres habrían sacado a la mujer del lugar y la habrían subido a un carro particular. Las autoridades investigan esta versión, entre otras hipótesis que aún no han sido descartadas.
Las dudas médicas y legales que rodean el caso
El cirujano Díaz Viloria planteó una pregunta que incomoda : si el procedimiento era una lipólisis láser estándar, ¿para qué se necesitaba sedación ? Su respuesta fue directa — si utilizaron sedación, probablemente realizaron algo más parecido a una liposucción, un procedimiento significativamente más invasivo, que requiere condiciones quirúrgicas muy distintas. Hacerlo en un centro sin habilitación es, sencillamente, poner en riesgo la vida del paciente.
La dueña del establecimiento, María Fernanda Delgado Hernández, de nacionalidad venezolana, está identificada por las autoridades. El negocio que dirigía no tenía ningún aval sanitario para este tipo de intervenciones. La desaparición de esta estilista tras un procedimiento estético en Bogotá suma a una lista preocupante de casos vinculados a centros ilegales que ofrecen cirugías a precios inalcanzables en clínicas legítimas.
Coral fue contundente al describir el patrón que atrae a las víctimas : precios bajos, promesas de resultados sin dolor y procedimientos presentados como simples. La realidad es que cualquier intervención que implique sedación y manipulación de tejido graso comporta riesgos serios. Ignorar eso tiene consecuencias.
Cómo identificar un centro estético que opera fuera de la ley
El caso de Yulixa Toloza no es aislado. Antes de someterse a cualquier procedimiento estético invasivo, conviene revisar al menos estos puntos críticos : verificar que el cirujano tenga certificación en cirugía plástica emitida por una entidad reconocida, comprobar que el centro disponga de habilitación sanitaria vigente en el registro del Ministerio de Salud colombiano, y confirmar que un anestesiólogo acreditado esté presente durante cualquier intervención con sedación.
Un precio que resulta diez veces inferior al mercado no es una oferta, es una advertencia. Los descuentos extremos en cirugías suelen implicar recortes en seguridad, en personal cualificado o en las condiciones del espacio. La búsqueda de Yulixa Toloza continúa activa mientras las autoridades investigan todas las circunstancias de su desaparición. Su caso debe convertirse en un referente que impulse controles más estrictos sobre estos establecimientos que operan en la sombra.
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